El Recreo
~~ -º~ 46 1 y gritó ai¡i medida ni tiempo. Regla- 1 menta1· los gritos y reglam_entar los sal– tos, fl1é indudablem,e:µte el origen de la músio.a y del baile. Son, pues, a1nbas artes elementos de órden, ño de disolu- cion ni de encanalla.meinto. El pu,eblol sob~·e todo, casi no tiene otro recreo que el del salto y el grito reglamentados~ es el único que se le propm.:ciona de balde, y al que acude en to<los los momentos tranquilos ele su existe1.1cia,. Cujdem,os, por lo mismo, de que llegue1.1 á él mas consejos de ho– nestidad q-p,e de malicia; asi y todo, no faltan en el pueblo instintos naturn1es de mailiciosa gracia á que hay que mos– trase indiferentes, cuando no ciegos. Fenelon decia á lW cura de su dió– cesis qu,_e habia prohibido el baile en su parroql.l-ia, con algun motivo;-'-No bailemos nosotros, S.eñoi- Cura; pero <le– jad á esos pobx~s que bailen. ¿Porqué impedirles que oh-i<-:len, un momento c¡ue son desgraciados?" (Co ntinli(,arú.) ASUNTOS VARIOS O TARACEA. EL RECREO cleiglesias (Alias Huac~cha) murió ha– ce poco. mas de tres meses. Nn,tural ilel Cuzco y de oficio sastre. ERte honrn,– do artesano conoció en esta Diósesis á los Señores Obispos siguientes: Mosco– so, Las t.[eras, Perez y Armendariz, Orilrnela, Mencloza y Ochoa. Poco le ha faltado ~para conocer al Sr. Tordoya. A juzga,r por sus narraoiones, vió la espuJsion de los Jesuitas (1773) y debió tener, á cálculo prudente, 110 ó 112 aüos. Goz ó del placer de ver tataranietos. Otro cnso snn~jante.-D.ª Ines CoboR y Al varracin que actualmente vi·rn, cuenta 109 r.,üos; goza de salud y está en ejerci?io completo de los sentidos, que, á ~a, veJ?Z suelen perderse: vé, oye, camrna sm auxilio ajeno y pu.rece que vivirá mu– chos aüos mas. Dec repttwl precoz.-D. Juan 1'Ii&ue~ Ca– ro, natural de Checcacupe (Provmma de Canchis) era un hombre c1e una estatu– ra verc1ac1ermente colosal: media por lo menos 3 varas castellanas de alto. Su Sin ofender la ilustnwiGn ele nuestros fuerza y cor1rnlencia correspom1ian á su lectores en rn.anera alguna, me permi- altura.. A los 15 aüos era un joven que tiré hacer una bre-rn esplicacion á cer- l · ya r epresentaba 25. A los 18 cua .~me- ~ al del oso. Sus tendencias, por lo ge- \i, neraJ, se parecian á las de aquel forni- do bruto: muy aficionado á las frutas y á la carne cruda. Las uñas que en el hombre son delgadas y aplanadas, en esta fenomenal criatura eran gruesas y curvas, que mas propiamente debía– mos llamarles garras. En los organos ; sexuales cliferia remarcablemente ele la especie humana. N a,ció en Paccaricc Tambo á las Ti- 1 beras del Apurima.cc, lugar abundante 1 ele Osos. Fué bautizado en l~ iglesia ele 1 su lngar con el nombre de Rafael. Co- 11 ¡ nocido por muchos Generales y po1· in– teljjentes viajeros que han tocado en el Cuzco. Entre los primeros citaremos á los Seüores Gamarra, Santa-Cruz, Mi– ller. O,Brien, La-Puerta, entre los se– gundos Dr. Heredia., Volt, Torrelli, Ven- n et. 1 ' Este es un acontecimiento muy sahi– c.lo en el país. Rn,fael Ursino (apellido que le dió mi pa– dre con relacion ::tl origen atribuido á este fenómeno), murió á los 11 años y meses, • de fiebre en la lrn,cienda ele Paullo Chi- ¡: co, y fué enterrado en la iglesia de ¡! Ccoya. A la edad que hemos indicr"clo, ,. poseia una fuerza muscular de un mo- zo robusto ele 25 aüos. ca de las palabras Ta,ntcea y Mosaico. ra le calculalia 35. A los 20 parecHL t e- El tnibajo de embntir m:1,teriales e.le ner 40: A los 25, 50. A los 29 m\uió cie- Yariaremos ele asn11tos.-A1::>enas ha- ¡: cliferenteR clases en una misma ó en sus- , l go, sorclo, arrastranélo los pieR, en una brá un peruano que no tenga, conoci- I' tancia di st inta, c1ió hlgar á ª adopcion palabra, en el último grado de decre- miento del caracter ácre y fosfórico clel 1 de las clos palabras esp1·esaclas. pitncl. Gran Mariscal D. Ramon Castila; pero , La Tal'({cea es genérioa, compre n c1e Era de un carácter sumamente ama- pocos habrá que sepan que D. Ramon, 1 al lVos.aico, Y sin embargo, muy corta 11 1 t 1 ·11 p d t ele una. co1no toci," cr·1·atl1ra, tenia su lado ila- es la diforcnt;ia entre ambas cosas en. ) e Y ias ª .üunu e e. roce en e . t "'' • - de las mas ho11rachs y acomodadas fa- co ó c1ebil, corno quiera llamarse; y es- . el lenguaj e general. milias del lu crar, era, tambien muy es- te consistin, en no querer ser 'ciejo. En 1 ~l 1,,Josaico, se ocupa de embutir en timado. en el ºcuzco por sn afabili~acl. la campaüa del 54 recibió una parti- h cristal, mármol ú otrns materiales só- Parn dar una idea de su magmtucl da ele caballos para el ejército, y pP"rn 1) ' li<.bs, pieclras precioims, l)Or lo menos bastará decir: que una vihuela comun el acto de clasificarlos para destinarlos , 1 vistosas, que formen dibujos agradables. en sus manos parecia una bandurria y en los diferentes cuerpos, llamó S. E. al Entre los Moros merecieron suma es- un fusil, una tercerola. Comandante Rea, que ern, uno de los ¡1 timacion las obras de este género. Está. sepultado en el templo del pue- que ·estropea.ban sin escrúpulo la herma- j Se dice que ellos trajeron este gus~ blo de su nacimiento. sa lengua c1e Cervantes y de Jovellanos. 1 1 to oriental á la, península espaüola, y Presentado el primer caballo se volvió li que durante la dominacion morisca se ,:,;;, ;;, respetuosamente al Jefe Supremo el co- 1 generalizó en Europa. mancla,nte reconocedor y le dijo: Y. B. La Taracea en el dia casi no está Otro caso ra1'o.-El Dr. D. :\[anuel es enano. En efecto Cn,stilla no era al- , destinada mas que á la Ebanistería,, es Torres y 1\Iato, tuvo un muchacho ob- to. Para el exámen deI segundo caba,- ,, decir á enbutir en madera diferen- sequiaclo de la Prndncia, ele Panuo, el llo hizo Rea que le abriesen la boca pa- : II tes matizadas maderas que producen e.n cual presentaba en su individuo his si- ra juzgar la ec1a.d del animal por la, conjunto un efecto igual al del ltiosai- guientes nota.bles circunstancias: el cuer- dentadura, y en seguida. dirijienc1ose a.l co en su linea. po t enia cubierto de una piel negra es- Gran Mariscal con todo el aire de su- Por analojia se dá en los periódicos pesamente poblada de gruesa cerda has- borclinacion y respeto de ordenanza aüt1i– el nombre de ft[o.'3ai co á, los escritos so- ta los codos y rodillas. De estas articu- cli<S : r. }J. ya, es m11y 'riqjo. Aqui per– bre distintas materias que vengRin, por laciones en a.delante, asi como en el c1ió la cliaYeta D. Ramon y · le r eplicó: decirlo así, a matizar ó á amenizar las rostro, se veian solo graneles lunares ó U. es el enano, U. e.e; el riejo: 1.·enga, otro columnas ele una publicacion periódica. nrn,nchones negros cubiertos de la mis- á reconocer á todos estos caballos seüa- Enca.,rgada una iclónea Seuoritr co- ma. cerda que el cuerpo. lanc1o inclusive á Rea, j\ lahoraclora ele la seccion d1 11l<w1íi;o en Era muy pesado y tarc1io en el lrn- 1 ¡ este semanario, he queri<:o w1r á la, pren- blar como en sus movientos. Dotado de i:, ;;, ,:, 1 sa la serie de recuerdos curiosos que una prodij:osa memoria aprendia cuan- 1¡ se me vengan á la memoria, bajo otro to se quisiera. enseüa.rle: muy tierno, Otro cnentecito referente á lo mismo. Re- .¡ epígrafe, que es el de: 1'ARACJ·JA. cuando supo hablar, repetía toda la, doc- cihienclo una arengn, el miRmo Grnn 1 ¿No os canso lector con mis eternas trina cristiana, y se espresaba muy re- Mariscal de parte ele la juventud, al vagedac1es? Bien pues vamos á, algun guhwmente en Espn.úol y Qnichua. contestar al joven arenga.nte hal>ló, co– J asunto útil y empezemos. Sn Frueúo era siempre profundo y a- 1110 era rnttural, de que la juyontud es- j CctSos de longebicla,el.-D. L eandro Val- compaúaclo <.le uu ronquido semejante taba llnimachi á, tru.br1:jar por el por:ve- ,, f~===========-=====c~=========~==-c:=~{A ~ { ~~
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