Los cronistas Sarmiento de Gamboa y Anello Oliva coinciden con Guaman Poma en nombrar al Diluvio con el término de Pachacuti. 18 En realidad en la cita original no aparece 1612 sino 1613 (p. 435 [437]), pero revisando cuidadosamente el texto se puede notar que el «3» de 1613 es derivado de un «2» escrito originalmente y al cual se le agregó un apéndice para ejecutar la transformación. 19 Así, de los habitantes de las cuatro primeras edades, Guaman Poma dice que tuvieron conocimiento de Dios y que los incas introdujeron la idolatría. Igualmente, a los descendientes de estas cuatro primeras edades los considera como legítimos, mientras que a los de la quinta como ilegítimos. 20 En la cuarta edad Guaman Poma incluye su genealogía desde su antepasado más remoto hasta sus propios hijos, y Tupa Inca Yupanqui es presentado como su abuelo materno. 21 Constantemente señala Guaman Poma que su crónica recoge noticias de informantes de las cuatro regiones. 22 Estas tres edades encierran una nota común: la idea de conflicto. En la página 435 [437] también se advierte el carácter unitario de estas tres edades cuando dice: «desde el encuentro de los dos hermanos uascar y atagualpa treynta y dos años y luego desde la conquista deste rreyno y todo el aisarniento contra la corona rreal de los traydores don francisco pizarro don diego almagro el biejo como el moso y gonzalo pizarro caruajal y francisco hernandez giron y los demás con ellos y conquistarse entre ellos y entablar y hasta auer buena justicia auia durado veynte y quatro años este dessociego y pistelencia y alboroto de querer de pobre hazerse Sr» (Guaman Poma 2001: 435 [437]). Los términos de «pistelencia» y «alboroto» son los mismos que utiliza para caracterizar un período de Pachacuti. 23 Al respecto, es notable lo que dice el padre Acosta acerca de la justificación del Inca sobre su belicismo: «Refieren que los reyes ingas, cuando hacían guerra y conquistaban diversas provincias, deban por razón con que justificaban la guerra, que todas las gentes les debían reconocimiento, pues de su linaje y su patria se había renovado el mundo, y así a ellos se les había revelado la verdadera religión y culto del cielo» (Acosta 1962: 64, lib.19, cap. 24). 24 Al decir que el monarca no tiene jurisdicción sino sostiene al mundo en su mano es una referencia muy clara de que para Guaman Poma la categoría monarca es equivalente al de un principio metafísico que trasciende la historia. Parecería que lo que tiene en mente es la imagen de Dios tal como lo representa en la página 2 [2] de la Nueva Corónica (véase fig. 49 a y b) como parte de la Santísima Trinidad. Más aún esta imagen a su vez pareciera sugerir que el Papa compartiría esta característica al otorgársele ropajes semejantes al del Padre Eterno y al ubicarse en la cúspide de la jerarquía del orden mundial, como se puede apreciar en la portada (véase fig. 49c). Originalmente, son emperadores o reyes los que figuran, en nombre de Dios, sosteniendo al mundo en su mano (generalmente la izquierda). Los orígenes de esta iconografía parece remontarse a los siglos IV y V d.C. 25 Véase nota 23 278
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx