materiales a la Nueva Corónica es 1615 y no 1616, como creen Rolena Adorno e Ivan Boserup (2003: 48-49). 2 Más adelante nos referiremos a las enmiendas que sufre la numeración de las páginas de la crónica. Por el momento, basta que indique que ellas no son sino la consecuencia de un documento que se fue consolidando por etapas. A las evidencias sobre la unidad de este añadido, hay que agregar que, según el análisis codicológico de Adorno y Boserup, esta parte ha hecho uso de dos cuadernillos que son numerados como 22 y 23, incluyendo el primero las páginas que van de la 1094 [1104] a la 1121 [1131], y el segundo de la 1122 [1132] a la 1129 [1139]. Las filigranas que acompañan a estas páginas no figuran en ninguno de los otros cuadernillos. Se trata de una cruz latina con las letras IA (Adorno 2002: 4.2 y 1.2), que curiosamente es la que más abunda en las páginas del Manuscrito Galvin. 3 Con el análisis codicológico de Adorno y Boserup afloran otros añadidos que pudieron haber sido del mismo período, como aquel donde se agrega al virrey Juan de Mendoza y Luna, o la inclusión de Potosí y las dos últimas páginas (Adorno 2002: 4.2). 4 El historiador español Hidalgo Nieto, en un interesante artículo publicado en 1949 titulado «La numeración de las páginas del manuscrito de Guaman Poma», describió minuciosamente las distintas alteraciones numéricas que hay en la Nueva Corónica; sin embargo, su finalidad principal fue alertar sobre la existencia de dichas enmiendas para facilitar la tarea de citarlo dando una numeración más cabal. En ningún momento trató de analizarlas en función de un mejor conocimiento sobre la composición de la obra y de la vida de nuestro autor indígena, que es lo que a mí me preocupa. 5 En la p. 701 [715] Guaman Poma dice: «Pues yo te digo que me a costado treynta años de trabajo ci yo no me engaño pero a la buena rrazon veynte años de travajo y pobresa». 6 Nuestras dudas sobre su acuciosidad se basan en el hecho de atribuir alegremente a algunos personajes edades que escapan de lo normal. Por ejemplo, del Inca Tupa Yupanqui dice que vivió doscientos años y de su padre que unos ciento cincuenta. 7 Véase nota 5 de este capítulo. 8 Más adelante en la página 82 podremos apreciar que el mismo listado de sus propiedades que nos da Guaman Poma en la Nueva Corónica en la p. 904 [918] ya habían sido consignadas en Prado Tello y Prado Prado (1991, 2001) en los ff. 54v, 55r y 65r. 9 Gracias a un apoyo brindado por el Centro Getty, entre los años 2007 y 2008, con el profesor Tom Cummins estamos tratando de descifrar seis de estas veintidós páginas cuyos textos no aparecen reproducidos en las páginas visibles. De lo que hemos avanzado asoman evidencias de que Murúa empezó sus indagaciones del mundo andino varios años antes de 1590. 10 Sin embargo, Adorno y Boserup, luego de un detallado análisis codicológico de la edición facsímile que promoví con la editorial Testimonio, creen que todas las acuarelas fueron incorporadas al texto después de 1596 (Adorno y Boserup 2005: 193-196). 11 He logrado hacer esta deducción sobre la base de una referencia que Guaman Poma hace de Alonso de Medina donde se dice que fue «...criado del Conde de Monterrey» (Guaman Poma 2001: 729 [743]). Si este fue el caso y, como sabemos, este décimo Virrey llamado también Gaspar de Zúñiga y Acevedo solo estuvo en el poder entre 1604 189
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