El Recreo

~ EL REGR EO 61 ~ ==========================~============\ Tiberio arrojó de Romn, á los bailari– nes por indecentes; Ciccron que los g.ue bailaban de cicrcn. rnan0ra no pochan m -3nos estar locos; y en cnanto á Clau– c1io, ya, sabemos lo q·10 tuvo que ha– cer con los comensn,les do amada. ta pública de Baco y otras fies~as peo– res que presenció el siglo en sus ori– gc:nes, h an quedn.do relegadas á. t,1ber– nas y z 1rnrd.1s. Hoy reyna el can-can en la, corvni escena de los Talr.1a, de los Mn.iqucz y de la.s Kea,n: ¿logi-are– mos echarlo 6, la taberna, iu, zahurda, de donde no debiera haber salido? Antes de -contestar á esa 'Pregunta, es n ecesnrio sabor lo que significa ese baile. IV ~ig::r:cnclo estas lecciones ele la n.n– tigi.!.eLbc1, el cristianismo no puede me– no E de lanzar su anatema, con mayor raz ..)n aun, sobre la danztt c1esordemi,– da. San Ambrosio llaurn a,l baile "el escollo ele la inocencia y lr~ tumba del pudor;" varios Concilios lo prohiben, y el cl8 Tours le apellida "artifido cld Ya, hémos inc1icaJ) más de nna vez, ' demonio" por fin, un teologo de grn,n q 110 la d.. 1,n,r,r1, en sus orígenes foé religiosa. aut.Jri<lac.l (Gerson), emite esta terrible y guerrera: lo que no hemos dicho to proposicion sobre la danza:-' crrodos los davia es qne ~1 bailarín siempre era hom– p u.,au.o-s baila on el baile"-Omnia pe- hre. La mujer no tomó parte en el bai- 1 cata chori.rnnt in charca. le h11-st.a que éste fné popnlar y <le re– j Ari, r ,suelto .Y confundido 1o sa.gr.ac1o ~ocijo. Hoy mismo entre lo:;; oriental0s 1 coa l.u 1)rofi~110, lo oculto con lo groso- que ~musiste el bn.'i1c guerrero, 1a.s mn– l ro -l.er .~ I'.: l baile hasta. los tiempoB mo- .ieres no figura.n en él sino como e:--pec- l de;·nos--, converticfo casi exclusivamente t 1 .n,c 0ras. en expresion del regocijo popular. Las Vése, por cons1p:nie-nt 0 ., que en 1a <lan- .. victorias, b :1 aniversarios, las c1ichas · · • 1 1 1 ¡ za primitiva, fa taba. a oca, io11 <le 1a. li- :1 públi.cas Y privadas, son el })rincipal bin.ncla.d. I -es qne ,el hombre lrn podi- 1¡ objetn del baile: divic1ese entonces en <lo sPr cstátna, ha podido i.n spimr pn.– ¡, alto Y bajo baile; el ai·tí st ico ó ele sa- sinnes por la formi:t; pero nunca más 11 lon, y el caracteristicC) ó de alc1ea: nace cprn á la mnjPr se lrnn concer-lido lo8 ho- la cabtül Tesca pavana, que es españo - nores ,de 1a admirncion J)lás6ca. Ve.nús : _-;,; es deL.rante vals, que es aleman; la 1 en la ley general de la belleza : Teseo es a ·ave cont radanza, que es ing esa; y por . ...., la excepcwn. último el a turdido cotillon, que es francés 1 • J 1 Aun dc--\~pncs de ·qne la.s mnjeres en- 1 "./ en;encr <~ en sus ent1:ai a,s e -~n~e ne · ca,,i-1 ·,. n. B :tilfJ..se en este r ene cimiento trn.rou ~n el baile, ellas ern.n las bnilu- 11 con :nGs1..ira, y decoro: las formas feme- · das, no las kaila<lorns. Cuando el hom- uürn.s, aun cuando veb,das por el traje brP- hizo dcsr.ender Sn ailmiracion Y en– moélerno, p ermiten, e0n. su estrechez d tuci?.smo deSde los dioses hrlsLa fa s cria- ] .c. • 1 tnrn.s, la rnn_i er se cPl ;r>n,b~L 1--11 el dentro, m <:flio paso, q~w a 1-1gnra, seme,1e o ' con- bmos artíEti r;os .que al é1esnudo mostra- YPSt.i( 1 ::t de aclor.noR Y ele :fl ,,r~~; pn.ra que 1, ·•1 l f:8 le bailase como se b.., ilaha á h di- brn g:óega,s y roma.nn, s. El 1m1 e vue - belleza y la grada desc<mocidas han ce buscarse fatalmente en la exageracion ' de 1a grncia y la belleza que posee el alma y el cuerpo de la mujer. Es por lo tanto, la danza más inocente y nurn, cu~wto menor parte tome la muj er en ella; y es tanto más profan~ y licencio– sa, cuanto más recargada esté la accion de 1a be1leza y la gracia femeniles. Un h ermoso de nuestra Esp:aña que pretende ser aborigen de loR pueblos, el pueblo vascongado, conserva en sn tra– dieiona.1 zorcico L1 trnza mas e1ocnen– te de sn antiquísimo abolengo. En el zorcieo no baila la mujer, que es bai– la.da. El mancebo ó los mancebos la co– loea.n á la vista del púb.lico en e.1 cen– t.ro de accjon de sus fl.P-xiones correográ– fic:.is. Al1í de pié 1 a hHmosn,, rn acti– tud de estát na viva, a qnien conturban la.s miracfa,H indiscretas del púb1ieo, bajos los ojos r,or la modestia rubornsa, y el ánimo embargado por el honor de que eti objeto, SP deja lrn.ilar corno la diosa primitiva, adornncla tambien dP- cintas y de fl ores, ap'laud ida. por la multitud, victoreada é incPns:ttla por el a1egre rt>– q uiel>ro de los bailadort-"S; be1'la y gra– ciosa en si mi~ma, y por si rni~ma, Rin n.ccion qne profa.ne 1tt. gloria, sin ademan que destruya lf\. apoteosis. Si el pueblo vasco-ngado no conservá– ra en &u 1engna 1a an r.igüedad p.rehis– tórica qne pretende podría con su modes– to bn.i1e penmnd'ir de aborigen á los <ar– q twólogo.