En busca del orden perdido

Aunque no creo que las cinco edades que desarrolla Guaman Poma en su crónica se deriven en su esencia de la tradición europea, Barnes (1993), Fleming (1994) y Cox (2002) han tenido el gran mérito de reparar que este cronista sí tuvo conocimiento de algunos escritos gestados en esta tradición que le sirvieron de modelos para arropar las nociones autóctonas que manejaba, tanto en lo concerniente a las referidas edades, a los listados de monarcas de la antigüedad, como al calendario. Como señala el medievalista español Pablo Ubierna: «El cristianismo primitivo estuvo muy influenciado por la tradición computista del mundo judío y griego de la época helenística, lo que llevó a que se sucedieran los cálculos sobre el origen del mundo (con cómputos basados en fuentes que excedían los datos escriturarios) sobre el día en que habrían de cumplirse las profecías escatológicas contenidas en el libro de Daniel y también sobre la fecha de Pascua. Esto dio origen a un género, el de las Chronografias (distinto del de las Historias y del de los Annales), que tuvo una larga herencia en el mundo bizantino —desde Eusebio de Cesarea hasta Giorgos Syncellus— y en el mundo latino occidental de la Edad Media» (Ubierna 1997). La Crónica Universal del obispo Eusebio de Cesarea escrita por el año 303 d.C. será, pues, una de las primeras obras que inaugure esta tradición, aunque su secuencia de edades las empieza con Abraham, cuyo nacimiento lo ubica en el año 2016 a.C., y las termina en el 328 d.C. Será Isidoro de Sevilla, tres siglos más tarde, quien en su crónica ofrecerá la periodificación de la historia que años más tarde será repetida por todas aquellas que se supone pudieron influir en Guaman Poma. En ella, la Historia se inicia con la creación del mundo y concluye con el nacimiento de Cristo, dividiéndose en seis edades o aetates. Entre los extremos se ubican edades tales como las de Noé, Abraham, David y el destierro de Babilonia. El número otorgado a las edades se supone que guarda una correspondencia simbólica con los días que le tomó a Dios completar la creación de la humanidad. Para Barnes y Fleming la Chronographia de Hieronimo de Chaves es el antecedente inmediato que Guaman Poma utiliza para construir sus edades y los listados de reyes y Papas. En el caso de Barnes, su suposición se basa 281

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