El Recreo
V Lo suyo cada cual goce cual bueno., Y al que algo arebató,más fuerte ó ducl10, Que áése el juez se lo quite., por ajeno., Pero otro nó, por poco ni por rnuch0. EHüt es mi fo. Con ella raci0n corta Me hasta, de .la viua en el couv~ t,e; Y a<l ver la iniquidad digo: no im1vorta·; El juego es largü, y él traerá el desquite. En cieJo·? en pnrgatnrio? ó en infierno ? Sobre e.,to cada cual piensa .a sn gusto: Yo sólo ~é que, tt-nl:1poral ó eterno, Dosqtiite hay,porgue ha-y Dios,y Dios os justo! LA AGUJA YLA MU JE R. POU MANUEL DE MOTEYERDE. ¿ Q1té rc.Lv;innPS puede haber entre estos d1)S ::;én.>:s: á eua.l má.s delicado y endt--bte? AcaR0 el tipo comun de sus rasgos determine a.lgnrHL ley enr.re elloR, q 1w Dios sahc lrn l'e r d<> la. d ebili clnd. fuenm, engl 0 ndrnnc.lo en los (lébiles el instic.to <le unir su cam;;t y ¡.,restart-e mútuo apoyo, 00111\> St\ en ln.zan en rl cam pt> clm; fr ági– }¡,s Citfü1:-; y rl"::Ü:::;tt•11 al hnn-tean; y R.lgo ha~· dd eonrnn entre la ag11j ;L J' la muj t-'r: sp,1ne,ianz;1, en I;,\, formr\-, s1~rn~j;.tnz,1, Pn 111, consr,1tuc1 m, semcj:inr,a _et1 el eaní.ett>r, y cit ~rtn e8~1íritu eomnn: no p1-wde hal>er a.mi. ;;bul JJHLS na.r,nrnL F ina. rnsinna,ute, prülij ,t, s11f·i da y .í ! 11 vece~ ¡; ~mz;t n te la nnrt; deli, :a.Ja, d is– cr!:-'.ta 0fi.: io:-:a, p clC eu tt' y;._ VP<'ef- inci~i va. ' 1·d . , ia otrn: ámbas pu 1 a~ y grne10sa -.;: a111- bas clútadHS tlt-> Pxq11i~ito ~:nst,, pa.ra la~ a.rtt--\S tle adorno y la 1nodr1. frív()la; y partt. el trabajo, la Ct1n.Stl-lnci,1.~ la. paei 1·n– cia y 1tt vigilia, ámbn,s d ebruñ ido aeero. QLté rP-hteiones hay ent.re ellas.~ l\:f pz– cla ele frivolidad, ligereza y gracia~ pre– domina. sinembargo en ambas la ahnegn– cion dei afüct.o maternal- ]n, seriPd;,t,d de, ¡i las cosas ntiles, el espíritit de fa,ruilia, '¡ la moclestia <le la virtud cacPra y mia cleritlida aficcion por las oen.pacion~•s se– dcl?ltarias ciara voca.cion de la mnjer y ' 1 • nutorio instinto de a agnJ,1.. No es mas va1iente ni sufrido el sol– \¡ cla1lo el'l campaña que la mnjer dentro 1.1 ele las :pire<les dP. _Hu hog,1.r :_ no es mas ¡I her0ic<1 el uno haJO los plrn~nes d~ :m 1 1 bandera u ne la otra bajo el pabel lon de d~ sus clo.lorcs de. madre; pero tampoco :,1 son rnP.s ti r,iles parn la conservacion y ,, la. dieh,1, de nnestra especie lH. rc,ia ckl arado, la Pspada del gue1-rer?, ni la p)u– rna del eseri.tor, que lrl. a.gnp .. en rnano8 de la mvljt'r bonrnc1a: con elln. la1H"a el ! órd1m , el decoro y la sn~sistPncia de \¡ sn familia.. , que aq ncllos instrn.mentos no asegnraÍ1 siempre, y á veces suelen de~t.ruir. La. ltrlA cose, bordn. y rint.a; la otrR trazn,, c3.i lrnja y uasa los col0res. y entre Jn.s dos eseribl~n dimia1m~nt.e un Cl~rso 1 ele nrnral privada. y economía doméstica. ~-~~-- =- -- EL RECREO JBnenas amigas! Dios crió la una para la 0tra, y su fidelidad llega hasta la vegez. ¡ Buenas ?'!:!adres ! con mas satis– :faccion reniiendan la camisita -del 1J.iÍ'J1o, 6 los 1Jantcd0ne-s del pad1·e, que pliegarn losfaraláes de la ?noda .Y l0sfoll(!jes de la vanidad. ¡ Sacrificios sin recompema, triunfos sin aplausus, virtudes sin Jau ro! No por eso eeonllrnizan sus fuerzas, ni ahorran sus des.vel0s. Cada día rnas intimas y cariño– s,is, se _puede decir q ne vi Vf'D una rni1:1ma. vida., eJ snl las vé juntas cmmdo sale, la nodie ,ignora rn 11c:lrns vects C\nándo se han separado:: se han corn,agrado tÍ la fa1uili1-t y les dan sus oiicios en todas ]nJ horas del dia y th~ :JH, -nodrn en que hay alg-iu,a necesidad qué s0correr: falt&. el pan 11ara el clia signente; el alqttiler de la ea:-:a f-'Rtá p::tr cnmplirsP:; no .hay con · <] ué nrnnchr a ta botica por h1 rned·iuiua q ne recetó el doctor para J UH ni to, _y <-'l ias dl'l>,·11 urovt'er á toe!