~ y nnmism~tfoos más rebeldes. CabalrnentP. el -can-can es e1 revrrso de la mDua1la d<.~l zorcico! en el can-can no b::t'i1a e1 111 ,mLrn sino corno acornpa– fümte; gnien baila, y q·ni<-'n requiebra, y quirn 1 ,ersigne, y q nien con aubelosa ,re á ser n,r te en tiempo de nnestros vinid:Hl. El hHi1e i;c, hacia p,rofano, pero abuelos, com0 vue.lven á ser artr.;s la . no 1 iconcio,o. p<irq ne fo Haba, la oca.sion pintur0,, la -.iúsica :y la estatuaria: e~ rl~ li:t li<:en-eia Sólo cun.mlo la mujer mezcla ele reg•)<Jijos y c1e comedia; ha}: en bn,jó do 811 pPclestn.l de diosa para ser él aturdimi'3)1to y gahmteria, comunica- actriz, pudo comenzar t>l ppljgro del bai- cion y cor su.•mcia,, olvido de la grave- 1e. procncidad P-xc.ita al hornbre, es lapo– l>re rnuj r r que, -8in saberlo. pulveriza su g-racia y sn .belle.za al calor del aplau– so público, basta tocar en los limites, de la diso1ucion. Es €$te baile antíte– sis d.el h:=i.ile primi rivo, trastrueque de JHtpeles es urni comrdia honesta: la <la– ma se vist~ hornbre y prostituye su be– lleza; el hornhn' fW vis re de mujer ,y pros– ti t.nye sn Jignülad: es el idolo que se . baja <l.c-l . o ]P.o para h~0er genuflexiones cónicas á ~us gnardiB.rtt>S. d:.tcl y r ec1 1 , 1 do de pü.clor. , ;, Flabt>is n~parado en e1 teatro 1a in- En t .11 e·tn,do las cosas, ·estalla en sistPnt:ia, con qne ·e-l público pide que. Franci~ el .htaclismo soc·ial de 93: 1a su nctor favori •i o se co oque por Bi pro– revoln .,·ion de la fi.losofia y de la polí- pio en las Rienes fa. corona qnt~ b nd– tica, influye inmed.iatt:,mente en las ar- miracion µopu1a-r n.rroja á i:.11s 11ies? Pnes t es y e n la vicla privada. Se desnuda ese delirio qne se apodera de 1a mul– la dios de la Razon, y convida á un titnd cun.nd0 el artiRtn. sncnrnhe á la h¡1,.ile de máscaras sin mas traje que irregnlaridad <le la a.ccion, consiste rn h careta: Mesalin.a 1J.á, resucituido; pe- que dentro dP1 almn. hmmma hay 1m ro a,h ora no hay un Claudio que ·d.egúe- se.ereto p1acer hácia las profa.naciorn•s; y 11e; ahor.a lrny qne P~pelar n.l conv:en- no contento el entusiasmo con la, rnre – ci, ... ~ento, á la cultura,, á la prechca- 7.[t de la. a potA< 1 sis q ne acaba de otor- José Ca stro y Serrano. (Continuará.) LETRILLA. ' ci Yn, al anaJisis pan1 su8füúir 1as tre- gar, desea en su mn.1icin. jnstintivn. qnc 1 m cndnis rcprcs·iones de la n,uforidad: aho- 1:t apoteosis se profane, creyendo desc·n- _\¡j rc1, no cn,be otra ·cosa que libertad de brii:_en esda falltn._un P,;ilnto mayor de rel- Quien limpia m11ntiene el -a1ma 1 lmiL y líbortn,d de sentido comun. To- goc1JO y e g ona. 11-< nctor coronaé o - 1 · l 1 · · · 1 · b1 · El maRcha1·la siempre e-vita.. do el que qmera puec e ser o )Seno; pe- por st propio., se n.rro_¡a con e pu 1co ro todo el qne pueda clebe se.r deco- en el clef'-enfreno oel t>ntnsiasmo. Ma,tilde, la de ojos bellos 1 roso.. La resolucion en me<Tio de toa.o, Pues hif'\n: de 1n. misma .ma.nern, la. Y cabellos 1 \ 1 es civ'ilizaclorn, y sus males se han de mujer, qnc t><s la. b ellezu. y 1a gmcia p er- Urnlulantes 1 cara•· con el propi0 embate clel libre sonificadn.s·; fa. mu,ier, qne yn. en sí mis- Es millonaria en amantes; : a,lb~dr-io. · - . rnJ. es una npote.osis, dm;c:iendo de :m tro- Pero, como toda hermosa \\ Ln. rev0lncion., pues, del s¡glo XIX -no donde es bailada., para bailar e1la. Desdeñosa. \ es 1r1· verda,dera madre del_ can-can. E~~a., propiA. á nnn, belleza y una gra.ci -a qnc Pobrecita! 11 sin _embargo,., ha producido- .otros lnJOS ~1an de ser mayoreR aún ; y corno esa-s Como limpia, tiene el alma espnreos, .Y yr. se los ha traga.do : la fies- 1 dotes no se -eucuentrr.n s'ir:10 en ella., la El mancharla siempre evita. _s~ -========~\ ~ --- ~- . ~

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