ponía en peligro la prosperidad de España, cuyo sistema colonial se basaba principalmente en el uso y control de la mano de obra indígena. Así como Guaman Poma estuvo atento a todos los argumentos posibles para defender sus derechos a la tierra en la localidad de Chupas, así también hace lo mismo para defender a sus congéneres indígenas del caos en que se han sumido. En consecuencia, a la defensa bajo cauces míticos que hace de los indios, argumentando que antes de la presencia española ya eran cristianos, le añade aquella otra, de corte más realista, que presenta a su mano de obra como el sustento de la Colonia y del poderío español. Asimismo, si pensaba que el orden en los Andes solo se restablecería con el alejamiento de los españoles de ese territorio, ello no impedía que al menos aceptase una idea que flotaba en el ambiente sobre el inconveniente de que españoles, mestizos, mulatos, negros y otros no-indios conviviesen con indios en los mismos poblados. Teniendo esta gran habilidad para moverse en distintos planos, no debe extrañar que nuestro autor, descendiendo a niveles más coyunturales del quehacer político, se atreviese a dar un conjunto de sugerencias para el mejor gobierno. Mi querido y recordado amigo Manuel Marzal (1981: 267) nos llama la atención sobre un conjunto de medidas que propone que inciden en el plano poblacional, económico, religioso y propiamente político. Algunas de ellas llegan a ser tan concretas como decir que el Rey se beneficiará más de la explotación minera si en lugar de seguir la legislación vigente que establecía que uno de cada siete indios debía ser elegido para realizar la mita, se cambiase a uno de cada once «y que se releven entre las provincias con intervalos de seis meses, obteniendo así un descanso de un tiempo igual para los indios de cada provincia» (Marzal 1981: 268). Una más es otorgar «una buena atención médica: nombrar a cualquier indio, negro o español bien pagado, que sepa curar y sanar enfermos azogados». Y otra adicional es sobre tratamientos preferenciales a indígenas que descubren minas, como cuando Guaman Poma dice: es que desencubriendo minas de oro o de plata o de azogue, plomo, estaño, cobre, colores, es que desencubiendo, luego se mete españoles y lo quita y maltrata a los yndios. Y ancí no quieren denunciallo. Ci vuestra Magestad se conpuciera con el descubridor y le hiziera merced, todos las minas buenas estubiera desencubierto y 27
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