Ese gol existe 2da edición

ganó la Copa América en 1975, por segunda vez en su historia, y a nivel de clubes la U fue el primer equipo peruano en llegar a la final de la Copa Libertadores, perdiendo en 1972 frente a Independiente de Argentina. Para dar cuenta de este período único de éxitos internacionales, se han propuesto varias posibles explicaciones, como por ejemplo la migración masiva a Lima y otras ciudades de la costa en los años 1960 y el impacto de la sensación de apertura y optimismo de esa década en una generación de jugadores. Quizá más trascendental aun fue el impacto en la psique nacional de la incorporación del fútbol (y otras prácticas culturales de las clases populares, como las artesanías) al programa de un gobierno altamente nacionalista. Al mismo tiempo, las clases populares gozaron de un reconocimiento y una participación nacionales nunca antes vistos, proceso que culminó con el establecimiento del derecho al sufragio universal en la nueva Constitución Política de 1979. Para Carlos Iván Degregori, «Hasta las décadas del cincuenta y sesenta, el Perú era un país fragmentado, definido como archipiélago, como país dual, como nación en formación» (1994, p. 23), y si los años 1970 vieron una reducción en esta fragmentación, no hay que subestimar el papel jugado por el fútbol en la formación de un concepto más coherente y abarcador de la nación. Por último, volcamos nuestra atención a una de las formas más obvias —pero quizás más problemáticas— en las que el fútbol se identifica con lo nacional: mediante la construcción y definición de un estilo nacional de juego. Los éxitos en la cancha durante los 70, al lado del reconocimiento estatal que recibieron las clases populares y sus prácticas culturales, sobre todo el fútbol, fueron los catalizadores decisivos en este proceso, que se expresó en la novela de Thorndike de 1978 y en ensayos sociológicos de Abelardo Sánchez León y José María Salcedo, publicados en 1980 y 1981, y en 1982, respectivamente. Estos textos marcan un hito en la consideración del fútbol por sociólogos que han producido un creciente cuerpo de trabajos que tratan sobre todo temas de identidad y violencia. Es difícil negar la importancia de los eventos deportivos y político-culturales de los 70 para la creación de este discurso, pero el período que goza de un amplio consenso como origen de un estilo nacional es la década de los 20, y es sobre todo la figura de «Manguera» Villanueva la que es identificada como su fundador por su capacidad de marcar una ruptura tanto simbólica como futbolística con lo que se había venido practicando hasta esa fecha. El lugar privilegiado que ocupan el delantero de Alianza Lima y la selección confirma hasta qué punto la cultura popular y la cultura 325

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