Ese gol existe 2da edición

especiales de los últimos entrenamientos. Y así, el día del partido el estadio reventaba de gente. La inolvidable despedida de Lolo Fernández en un clásico ganándole 4-2 a Alianza en 1953, con las tribunas colmadas de espectadores, fue posible gracias a una campaña de Pocho desde La Tercera, en la que pidió la inclusión de Lolo entre los titulares cremas porque venía haciendo goles en las prácticas. ¿Es válido hacer eso en prensa? ¿Debe cobrarse por hacer esa promoción? Yo pienso que sí, pero me apena que mucha gente, sobre todo entre las nuevas generaciones, no lo entienda. Y que a partir de esa incomprensión nos hayan tachado de mermeleros a algunos periodistas de la vieja guardia, como si hubiéramos vendido nuestras opiniones. Si hasta se inventó la leyenda de que Jorge Nicolini, presidente de la U, me había regalado un carro. Eso es una tremenda falsedad. En entrevistas que me han realizado en los últimos años han vuelto sobre este tema, incluso de manera un tanto agresiva, y yo siempre he respondido lo mismo, con la frente en alto, muy orgulloso del trabajo que he realizado a lo largo de tantos años. Copio fragmentos de dos entrevistas que me hicieron en 1996 y 1997, en los diarios Ojo y El Bocón, respectivamente: —Ojo: ¿Cuánto es lo máximo que le han ofrecido para realzar a alguien? —Littman Gallo: Ni un solo centavo. Y ojo que no me parece mermelada el que usen tu nombre para promocionar un espectáculo, si ese fuera el caso. Te repito que no me han ofrecido dinero, pero sí lo aceptaría para realzar a alguien que se lo merece, porque ese es mi trabajo. —Ojo: Tiene fama de mermelero, ¿qué hay de cierto en ello? —Littman Gallo: Uuuyyy, hermano. Martínez Morosini, Ferrando y Pocho tenían fama de afeminados. Nada más te digo que a las pruebas me remito. El periodismo me ha dado, honradamente, una casa en Surco, otra en la playa y educación para mis hijos. —Ojo: ¿Es cierto que Jorge Nicolini le regaló un carro? —Littman Gallo: Mentira, ¿tú estás loco? Ojalá fuera cierto, ja, ja. Yo tengo la factura de mi Mazda, que me costó diez mil dólares en 1985. Es mi único auto. —El Bocón: ¿Es válido que un periodista reciba dinero para promocionar a un futbolista o a una institución? —Littman Gallo: Tú eres profesional, si te emplean para promocionar algo te tienen que pagar. Por ejemplo, promocionar el Alianza–Cristal no es malo; si te pagan por mentiras, eso sí que no. —El Bocón: ¿Cuáles son los dirigentes que pagan a periodistas? 399

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