El hecho de que usó Primer Nueva Corónica como título nos indica que Guaman Poma también estaba bastante familiarizado con este tipo de narrativa, tanto más cuanto que se jacta de originalidad en su tratamiento. El valor que da a la palabra «nueva» parece guardar relación con sus comentarios y críticas de algunos de los otros cronistas conocidos por él. Así, él se referirá a un cronista llamado Juan Buemo o Bantiotonio13 que escribió un Yndiario basado en las crónicas de Gonzalo Fernández de Oviedo,14 Agustín de Zárate y Diego Fernández, y sus críticas a este autor las dirige contra su falta de información sobre algunos acontecimientos, de los cuales hay «testigos de vista hasta agora» (Guaman Poma 2001: 1078 [1088]), como aquellos que usa él mismo, como veremos más adelante. Se referirá también a historiadores eclesiásticos tales como José de Acosta, Juan Ochoa de la Sal15 y al padre Fray Martín de Murúa, contra quien Guaman Poma dirige sus más severas críticas, como cuando dice: y escrivió otro libro fray martin de morua de la horden de nuestra sra. de las mercedes de rredencion de cautibos escrivio de la historia de los yncas comenso a escribir y no acabo para mejor dezir ni comenso ni acabo porque no declara de donde prosedio el ynca ni por donde ni declara si le benia el derecho y de como se acabo todo su linaje ni escrivio de los reyes antiguos ni de los señores grandes ni de otras cosas cino todo contra yndios gentiles y de sus rritos y de sus herronias y espantado de ellos que como gentiles lo herraron (Guaman Poma 2001: 1080 [1090]). En todos estos casos, y muy especialmente en Murúa, lo que Guaman Poma les critica es que no se refirieron a las épocas anteriores a los incas, y sobre todo a los orígenes de estos. Estas épocas son fundamentales para Guaman Poma porque ellas encierran la evidencia de que los indígenas habían practicado el cristianismo antes de la Conquista. De aquí que reaccione violentamente ante las acusaciones de idolatría que vierte Murúa contra los indios y que, a continuación del párrafo citado, insista en que los apóstoles visitaron el Perú antes que los españoles, como lo testimoniaban las tradiciones sobre las peregrinaciones del Apóstol Santiago el Mayor, San Bartolomé, la aparición de la Cruz de Carabuco, etcétera. Consciente de estos juicios negativos contra los indios surgidos de una apreciación inadecuada de los hechos históricos, Guaman Poma sostiene que su crónica da «sentencia tan nueva en favor y servicio de dios y de su Majestad y bien de los pobres yndios…» (Guaman Poma 2001: 1081 221
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