{) ¡ Funa el reposo y 1jl stwñ 1 >, y premia. Dim, ~u sacrificio_! B 11enc1K amigas, Tll tjjorns m;:i.d.rPs, d n– pliL·an sus h uras y i:;,j mnltiJJlican sobrr la labt,r. ¡ Virtnd dt~I ci eln1 y acaso ni estm~ n11b1 • s e:--foerzos ni l.a abneU"R.Cion de tarnniía üm a, r<'gocijando la co~cien– cia., b:i~ta,n a aJ,jgrar su e~1)íritn. U na d<:: ln i:; dos padece; por lo comun es h . mn_j er, y nn tiene ntrn confidente que su a,g11ja :-;n mej or amig,t. Qnb cliál()gos pn.Mrn entre ellas? ¿ Cnán– b1,s lágrimas derramarlas sobre 81l trama? 8úlo Dio· qne l:1,:,; <•Y~, s,tba c11á11tn SP dehen la una á la 11 n·rL Pstas do¡;: amigns, y l,,s corn-; ndos r¡up hallr1n f':ll RU trat1• e i 11 r.imitl.d. T ,,clo~ t>n la. ca~a d ncrruen; t!]'a:-: solas velan. ora á 1a cnbecl"ra rit.~l hijll e,,nfcrrno; orn es1wrnnclo d mn.rid(I qn e acnso un }tntOr c-:púrio detiene fn~– rn de sn hogar, y trabR;jan y esp9ran, y n~ es raro c¿ ue, traspuesta la mitad de 1a. nochr, fa.ti~ ·a<los lns ojo-s y ·el m1er- · po, vacile la una en mano dP su com– pañera de infortnnio, y se rPc]ine la otra á su pesar sobre la tela qne labran; y se· oye un ruido, y suspenden sn la– hor, ponen el oiclo, y no es el infiel, y vnel ven á sn tra b ;~jn, y mna lágrima humedce las puntadas h:u;ta que laB rinde el can:--ancio y el sueño., v se duer– me n la una y la otra, y ltt una sobre la ot.ra. D t,jémm:;Jas dormir; dejrm0-8 siq11iera el t- l'rnño tí, bs . que no podemos cl-a.r la dicha. Ccn1r.entémo.nos eon imitar su virtud.. No hay una flor sembrada en su contorno, Ni un cipres dedicado á su memoria, Que nunca dan á la extranjera tumba Ni el árbol sombra, ni la flor aromas. Ayer no mn.s abandonó su patria n noble jóven de entusiasmo lleno, Hoy una tumba en extranjera tierra Cuhre sus últimos, mortales restos. Ayer no mas al jóven generoS-O Lleno de vida yo le contemplaba, Hoy miro el cuerpo inmóvil de ese amigo Que yace abandonado en tierra extraü.a.. Desde la hora cruel de su partida, :Desde ese instante, desgrncia<l.o dia, Siento mi corazon despedazarse, Y mi existencia consumirse a.prisa. Hasta que el ángel del señor te llame Duerme tranquilo en tu sepulcro, amigo, Hasta entónces, adios! Nunca te olvides Del pobre y desgraciado peregrino. P. Ditq,ue. Cuzeo., ele 1876. .FUMEMOS~ I Y0 gasto :veinte reales al mes en me– dia libra, de cigarrillos. Estos 1cigarri1los me saben á. gloriai, me tienen sanote co– mo una manzana y no me dejan pen– sar en una porciGn de picardías en que solemos p ensar los hombres. J?ues ¿quer– r:in ustecl 6s ereer que porque haigo es– te gasto tod0 el mundo -se c.ree •.con .de– recho .á llamarme vicioso? Y no crean ustedes que es ·Gl:e :~yer 1a injusticia de que me quejo. •Cuand0 ·sa– lfamos de 1-a escuela mis compañems y 110., nos íbamos .á un matorral :.á echar un -cigarrillo .del tabaco que _peUi~cába– mos á nuestros padres, _y nunca habia ele faltar quien nos viese y ex-clamase:: -¡:Mire usted los mocosos, fumando! ¡ Y 0 se lo cfücé aJ. maestro para que -0s quite el vieio1 Apénas dej.€ de ir á la escuela, me eché una novia y me -decidí á fumar en púuli_co. Pues la pícara de la mu– chacha, sie.mp1·e -q1ie me veia fumar me habia de tü:ar .el cigarro ,de .un .mano– tazo, exclamando.: -¡Anda, vü,i0so1 Por fin me casé, .Y entómes rué la mas , negra. SOBRE LA TUMBA DE PEDRO SAENZ ; -HaS t ª _hlego, qu~,i-i~., ·q1:e voy_ á e- . char un cigarro, ,chgo -a m1 muJer en El hombii:e sabe donde nació, los entreactos iteJ. teatro, y mi mujer d ,1 h d .. me ·e@ntesta:: !>ero no on1U.e a e mo1u.r. -¡E-sG es, ántes que tu mujer es el vieiol Ap.én-as entra mi mujer en mi esci-i- A. la sombra del Misti magestuoso., torio, exclama, azotando con la mano Sobre camp"iü:a fértil y fozana, el humo que sale á 1·ecibirlr1: Y bajo el palio a~nl del firmamento, ¡Uf, cómo pones la casa, con el pí- Se alza una tnrnba triste y• s01itaria. caro vício del fa1bacazo! ·============ ~
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