9 pero a mi mamá, que lee mucho, le gusta llamarla como el personaje de una historia de un gran escritor de aquí. A mi hermano mayor, Konstantin, le gusta el teatro; eso lo ha obligado a leer, y ahora es un gran lector. Prefiere los guiones históricos o del futuro y está escribiendo uno sobre Romeo y Julieta de la era espacial. Mi hermana segunda quiere ser astrónoma. También lee enormes libros con fotografías a color de las constelaciones. Promete que ella hallará una que se parezca a nosotros: la llamará constelación Cheddar. Mamá le dice que eso no es queso. Ella le replica que sí lo es y que es el que más le gusta. Mamá insiste en que le ponga de nombre Roquefort. Caroline le replica: —Mamá, eres tan conservadora. Yo creo que la debemos llamar «Paria», el queso que suele comer don Jorge Guardia, el portero. Si no me lo como entero es porque sé respetar lo ajeno. Él es muy generoso. En las fechas especiales, sale al patio trasero, y detrás de la maceta donde está un hermoso crotón, de hojas grandes, verdes, amarillas y rojas, sobre la tierra húmeda, al pie de su tronco, en Fiestas Patrias, en octubre, Navidad, San Valentín, con la llegada de la primavera, suele colocar allí un buen trozo de su queso para nosotros. ¿Qué hubiera sido de los Picalibros sin los Guardia?, familia que en los últimos cuarenta años ha sido la protectora de nuestro clan y la mejor cuidadora del histórico recinto donde vivimos.
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