desempeñaban como peones de construcción, obreros textiles o choferes de transporte. De otro lado, estudiantes universitarios blancos y mestizos de clase media y alta, con vínculos con las élites económicas y políticas e identificados con el club Universitario de Deportes. Este club tiene sus orígenes en la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aunque recién se constituye en forma independiente en 1926. Desde ese momento este club se presenta como expresión de la juventud moderna, estudiosa y cosmopolita y, por lo tanto, rival principal de Alianza Lima. Alrededor de ambos clubes se congrega un entorno de aficionados, socios, periodistas, que jugaron un activo papel en la producción y reproducción de los elementos de identidad que caracterizaban a cada club. La rivalidad entre ambos clubes e identidades tempranas tiene partida de nacimiento. No se trata solo de un encuentro como el sentido común ha decretado sino de tres partidos altamente disputados y llenos de controversias jugados en 5 semanas (23 de setiembre al 1 de noviembre), para definir el ganador del Campeonato de Selección y Competencia de 1928, el primero organizado por la flamante Federación Peruana de Fútbol. El primer encuentro se jugó el 23 de setiembre de 1928, y fue suspendido a los 35 minutos del segundo tiempo, cuando Universitario iba ganando uno a cero, luego de una pelea entre los jugadores ambos clubes y que originó la expulsión de 5 jugadores del Alianza Lima y 2 de Universitario. Luego de este incidente, las peleas se generalizaron en las tribunas, cuando espectadores ubicados en la tribuna de preferencia lanzaron insultos racistas y golpearon con sus bastones a los jugadores del Alianza Lima, quienes ingresaron a dicha tribuna para responder con golpes a las ofensas. El segundo encuentro se realizó el 21 de octubre de 1928, un mes después de la suspensión del anterior. Faltando 7 minutos para terminar el tiempo reglamentario y cuando el marcador iba 1-1, el árbitro suspendió el encuentro por falta de visibilidad, prolongando nuevamente la definición del Campeonato de 1928. Finalmente el tercer partido se jugó el 1 de noviembre coronándose campeón Alianza Lima al vencer a su corajudo rival por 2-0. El clásico del fútbol peruano había nacido. Lo interesante es que estos partidos son presentados por la prensa de aquellos años como el choque entre dos formas opuestas de concebir y encarar la vida. Cada una de ellas asociada además a estrategias y estilos de juego propios. En opinión de fanáticos y comentaristas deportivos, el 334
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx