Por otro lado, si hay algo en lo que nos han hecho pensar la teoría queer (Butler, 1990) y el psicoanálisis lacaniano (André, 2002) es que lo femenino y lo masculino no necesariamente están encarnados en un cuerpo específico, y, desde esta premisa, este texto intenta indagar en cuestiones de género relacionadas con la participación activa de mujeres en el PCPSL, su representación en la gráfica del PCP-SL y su vinculación con definiciones de lo masculino antes ligadas a atributos del cuerpo del varón, la guerra, las armas y el uso del espacio público. Esa toma de posición también tuvo consecuencias, principalmente en las mujeres: un ejercicio distinto de la maternidad y la renuncia a la expresión de su deseo y su sexualidad. Lo femenino, vinculado con las emociones y los afectos, es revisitado en el PCP-SL mediante una nueva constitución familiar encarnada en relaciones de verticalidad y bajo nuevos conceptos tomados del socialismo —como los de ‘camarada’, ‘compañero’ o ‘compañera’— que fundan nuevas relaciones sociales y de género, pero que hacen que el patrón afectivo familiar anterior sea dejado de lado para subrayar valores como la razón y la guerra, vehículos para alcanzar el poder a través de la lucha armada. Esto reestructura ciertas relaciones de género entre los miembros de la organización subversiva, y al centrarse la mujer en la lucha armada como proyecto político-militar, se afecta de manera directa o indirecta su sexualidad y su maternidad. Existe un mandato social vinculado al ejercicio de la maternidad. El significado que cada cultura le da es distinto, pero en Latinoamérica, a pesar de la evidente participación de las mujeres en el mercado laboral, ser madre en muchos casos define la identidad de muchas mujeres y, por otra parte, produce sospecha y desconfianza sobre las que deciden no ejercerla. En el caso de las mujeres que militaron en el PCP-SL, muchas decidieron esa opción debido a las circunstancias de su participación; otras encargaron a sus hijos al cuidado de terceros o ejercían la maternidad en convivencia con la guerra. El investigador Dynnik Asencios señala: Las madres militantes entraban en una contradicción al poner en la balanza, al mismo tiempo, el trabajo del Partido y los hijos. Hay una renuncia a la fragilidad que muchas veces las traiciona cuando se refieren a la experiencia de la maternidad. Algunas de las militantes que entrevisté me relataron que la renuncia a los hijos no fue fácil y, aunque no lo verbalizan, se siente al momento de contar sus relatos, cuando se les quiebra la voz o, por último, cuando lo recuerdan con tristeza y llanto (2016, p. 160). 124
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