Salinas y Córdova y en los cuadros de los Incas donde a cada generación se le da el nombre de «Capitán» llegando incluso a otorgársele a cada cual su respectiva esposa (véase fig. 6). De manera análoga al tiempo ecológico y al tiempo social que EvansPritchard descubre entre los nuer (Evans-Pritchard 1965: 94), en los Andes se podría hablar de un tiempo cosmológico que luciría como estático y de corte cíclico, y otro genealógico o generacional6 de naturaleza más bien lineal o secuencial. La presencia de estas dos dimensiones sugiere que en los Andes debieron de coexistir una visión cíclica y otra lineal del tiempo que en el caso de las edades de Guaman Poma, Salinas y Córdova y los retratos de los Incas figuran yuxtapuestas. Es gracias a esto último que nuestro autor indígena intenta legitimar a sus congéneres indígenas presentándolos como cristianos desde antes del encuentro con los europeos y como independientes de los idólatras incas por no estar ligados a los orígenes de estos últimos. Figura 51. Modelo de Pérez Bocanegra 296
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