Ese gol existe 2da edición

momento, ya que la elección del ahora desacreditado Fujimori dio mayor prominencia a las clases populares y condujo a una mayor presencia en las instituciones del Estado de personas de grupos sociales que hasta entonces no habían formado parte de la élite política. Por otro lado, la derrota del terrorismo en 1992 abrió de nuevo un espacio cultural para la consideración de temas que se habían dejado de lado bajo el terrible peso de la violencia que acarreó el conflicto entre Sendero Luminoso y las Fuerzas Armadas. La novela de Óscar Malca, Al final de la calle, publicada en 1993, trata de la juventud limeña de clase media-baja, tan fuertemente afectada por el terrorismo, y en la que el fútbol se presenta como una de las principales prácticas culturales de este sector en la construcción de un cuadro convincente de la cultura urbana joven; al mismo tiempo, representa una clave en la creación de identidades nacionales y de barrio. La discusión animada acerca del fútbol y su práctica, muchas veces violenta, se contrasta con la existencia bastante aletargada y estancada de los protagonistas, sugiriendo que el deporte puede cumplir un papel dinámico entre los problemas sociales que experimentan las generaciones limeñas más jóvenes. La poesía, muchas veces considerada una forma cultural elitista, pero que comparte varios rasgos con la música y que —en el contexto peruano por lo menos— goza de una larga tradición oral en formas tales como la décima, también ha dado expresión al fútbol como otra dimensión de lo que Higgins describe como «la democratización de la literatura» (1987, p. 325). Ya se citaron ejemplos de la obra de Parra de Riego y de cantores de décadas pasadas, pero a partir de los años 70 se produjeron importantes novedades en este campo, ya que poetas —y poetisas— se han servido del fútbol como medio para sus fines poéticos. Después de que Blanca Varela empleara el fútbol en 1972 como punto de mediación entre lo personal (sus hijos que juegan) y lo universal (la condición humana en un mundo que se asemeja a una gran pelota de fútbol), el internacionalmente reconocido Carlos Germán Belli publicó en el mismo año «Estadio Vaticano», donde el tema clásico del sufrimiento humano se trata desde la óptica de futbolistas que han sido goleados 6-0. En «Damas al dominó», de Noches de adrenalina, la impresionante primera obra de Carmen Ollé, el fútbol marca una escisión entre los sexos, y, de hecho, funciona como sublimación sexual: un grupo de jóvenes ve un partido en una televisión, ignorando por completo los gestos provocativamente sensuales de las narradoras que están sentadas frente a ellos, y el goce de los chicos llega a 320

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