principalmente con corregidores, pero también con sacerdotes, particularmente con uno apellidado Peralta que era doctrinero en el ya mencionado pueblo de San Pedro de Queca, posiblemente por los años en que tuvo problemas con aquellos corregidores. Una vez más, sus desavenencias con el sacerdote se deben a que le solicita indios para su provecho personal: «…y le enserraua a todas las donzellas, hasta su hija le quitaua y otras cosas de su hacienda le tomaua y le ocupaua en otras ocupaciones. Y no le dejaua a los yndios como obligado a defendello como su segunda persona de los yndios» (Guaman Poma 2001: 680 [694]). Figura 20. Cristobal de León Explayándose sobre este mal sacerdote añade: Que no escribo toda su uida y mal del dicho padre por ser proligidad. Uasta los capítulos. Este dicho León hizo unos capítulos por escrito de su letra para pedir justicia a su señoría. Le abisó una mestisa y su ermano al padre, luego fue con dos hombres en ciguimiento y le prendió y le quitó todos los papeles y le trajo amarrado preso y se la entregó a su amigo al corregidor Toledo a otra lansa, como él le abía prestado dos 118
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