El resultado de los cuestionamientos, a la larga, fue la pérdida de centralidad que sufrieron las referencias raciales, frente a la cada vez mayor importancia que cobraron los símbolos referidos a los sentimientos, los estilos de organización y las formas de competencia con las barras enemigas. Hoy en día, la «intimidad» de los barrios de negros y obreros pobres se expresa mediante la representativa frase «Alianza corazón». En esta conversión hacia contenidos más emocionales ha tenido un papel importante en la memoria colectiva de los hinchas tras el accidente aéreo del Fokker, que ha dado origen a discursos y representaciones de tragedia y renacimiento, de pérdida y recuperación, que han cohesionado y vuelto aún más militante la devoción de los aficionados por este club (Panfichi & Vich, 2004). El corazón expresa además el amor incondicional y se vincula con el sentido de comunidad que dio origen a este club. Del mismo modo, la fuerza física y el «empuje» con el que los estudiantes universitarios de la década del veinte enfrentaron a los experimentados y bohemios jugadores del Alianza Lima se expresa hoy en la representativa frase «garra crema». Desde la fundación del club, esta estrategia de competencia fue encarnada por Teodoro «Lolo» Fernández, recordado como el «cañonero» del fútbol peruano por la potencia de sus disparos contra las redes enemigas y famoso por su caballeresca conducta dentro y fuera de las canchas. Ya en los años noventa, periodistas y analistas coincidieron en señalar a José «Puma» Carranza como el jugador que mejor representaba el ímpetu a veces violento de los nuevos pobladores de Lima, en su mayoría migrantes de las provincias andinas de altura, dedicados a las actividades económicas informales y con patrones de conducta anómicos (De la Puente, 1997). Actualmente encontramos los rostros de ambos jugadores, Lolo Fernández y el Puma Carranza, símbolos del «empuje» de los universitarios, en las banderolas que los barristas cuelgan de las tribunas. En este contexto, estas identidades reformuladas cruzan transversalmente todas las clases, grupos e instituciones, reclutando hinchas y seguidores, convirtiéndose en uno de los mecanismos más importantes de diferenciación y articulación en el Perú de hoy. Las barras organizadas expresan este proceso, sobre todo en sus aspectos más violentos. 6. COMANDO SUR 248
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx