En busca del orden perdido

rreys que fueron antes del ynga ... y otras curiucidades destos rreynos por rrelaciones y testigos de uista ... y que el estilo es fazil y graue y sustancial y prouechoso a la santa fe catolica y la dicha historia es muy uerdadera como combiene al subjeto y personas de quien trata y que demas del servicio de V. Magestad que rrezultara de ynprimirse la dicha historia comenzandose aselebrar y hazer ynmortal la memoria y nombre de los grandes señores antepasados nuestros aguelos como lo merecieron sus hazañas deseando que todo esto se consiga umildemente suplico a V. Magestad sea seruido de faborecer y hazer merced al dicho mi hijo ... para que su pretencion vaya adelante que es lo que pretendo de que a V. Magestad nuestro Señor guarde y prospere por muchos y muy felices años con acrecentamiento de mas rreynos y señorios como su menor y umilde uasallo deseo ... a quinze del mes de mayo de mil quinietos y ochenta y siete años... (Guaman Poma 2001: 5 [5]). Como podemos ver, hay demasiadas semejanzas como para no dejar de pensar en que ambas cartas hayan sido escritas por una misma mano, que debió de ser la de Guaman Poma. Esto último, además, se confirma por encontrarse esta carta de los curacas, que al parecer es un borrador, detrás de un dibujo que a todas luces fue hecho por nuestro cronista indio. Si alguna vez llegó a ser rubricada por los mencionados líderes indígenas, no lo sabemos. En todo caso, lo que sugiere esta carta es que en 1596 Guaman Poma se mantenía en buenos términos con Murúa y que la Historia a que se refiere es aquel original del manuscrito Loyola que tuve la oportunidad de descubrir en Irlanda en 1996. Por tanto, el que la relación entre ambos cronistas haya sido cordial por 1596, es una evidencia adicional al hecho de que los parecidos que existen —tanto en el texto como en la mayoría de los dibujos del manuscrito irlandés y en algunos dibujos del manuscrito Wellington— se deben a una relación de colaboración armoniosa entre los dos. Además de ofrecer estas sugerencias, la mencionada carta tiene la virtud de hacernos ver que el manuscrito irlandés había sido originalmente concebido por Murúa para ser publicado, y que esto resultaba aceptable para Guaman Poma y los curacas cuzqueños.13 Sin embargo, quizá por consejo de personas más atentas a los estándares de calidad de una obra histórica, el mismo Murúa se retractaría de tal propósito y terminaría convirtiendo este manuscrito en un borrador del manuscrito de Wellington, hoy conocido como Getty, que es la versión final. 60

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