Ese gol existe 2da edición

Como podrán notar, en La Tercera se daban noticias de todos los deportes. Lógicamente la mayor cobertura se le dedicaba al fútbol, pero en el staff había periodistas especializados en diferentes disciplinas. Ya lo dije, Boris Sojit escribía de boxeo; Raúl Dreifuss se especializó en vóley; Lolo Salazar en atletismo, tenía su columna «Pista y campo», es el gran periodista que ha tenido el atletismo peruano. Yo me especialicé en básquet, deporte que siempre me gustó. Por esos años había una intensa actividad basquetbolística en Lima, así que prácticamente todas los días debía cubrir los partidos de las ligas masculina y femenina, que empezaban a las siete de la noche, y que era donde terminaba mi jornada. Estoy hablando de mis primeros años en el periodismo, cuando solo trabajaba en La Tercera. Poco después, cuando empezamos a hacer radio, teníamos que multiplicarnos para cumplir con todas nuestras obligaciones profesionales. Pero así es este oficio apasionante y no me quejo; si te gusta, no lo puedes dejar, tienes que dedicarte a tiempo completo. Durante décadas yo he empezado mis jornadas de trabajo a las ocho de la mañana y las he terminado a las diez, once de la noche. Claro, también estaban los que a las cuatro de la tarde ya se iban de la redacción de La Tercera despidiéndose hasta el día siguiente, pero de esos nadie se acuerda. Pocho Rospigliosi era el primero en dar el ejemplo con el trabajo, llevaba el periodismo deportivo en las venas. Tenía una personalidad impactante: era amable, alegre, conversador, una persona muy hábil para hacer relaciones. Con el trabajo periodístico era obsesivo, leía cuanta publicación de deportes cayera en sus manos, siempre estaba al tanto de todo lo que pasaba en este ambiente, y tenía muy buenas ideas, le gustaba innovar permanentemente. Pocho no se conformaba con cerrar la edición de La Tercera con el material que tuviera para irse a echar la siesta a su casa. Si veía un artículo que no le gustaba, de inmediato llamaba al redactor y tenías que cambiarlo. «A ver, y aquí cuál es la noticia», reclamaba Pocho en esos casos, siempre en tono amable, pero firme. «Leo y leo y solo encuentro comentarios. Un diario debe tener noticias, si te vas a hacer una comisión es para traer noticias, no para opinar de lo que te parezca. Esto no sirve». Y entonces Pocho te devolvía la carilla que habías escrito y tenías que corregir rápido para que tu nota pudiera publicarse. Pocho empezó muy joven en el periodismo deportivo. Ingresó a la universidad, pero pronto lo ganó la vocación periodística y abandonó los estudios. Ya a fines de la década de 1940 trabajaba en La Tercera, con 388

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