El Recreo

~m) ============--=E=---L-=-cR~E=C=R=E ~o============--·-~ ¡ 1 En cuantas visitas 'ru incom;tancia se1las, Ni las rn énos bellas Se libran de 'tí, Que en un solo dirt Recorres jardines, Sin dejar jazmines Rosas ni alelí. En tu agudo pico Sn néctar dP.rrarnan, Pnes te obsequian y aman Sin ningun temor, Y en pos de otros goces ~I.1e vas y las d<-'jas Marchitas y viejas Ya para t.u amor. l\1as, porque acus:u'te A ve entretenida Cuando en ·esta vicfo. Todo es vaTiedad, Y el amor veherm·nte (.¿ue se cree locura Se estíngue y se cma Con facilidad. Si en e1 aire vemos Que forma.n castillos Amantes sencillos Llenos de ilnsion, Y des pues no q neclan De esos monnmentoti. Tal vez ni fracmento~ En el corazon. ¡ Qué extraño es q ne ,:¡ vas Cambiando de objeto Sí e11 tn vuelo inquieto :N" o sabes qué hn.cer, Y cuando es seguro Que la raza humana Dt>secha mañana Lo que n.miaba ayer !.... l:f.AKUELA v. DE PLAS~1-CIA. LA JUSTICIAª N ac.1a lrny tan grande ni tan st1grn,c1o ·en la sociedad como la jnstic-ia. El pa- 1 ganísmo que clesconocia al verdadsro Dios ' deificó en ella uno de sus atriLutos, re– presentándola., ya como mm, matrona de mÍl:ada viva y penetrante á qnien nada se le oculta, ya como una vírgen qn con los ojos venclaclos He-vDJ la. 1 ala.11za en una m,.:q.o y ln, espada (ll la otm, como parn, mn,nífestar que no mira la.s personas, ']_ne pesa con ignal<lacl tocloR los hecho s y q ue e:hí revestida clel po– d~r para ha.cm· cumplir sus deci~ioncs . Esta es la pe rsonificacion ele la, justicia como autoriclrrd. Pero ella no es solo un poder, es tam– bien una v.irtucl ·que cnetra en totlos los ' estados y en tocfas laq situn.ciones de In. vidn,, que se jercita hast::t en 1 s actos propios, y que es en fa -mi!.q_uina social lo qne el aceite en las máquinas rnn.t"-·ia- - -- ------ - -;s-_ -=._ -. .,..,~ = ==--,-,,---,-- ---.----c----=--,==== === les: facilita toaos 1os moYim"ientos, sua– viza todos los resortes, destruye todos los tropiezos. La justicia es como un fluido con– sen-ac1or y vivificador que corro cons– tanteme11te por todos los intersticios de la sociedad, impo-:.1iéndose y ·obliga.nclo así al infeliz como al poderoso, al rico co– mo al pobre; que unifica las razas, por– que destruye las clife1~encias; que hace iguales ñ. los hombres, porque los con– siden1 á todos revestidos de los mismos derechos y ele los mismos deberes. La ju. ticia obíiga á todos. Nadi~ está exento de practicarla, todos tienen el cle– r ecl10 de exigirla. Inmutable en su esen– cia, es varia en sus re8ultac1os y en sus manifestaciones. El 1·éinaclo de la justicia f's el mayor bien de qne pueden gozar las naciones. Las P-ociedacles pueden pasar sin colegios, sin rnminos, sin ejércitos, pueden care– cer de todo, ménos de justicia. Todas las virtudes y todos los debe- 1·es están comprendidos en la jm:;ticia; porque el qne os justo cree en Dios, su– prema justicia, espera en El, ama á sus semejantes, se contenta con lo qne posee, Ge resigna en los trabajos, de. ea el bien ajeno, se austiene de hacel' mal, es hu– milde en su tntto, es severo con sus pa– siones. La j@tícin, no es una nocion abstnw– tl , es una virtml pnfotica que se cono– ce y se ej"rcita en toclos los actos de la Yída. El salJio fa recono~ y la aplica en el extenfío horizonte <le los clerechos, 1 y él jgi10ra11tc en sus mas limitadas 1·0- lacio1w.. La j nsticia no f'st:í sujeia al capricho lle los hombres; ella está bn.sach en una ley, ley eterna, ley divínn., ele In, cual toda ley humana dehc ser su rdl~jo, La ley, iotla ley, debe se:r en i:;n esen– cia la. expresíon de la justicia. Bajo su imperio están los leg.islaclores que dic– tan á los pueblos reglas, scgnn las cua– les dt,ben vi ·ir; están los gobiernos eje– cutor ,s de esas r eglas; ef.;bín lof:! jueces que las aplican á casos particulares; es– tán los inrlividuos que deben respeta.das y nmplírlas miéntras subsistan. El l~gíshulor qne se separa ele la jus– ticia hace c1e8graciaclos los pueblos; él gobi ·r no qnc no la jecuta se cl'ige n tírn.no; el juez que no la aplica se con– vi erte en salteador; el pnehlo que 110 la c1"fitnc1e caerá en la clísolucion. La Roci~•cfo.d no pMde existir sin se– ¡::,11::.,:idnd: ~cgmí<ln,d -"n fas penwnas, (•n ln,s propiedfülos, e11 k,s familias, en ,I honor, f:11 la r putacion. JJorn1 la jus– ticia nü impern,, toda sc-gurida<l el 8ttpa.– rece y la n.rn1rquía s entroniza. ,,Ella,. solo ella, ellfmlza, (t las nacionés; míén– trn.s qu d delito hace desgraciados ít los pneL10s.,> mido en la noche clel paganismo, no tu– vo mas ley que la fuerza. Los hom1?res eran eselavos ó tiranos, porque la JU&– tjeia era m1 mito, cuyo im}) rio estaba fuera ele la tiena. Ausento durante cua– tro mil años, vuelve al mundo encarna– da en el Vrrbo divino. Los pueblos la. reconocen, la siguen, hacen de ella -el fundameuto de Aus instituciones y de sus relaciones privadas, y 6, su cu,lor y con su ayuda se trasforma,n, creau1o. la -rí– en,, la ·variada, la siempre aetíva cívili– zacion crüitimrn.. En F!U nun·clrn, ele 10 sjgloR, si Rn brillo so ·ofusca por un mo– mento y en clotermina,clos puntos, su gér– rner1 imperccero hrota do 011 rncc1io de las cala,michicl s, y cura de nuevo las he– ridas que la, rnn..1c1ac1 ca11Rara. La justicia és n.niven-ml: al1n.rca o~te munclo y c1rnntor-; rn.nndos puefüm exis– tir, ohlíi ,n, íi, t!YfoB loR osnfrít1rn nsi ce- ,:, J.. ' 1 lestial s como L fema.les y tHr 1;tr0r:i, r1- ·1 ge hasta en los i:;cre. matc-1· in.lo: ;;. Sí los 1 ' 1 1 pri-méroíl ln, reconocen, ln, pra ctican 6 fa violan, los últimos la cumplen 11crt 1r.11a l y necesari n,. L ·t jnstiein., hija ele la, tcng10 rorn– lada, es eterna, co"!.no Di0fl do qnion eR esencia; y Pi acá en ]f1, fü:rrni, <1ura.nte ül tiempo de 1rn,1';tra, vida, rnorti l sn lus– tre p1wclc E·rnpt.iúfü•sc vor un 111om0nto y sus prrn{:plo8 violamu in-1.puw.nncutc, 11 al fin lli.)ganí el dja, trernú11(1o 0:n <J.°llC ln- tt cir{i. con ¡¿u rt•splnfükr clí.dno íUlte el 1 suprémo J f' ! 11½, cuyo ínfa.Iíhlü jnício será tau inYa.t.i,1.lJlú co:rno su glorüt. n. v. C1rn<lo (t vcr1 1 :, 1,or l úblícfl. ala.m~d¡1,, Voy, rnvuc·lt (; n mi capa, de J,H, eo, Cu l;í(~1-to <!ú or(¡ , ms , pf,ño y f"eda, A pié, á eahn.ll o, ·11 coc]w, a.l rico veo. Y r , qnc . ns fovon·s n rnrn inq,1oro ...?í t:cho t1n <'Hl'fL 6. r::n Jnjo 1n1 indig011cia, })io·o: j t rnH1n.y:i rp.íen (•tlYÍ<lifl, t!~1 (,l'O, O con n uÍi-t, á él le mira ú jn':olt·ncía! , i el 8tH.1or ,1<· ~m frc 11te r,C hn, li -c110 plata, Qn úHíl. ¡,lata ¡, n.ra él hn1dítn. iwa.; Dim; se la <ln y e l h c,1 hre fóC 1a aratn, Snya Cf!, corno es sn brazo y e,. s1 ídea. Si él t.í(,n(> r<-lígion, <-11n 1P clícc Otw <1 1 pan r¡ne le sf>l,rr·. <1é al 1rn n l>rÍ ento, Y cprn no olvícle>, n1 dar, ,1ne d i . 1ft.li, ·e ~~fas ngrn.<focc el 1nodo <f lte ,d SHbü·nto. 8i por. Di. R da él limoima, 1JW•no y Mnto; l\Ia.s Rt no <la..... lo imyo <·H i-n,\ o todo; ] ÍM oir.í sus ra.;r,onc~; mrrn ('D tan o Lt1 s1 1yo es suyo dt., cun-l,p1ÍtJra. modo! Cuando la justicia se eclípsn, brotan lns calamidacles púhlicaf-i; en, neto, como el astro del dia, reaparece, {¡, 1-m calor La 1,·y con ',l P~iá, como C'sfar d •h~ l1ts Eí&cíecfades se vivifican, se ·lú.rnnti.. n, Con lo <le ca<h cmtl, 6 1nur}10 6 p wo; 1 S . / " ' l l '1 se regeneran. • r a 11ocar, -p:t.r:t n11, o< t> é ·fie fltrc,· , Hr:.bo un tiempo en que c1 munclo, su-! 1."'í (,l vtwlv I á. trnhajn.r, ·ni yo tan poco. _.,(fl,.; •~r,:, ==--====-_;:--=========::..:==......c.-=:....==-:c____::_a

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