El Recreo

nir de la, p..ítrin., á desempeñar los al– tos destino;:; en obsequio de ella, y el hilo del c1iscurso lo pnso {i, D. Ila.mon en el indispensn,ble c,1,so de tener que usar las palabras de viejo ó anciano; palabras que se resistían á salir de sus lábios ¡pero don Rn,mon salvó la difi- 1 cultacl diciendo: como reís se11orss jói:e– P nes ya, yo soy 1nayor de eclacl. y conti- 11 nuó el L~i.scurso. ,1 ! (Conti,nuará.) :¡ 1 ll 11 LA SOLITARIA. 11 !f 'I U na noche a1mciblc i R~renn, en qiw l, 1 la, lnna ,dnmbm con tibio folgar la :: antigua ci n¡la,d de los Iuca,8; en el ccu– , tro de esta hay un:-t caile funun,cla pnr 1¡ '.I do~ hileNs de froudoRos i corpulentn::,; JI n.rboles; a,l termiun,r se distingne un he– ,, llisimo ja,rdi n, e11 el in t-Prior se 011cnPn– ' tra una j¡ffeu m,1,s hermll. a. o ue nna rosn, <le ¡i Abril, itenn. de encanto i ele cinlzura; ti1~– ;, ne los h111gnitlos ojos fijos en el C ielc,; ¡· en su S<;nibl¡mte se vn In, mn.s profnrnla 1 triste7,a! parec8 donnida en el sue- ño rnor ta1 de sus pP~are~ ! :Mas , con pn.– , so len to ~e desliza por entre las vaiia– !. das fl ores q ne á, pnrfia sns n.ronms des– piJ,,n; twnde un t triste mirn,da sobre clln,¡4, exs;da un incompi:l.ra.hle suspil() , i otra vez alza la vit-,fa n.l Ci.elo. ,; U na.s flores doblan sus tallos para q_ ne pnsc la triste jóven i otras rn ur– mura 1 ! T> obre niña! Cuando qnince primaveras contalm mi pensamiento en un ser .. pnse con amoro– so afan. le di mi cori:tzou i ol cielo al ver nuestro mutúo cariiío nos unió cori insoin– ble lazo" DP-spues de cortos meses de felicidad i ventura nH· separó 111 .•.. rnnertc, 0sa somura fat.n,l qu e no rnRpeta ni edad, ui conclicionts, ni co111prencle tl amor." ";\li infa,ustfl, snerte qnisn que por un ~ll('Üo ::;;npiese qne d e aquella pálida estre.- 1 a mi espo~o me m1ra (seiialó 0011 su lie- 1,vla mano la única que en el cieln ha– Lia) !y,) dt'sdichadl'\., que haré! viviré con– formo cou t.ernpl(rnclole d P, t,rn hijos! ¡No podré snbir d onde ('StÍl él!" Sn~ ;1,rditnh~s miradas p1rno en la estre– lla i cle::;pnes d ejó caer la cabeza sol>re el p echo. Ln, foente (lile la contemplaba en acen– t o siempre.' cln1ce i cariñoso le dice:-Ni– üa iclolatrncla no dosesperes, esa 80TU brn. fa.tal q tw con Gruelclad á tu es pozo de. tus lirazo~ te arrancó, (1, ti com pa~i va á esa estrella te cond.nciní., d e clonde m e mira– ras ?omo ú mm maclrn á q nen c.fo ;t.e tus q 1w.1n~. Dijo est.o la fuente i con grar.ia su man– te recojienclo c11ó curso ri, s n corríe11te. ?Crt>ras lector que no sé lo qne sucedió despn es ? H ersilia Cuzco, Marzo 8 de 1876. OLVIDADA. . 1 Y ay! entre tanto, la pobre J\faria ~.Ja joYen enferma ''respeta mi amor" Le díee :í la muerte, luchando con ella, Quisiera ü. Ricardo, decirlo un adiós! :María, la inocente, tan bella, tan pura Le ofroco á Ricardo su amor ideal Y el no la cump1·ende, que solo vé el barro Y no el esplendente destello ele Dios. rilaría ya en sn lecho, ya junto á la muerte Con honda agonía con honda afiiccion Aun une á sus rezos, el nombre del joven Que aquí en esta vida con tanta fé amo! En torno á su lecho silencio profundo Por unos in s:antes enpi6za á reinar, Maria sonrij y cierra sus ojos Y en sueuo de muerte comienza á soñar. Cuzco Marzo 5 pe 187G. A. y IZCARRA. PENSAMIENTOS. La razon y fa, virtud, como emana– ciones de la divinicfad, son los faros brilln,ntes que muestran al hombre el puerto doncle üeh e abordar para alcan– zar su p erfeccion. La virtud a,partan– bndolo del rnaJ; la razon enseil.aindole la verdad. Entre las r evu eltas políticas y los malos Gobiernos, preferible es obtar por 1 I¡ 1 ,; Sia-nc ~r;1<rn.11 clo 1a ti<.>rna es11osa sin ' o o ,¡ encontrar consnelo Uompasiyo un clavel le pregunta bP- 111-1, j\Jven ¿ <l ne es lo q 11e t<-> h; :i.ce su– frir:' m ed io t-iC entreabr en sns rosados 1a– li bios ncrn no articuln.n ni nna pn.hhra. En locho de mnerte contando las horas, Con pena profunda, con ansia febril Espera i su amante la joven enferma Que ya moribunda mm·mura un adios ! la continuacion de estos antes que ser victimas ele la destructora accion de , aquellas. Si1rne• con 1H1.SO lento i solo Be lH HÍen– te O ÜeRpe1lir- á menuJo ti ernos snspiros. '; Otrn cá,odicla az11c8n►t le sale al 911- \; cnentro i [:on voz dulce i cariiíosn,: c,1,ul 1¡ 1-1m¡, honnann., la clicr : - ángel q ne- rido, que tan triste t_e con~emplo ,iCHa! es ¡i la c,tnsn. de tll.nta m etancolrn?- Con tirr- 1 no acl.' nto te Clmtesta.! Si trnpieras! ...... ! El lla.t1to rn apmlera, de ella, no lrnlh:. que lrncer; para enjllgar sus lágrim_as va á 1n. sombrct de nn rosal q1v clt>sp1ertas están ven en sn Rernhlante ln, tristeza ele ' . 'fi su corazon, i catln, c1H1.l la s1gm ca cc,n nn sm,vin) sn sentimi,rnto, ln. concn1can conG~trüosas pn.labras, nms sus sollozos no hacen oír L·-1, d e3venturndn, e.sposn. cesa de llorar i l·m trngcvh á sns pensn,mi <~ ntos, ~olo tris– t es In.montos se dPjn, ezcnch,¡,r. O tr,L v ez sigue sus pn,sos inci ertos i al fin lieµ;a á ln.s mn,rg.-mEs de nnn. fnP1itc; cstn, al \·eda sn manta a.znl estienrle, i con m,tternnl c¡triño las signente.s palabras 1:-" dir;j e:-A11~el Ílml criatnr:-1, ¿porque á <J8- ., t1:1,:-: 0 h •>ra~ lle .estos so1it.¡1,rios lugares va– u-o ;.; ¿ por<]_ne con p;tsos ti mid,)s vit.-nes? - tal v1~z en mi~ w1:nas encou trar consne 1o q11Íl'l't'S? ven niüa, ven; ::í mi tu~ qrn,jas chm~ .-Ln, jóven 1lt-1spncs de nn profüuu.o {::– ~:~ ~:; Apoya en las manos su p,\lido rostro La muj er por ser inas versatil; y Su ansio::in. mirada dirije en redor. por ser la rosa en el yerj el ele la, vi- Se encuentra olvidada! despega sus labios da, su belleza es fugn,s como la ele la Sus labios marchitos quo dicen adios! fior. Jimienclo suspira, su ped10 se opríme, Delira y se ajita con vago temulor, Sus ojos se nublan, su frente desmaya Su rostro se baiia eon tibio sudor, l\ías ay; derrepen te, recuerdn. y se anima Y dice! "Ricardo muramos los dos. Se sienta en el lecho, nerviosa y convulsa Y el eco responde, murmura un adius! Sus ojos se apagan y tibio su llanto Resbala en su pecho bañando su faz. Ln. jóven enferma. llorando bendice Al joven ingrato que arn.ó hasta morir Y el joven la olvida por otras mujeres Que venden clolcites, que venden placer, Que nunca probaran las santas delicias De n.mar con el alma, de u.mar por virtud Y el joven la olvida por esas mujeres Que en lecho de flores provoci:m placer Lascivas y ardientes, mostr mclonos En copa clortLda veneno mortal. Por esas serpientes que ocultan ponzoüa Ponzoiia que mata, el bien, la virtud, Los cluloes afectos, la fé, 1u. tr,irnura. Del almu. inocente su mistic·1 amor. )\fas facil es conocer la cultura de un pueblo y su gn1üo d e adelanto, por 1 la manera como estan organizados sus colegios y Universidades y el sistima de enseüanza adoptada en ellas, que por sus monumentos y leyes escritas.... ~:f ~:; -::; Di mil mujeres casacbs diez estan airrep entidas: ele mil casados lrny diez contentos; los c1emas ........... . * ~;: {~ Las bibliotecas son los t emplos de Minerva. Los museos la muda história ele los pueblos. Las Naciones aspiran á la unidad en la fol'ma de gobierno, y su escojida es la D emocracia.. La humanidad traba– ja con perseverancia por la unidad rc– lijios a y su bello ideal es el cristia,– nismo. ,, suspiro <.h~ principio á, BU triste hisroria. = =-===============-::;..__:=.=~==--..;:=--=-=============~- ~---.. --· di

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