y coherente con intereses y deseos idénticos. En este grupo de mujeres no se visibiliza la condición de clase social, la ubicación o contradicciones raciales, étnicas, sexuales y geográficas. Mohanty cuestiona en su análisis la idea de que todas las mujeres son «hermanas de lucha» por el hecho de ser mujeres, critica la idea de homogeneidad de las mujeres sobre la base del sustento biológico. Las mujeres están constituidas como mujeres a través de una complicada, compleja e interdependiente interacción entre clase, cultura y religión y otras instituciones y marcos de referencia. Concuerdo con Mohanty al cuestionar la homogeneización que se hace de las mujeres: justamente mi acercamiento a las presidentas de ANFASEP me permite destacar su complejidad y heterogeneidad. La agencia es la capacidad que tienen las personas para subvertir la situación en la que se encuentran, da cuenta de procesos y recursos que estas usan para confrontarse a las situaciones estructurales que las encasillan y dominan. En relación al empoderamiento, Magdalena León (1997), retomando a Foucault, señala que es indispensable ver el ‘empoderamiento’ y el ‘des-empoderamiento’ como dos caras de la misma moneda, con sus múltiples interrelaciones y como un proceso. El empoderamiento necesariamente tiene que estar conectado a acciones colectivas dentro de un proceso político. Por lo tanto, es a la vez un proceso social e individual, e incluye tanto el cambio individual como la acción colectiva. La relación entre el actor, su práctica social y la construcción de lo social se ve como un ingrediente fundamental para entender el funcionamiento del poder. Es indispensable que el empoderamiento entendido como autoconfianza y autoestima se integre en un sentido de proceso con la comunidad, la cooperación y la solidaridad. Uso estas definiciones para problematizar aquellos argumentos que platean que las mujeres de ANFASEP solo se habrían empoderado a partir del conflicto armado. Me pregunto, ¿por qué y cómo se llega a esta conclusión?, ¿por qué pensar que las acciones de los agentes externos como los organismos gubernamentales (urbanos, occidentales y educados) las empoderaron? Ante esto sostengo que, al menos, las presidentas de ANFASEP tenían un tipo de empoderamiento antes del conflicto armado interno. Pienso que ellas estaban desplegando sus habilidades y agencias de acuerdo a las circunstancias que su mundo de expectativas familiares, sociales y políticas les demandaba. Una de las presidentas de ANFASEP había pedido un préstamo al banco para construir su casa, la otra estaba gestionando ante la municipalidad el permiso para ampliar su negocio, otra 114
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx