Ese gol existe 2da edición

ellos también veían que Mundo Gráfico se vendía bastante. Yo le dije: «bueno pues, pásame la voz», y le dejé el teléfono de La Prensa. Una noche me llamó y me dice: «vente, Varleiva, ven para conversar». Yo no ganaba ni diez libras mensuales, y me ofrece 20 libras, así que el 45 salgo de La Prensa para fundar Sport. Sport sale en julio del 45, y yo me desvinculo de ellos casi a los dos años, sí, a comienzos del 47 saco Golazo por mi cuenta. Cuando me abrí, Sport estaba en 14 000 ejemplares semanales, con carátula de papel periódico, de dos colores, pero papel periódico. En esa época las revistas se vendían bien, a la gente le gustaba el fútbol y la publicidad no pesaba sino las ventas. Cuando yo sacaba Sport no tenía avisos pero vendía 10 000 ejemplares y allí ganaba. Además, un aviso, ¿sabes cuánto costaba?, una libra en esa época, un aviso así, más o menos de dos columnas por 15 centímetros, una libra nomás costaba. Golazo era una revista netamente deportiva, salió el 47 e hicimos 100 ediciones, pero me planté porque comenzó a subir el papel y la tinta; fue la época que escaseaba la subsistencia, no había carbón, no había arroz, y la gente tenía que hacer colas. Por eso tuve que cerrar, cerraron todas las otras revistas, cerró la competencia, la revista Equipo que sacó el Gordo Villarán. Equipo tenía buen tiraje, salía con carátula de papel cuché; nosotros salíamos con carátula de papel periódico nomás. Después de Golazo me hice independiente, rodaba de un sitio a otro sitio. Solo en La Tribuna me estabilicé siete años; en La Prensa estuve tiempo, ocho años, pero colaborando nomás. A mí nunca me ha gustado que me mandaran, pero por el mismo hecho de haber editado revistas y haber escrito en periódicos, fui formando discípulos que después los he encontrado en las redacciones y me han contado que me han leído, porque como ellos estudiaban periodismo tenían que buscar revistas pasadas para leer, y así como yo seguía a Borocotó, esa gente también me seguía, pues. Yo soy autodidacta, prácticamente toda la generación mía ha sido autodidacta, Carlos Paz, Lucho Palma, Mario de las Casas, Chávez Boza, Carlos Palacios, Juan Francisco Castillo, todos autodidactas. No había periodismo en las universidades como hay ahora. El mérito de nosotros es que nos hicimos periodistas así, a la bomba, como se dice. Yo seguía a Borocotó que también se hizo a la bomba, en su última Afilada (nombre de la columna), ahí dice Borocotó que ha sido chofer, estibador, que ha trabajado desde muchacho en las imprentas, conocía todos las máquinas impresoras de esa época, ese es el mérito de nosotros. 378

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