En busca del orden perdido

científica y no solamente una declaración de lo que el autor pensaba y conocía, como era comúnmente el caso entre los cronistas primitivos españoles (que estaban todavía muy encasillados en la tradición épica). La búsqueda de la verdad objetiva es un ingrediente que ya aparece en los cronistas del Nuevo Mundo como se ve en su énfasis por los testigos oculares como criterio de autenticidad. Cuando estudiaron el pasado indígena, los cronistas confiaron principalmente en el testimonio ocular de los indios más ancianos por considerarlos cercanos a los acontecimientos, pero como sus relatos diferían, a veces, tuvieron que usar otros criterios para dirimirlos. Así, Cieza de León dirá: Y estos indios cuentan las cosas de muchas maneras. Yo siempre sigo la mayor opinión y la que dan los más viejos y avisados dellos y que son señores; porque los indios comunes, en todo lo que saben no se ha de tener, porque ellos lo afirmen, por verdad (Cieza 1967: 239). Así, Cieza de León tiene tres criterios para determinar la factibilidad de los testimonios indígenas sobre el pasado y, si la duda subsiste, se limita tan solo a presentar las diferentes versiones. Su preocupación por la verdad era tanta que prefiere advertir a sus lectores sobre las diferentes versiones y señalar los criterios que ha seguido para seleccionar la más confiable. La importancia dada a los testigos oculares está muy bien expresada en Cieza de León, cuando al principio de su capítulo XXII nos dice: En este capítulo quiero escribir lo que toca a los indios que llaman mitimaes, pues en el Perú tantas cosas dellos se cuentan y tanto por los Incas fueron honrados y privilegiados y tenidos, después de los orejones, por los más nobles de las provincias; y esto digo porque en la Historia que llaman de Indias está escrito por el autor que estos mitimaes eran esclavos de Huaina Capac. En estos descuidos caen todos los que escriben por relación y cartapacios, sin ver ni saber la tierra de donde escriben, para poder afirmar la verdad (Cieza 1967: 73; las cursivas son nuestras). Además, Cieza de León nos revela en sus críticas algunas perspectivas históricas interesantes inspiradas en un ordenamiento lineal de los acontecimientos. Después de dar algunas versiones diferentes sobre el Diluvio, Cieza continúa: En fin, sobre esto (El Diluvio) unos y otros cuentan tantos dichos y fábulas (si lo son), que sería muy gran trabajo escribirlas. Creer que hubo algún diluvio particular en esta longura de tierra como fue en Tesalia y en otras partes no lo dude el lector 215

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