que armaba las páginas le daban el texto y él se guiaba nomás por la diagramación, pam, pam, pone las fotos, así nomás, el armador tenía que ingeniársela para armar la página, ahora no, ahora sale todo diagramado, lo montan encima, así nomás. Antes uno hacía todo, así aprendí todo en cinco años. Cuando entré a La Prensa lo primero que hice fue comprarme un diccionario pequeño que llevaba en el bolsillo. No tenía para comprar uno enciclopédico, así que compre uno chiquito nomás, y cuando encontraba una palabra que no la conocía, ahí mismo consultaba el diccionario. Pero los pequeños no tienen todas las palabras pues, me daba rabia. Ese fue mi primer libro, me ayudó bastante pero en realidad lo que me ayudó más para el periodismo deportivo fueron las «Afiladas» de Borocotó. En la época que estaba en La Prensa, salía también el Mundo Gráfico de Eugenio Batista, un semanario bien combativo que salía todos los sábados, y yo le hacía una columnita, glosa deportiva, le hacía tres glositas con su foto, le daba incluso el grabado, ese tiempo le llevaba el cliché listo ya, tres glosas. Mundo Gráfico fue fundado por Eugenio Batista, el año 28, como revista netamente deportiva, pero después, el 34 o 35 más o menos, se convirtió en revista política, por la misma efervescencia que había por la política. Batista se hizo fama como un periodista combativo, insobornable, que defendía al pueblo y no se casaba con nadie. Recuerdo cuando la revista hizo una campaña contra los japoneses por eso de la Segunda Guerra Mundial, que llegó al extremo que la gente saqueó todos los bazares japoneses. Incluso los japoneses le hicieron una bolsa para que se callara, pero él no aceptó, siguió la campaña, la siguió, hasta que se produjeron los saqueos. Como era combativa, Mundo Gráfico tuvo problemas con el gobierno de Benavides, incluso estuvo clausurada y Batista fue deportado al Ecuador. ¿Pero sabes qué? Al último Batista se echó con Odría para colocar en un ministerio a sus dos hijas. Una pena, después de haber luchado bastante, bastante, echó por tierra su nombre. La revista ha durado creo que hasta el 50. En esa misma época salió Cascabel de Federico More, El Hombre de la Calle, que era más humorística pero bien combativa también. Todas combatían al Apra. More era un enemigo acérrimo del Apra. En el Mundo Gráfico yo hacía glosas deportivas, y cuando llevaba mis notas a la imprenta de los Salas, veía que ellos tiraban 5000 ejemplares semanales todos los sábados. Un día uno de los hijos de los Salas, Alfredo, me dice: «Vea Varleiva, podríamos hacer una revista deportiva». Y es que 377
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