Ese gol existe 2da edición

—Littman Gallo: La gente habla, pero a mí no me consta. Del mismo Pocho, incluso, hablaron que cobraba, pero como te digo, a mí no me consta. —El Bocón: ¿Por qué lo acusan de mermelero? —Littman Gallo: Dicen muchas cosas de mí, pero no hay ninguna persona que me lo diga en la cara y que lo compruebe. Yo sigo sosteniendo lo mismo, para escándalo de algunos periodistas jóvenes que se creen los dueños de la verdad y los grandes creadores de la prensa deportiva peruana. Entonces buscan negar los méritos de los periodistas de décadas pasadas, echan sombras de dudas, embarran trayectorias y juzgan con apresuramiento. Yo digo que es válido que te paguen por promocionar un espectáculo, una figura, una institución, ¿cuál es el escándalo? ¿Acaso no existen los agentes de prensa, los relacionistas públicos que se encargan de hacer eso y están siempre entrando y saliendo de las salas de redacción, de las radios, de los canales de televisión? ¿Y quienes hacen ese trabajo acaso no son periodistas, precisamente gente que conoce este ambiente y tiene contactos en diferentes medios? Si ahora esa profesión hasta se dicta como una carrera dentro de las facultades de Ciencias de la Comunicación. Hoy en día no existe un club deportivo serio en el mundo que no tenga su departamento de prensa, con periodistas pagados, que se encargan de difundir los logros de la institución, declaraciones de sus dirigentes, noticias que consideran deben ser conocidas por los aficionados. Y sus notas de prensa salen publicadas en los diarios, son leídas en las radios, merecen algunos reportajes en televisión. ¿Eso es lo que los implacables inquisidores llaman mermelada? Hace décadas, cuando empecé en el periodismo deportivo, no existía departamento de prensa alguno en nuestro deporte; tampoco había relacionistas públicos que te dieran la información servida —como ahora — para que tú simplemente la difundieras en tu medio. ¡Cuántos esfuerzos hice para que el básquet fuera un deporte popular! Nosotros mismos, los periodistas, éramos los encargados de hacer el trabajo de difusión y promoción necesarios para crear una afición por el deporte, que los niños tuvieran ídolos, que la gente esperara con ansiedad el fin de semana para ir a los estadios. Y en La Tercera asumíamos ese trabajo, ¡claro que nos gustaba hablar bien de los deportistas peruanos! ¿Eso es malo, criticable, condenable? Lo que sí creo que está mal es que te paguen por decir mentiras o por condicionar tus comentarios. Es decir, que venga un dirigente, digamos, de Cristal, y te ponga publicidad de su empresa a cambio de que solo hables flores de su equipo. Eso sería inaceptable, sería 400

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx