mil pesos el padre al corregidor. Y ací entre ellos le tubieron preso molesteado, haziéndole prosesos para que muera León con falsedad y testimonio. Y entonses uino un jues y becitador, otra lansa criollo de Guamanga. Abía enbiado su señoría a becitar al padre y no le becitó, cino a don Cristóbal de León y a los yndios, que es al contrario. Y le tubo muy precionado con grillos y sepo en casa de su contrario por dalle contento al padre Peralta. Y de los capítulos que le puso León no hizo caso. Y demás desto le secrestó toda su hazienda y se la uendió a sus amigos uarato el dicho uecitador, que no le dejó cosa. Y fuera desto el padre se la quemó su casa y toda su hazienda. Y demás desto, como se uido León tan apurado y castigado y desnudo, dixo: ‘Señor becitador, ci su señoría enbía a becitar a los padres de la dotrinas como me becitáys y me destruis toda mi hazienda, me an dicho que soys cohechado. De todo apelo ante su señoría y quiero pareser personalmente como agrauiado yo y mis yndios’. Entonses de enojo y hodio le sentenció y le castigó y le desnudó y le leuantó testimonio como a don García Portucarrero y le cortaron la cauesa [en] Guamanga. Y ací este es otro Guamanga. No le quiso desterrarlo al Cuzco ni a Lima porque no pareciese ante su Magestad ni ante su señoría. Y demás desto, como el padre tubo fabor del becitador a los yndios que le lleuaua de comer, les castigaua y le colgaua en el rrollo y otras molestias. Y ací un padre dotrinante, y más de Guamanga, no puede ser jues. Y deue ser castigado porque no castigó al padre porque castigó al yndio, no pudiendo, porque le becitó sus haciendas y porque le dio ala al padre porque no consentió la apelación. Quiso ser otro obispo y cauesa porque le consentió al padre quemar su casa y no hazello pagar y rrestituyr y descomulgar y echar de la dotrina y enbialle preso a su señoría a la cauesa y justicia mayor. Y por esta causa, deue ser nombrado uecitador de España de la mano de su Santidad y de su Magestad, bien de los prencipales yndios (Guaman Poma 2001: 680 [694]). En la página 690 [704] se desliza que estas desventuras ocurren en 1611 y se detalla las exigencias específicas del visitador. Algunas páginas más adelante, en la 930 [944], se reitera este año y los castigos que recibe que culminan, como el caso del mismo Guaman Poma algunos años antes, con su destierro en el año 1612 (Guaman Poma 2001: 498 [502]). Sin embargo el destierro no le debió durar muchos años porque cuando Guaman Poma describe la vuelta a su terruño por 1613 —antes de su viaje a Lima para entregar su manuscrito al Virrey— Cristóbal de León ya estaba de regreso, aunque quizá un tanto cambiado pues es objeto de ácidos comentarios de parte de nuestro historiador. 119
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx