El Recreo

---.,,______ --------· ·• EL RECREO ~ Y=e=l= j=il=g=u=e=r=o=c=a=n=to=r=·=q=u=e=s=e=e=s=tr=e=m=e=ce===lí=m=it=e=c=o=m=o=l=a==su=.p=er=fi=c=i=e=d=e=u=n=a=m=a=r=Y==m=is=l=a=m=e=n=t=o=s=n=o=h=1=. e=r=e=n=t=u=o=id=o=:== ~ Al desatarse en dulce melodía, tranquila. QL1e el poeta histórico nos Deja entónces que avandone este sudo, ~ Y que desde la rama en que se mece, hable de la grandeza del antiguo Mejico, Y sin patria ni amor corra el mundo Con sus himnos ele amor sa.luda al cÜa, ele los adelantos del imperio de los Incas Proscrito, sin descanso, ni consuelo, Tú eliges á tu gusto tus amores Sin que te pesen importunas leyes, Que del aire los plácidos cantores No han menester repúblicas, ni r eyes . II. La poeRia es la música del alma, ha dicho Uillervoy, la poe~ía americana, la poesía de Maitin es ~lgo mas que la música del alma, es la música, de la naturaleza re flej ¡:¡,da por decirlo a9Í, en los cantoR del poeta ,incligJna,. El clacisísmo en la forma y en el fondo son, segun nuestra. hu milcle opinion, de todo punto insopor_ tables , y creernos firmemente que para ser buen poeta es innoce~ario estudiar 1os modelos que nos presentan los an– ,1 ti guos maestros bardos. , Para nosotros hay mas melancólic.a ¡ tristeza en ln,s canciones sueltas de los ',¡ trovadores P1·011enzales, que en las tristes dél grande Ovidio. La po3sía, ele este, n os parece una poesía forzada y que cuan– do mucho refleja las sensaciones de un corazon y los J>ensf1,mientos que dominan 1 una sola alma: los cantos de] trovador 1 1 son la espr esion del dolor y desencanto 1 1 n,jenos, y corn.plctmnento nidctptables á las 1 exigencias populares. 1 ¡ 1\fas aniba de las p@esías de un tro- l! vador está la poesía c1e un pueblo. 1 ¡ J nan Cárlos Gómez, unn, de la,s n.utori- , cladc.s literarias mi"ts encumbradas de : nuestrn patria, ha dicho, hace bien poco, en un excelente juiciq crítico. "Amo la pcesía del pueb1o,cuanto detesto la poe– :sía académica, ficticüt, de frase perfnrn.a– da con a~rna de Lubin." La poe~ía americana está clesti1rnc1a á mn.rcar una época en los anales literarios del .mundo . Ya los cantores mnericanos espresan en sus armoniosas estrofas la espléndida natura,lezn, de otro hemisferio, falta ahora que , im itando .á Maitin, . coloquen el objeto de su inspiracion en el grandioso espectá.cnlo que los rodea, y hagan las menos posibles escursiones en el laberinto de la sicolojín, lrnmana. La po8sía americana proünciri una solemne r evoluciol'l 'in.t electnal cnr.nc1o perpetúe en épicos cantares las homéricas hazaúas do los grandes clins, y eterni– ce en versos castellrmos el martirio de Ata} · ,i,, .1,, ol valor mitológico de Lá.u– tar~ . 1 cobarde em]_)alizamiento del gran (.;aupolican. No busquemos jamas argumentos en }<B Yetnstos Üntmrts de la Enropa. ((La di,iisa política de Uonroe.l) La América para los americanos, sea para nosotros una verdad prá.ctica en el órc1en intelectual. Que los poetas des– criptivos noR canten la, Haturaleza, una pne.'ta del ·sol en los Audes, nna pers– pectiva del Pichi11cha ó del TllimRini .; ó se inspiren en la Pampa ]la,ua y sin y del estado r elativamente progresivo de Sin mas herencia qne un dolor profundo... la antigua Cuzco, el asiento de los hijos Y si el viento de ultramar resonare · del Sol. Entre los cristales de tu ventana, Los Pieles rojas; de Norte-América han Y tu oido triste talvez llagare, tenido 1111 Cooper que ha popularizado Cual eco funeral de una campana, las costumbres de los antiguos moradores Dí: ese viento me trae el gemido del Ohio y del Misissipi. Del amante que por mi peregrina Nosotros apenas poseemos un bellísimo En lejanas tierras, por mi olvido: fragmento de la vida y costumbres de En vano al viento sus ayes asina! ..... . nuestros padres, de ayer. "El Facundo" Y mientras que por tí en la agonía del ilustrado Sarmiento, es apena,s una Esté exhalando el portrer suspiro, uarntcion locn,l pues se r educe al gaucho Sin que nadie en aquel triste día del Rio ele la Plata, sin Ambargo justo Piadoso pregunte por quien espiro; es confesar que él ha trillado primtro Otro amante buscará el reposo la senda del estudio y narracion de los Reclinando en tu seno la cabeza; ana.les americanos que nos ha de conducir Mientras tú, su frente, ehrüt de gozo, á formar a.lgo propio en materia de lite- Besaras, viviendo de su amor presa. ratnra. La historia y la literatura deben en– señarnos los misterios de la América desconocida, y al revivir los personajes indios, le ofreceremo~ incienso, no el que diariamente se desperdicia en los t emplos, sino el incieuso de la poesía, que enaltece y do la admiracion qne sublima; les leer e– mos en el idioma del cnrnl Pizarro la defensa póstuma de sus reyes mártires y canta.remos con ent usiasta júbilo, las hazaúas ele sus canelillos bravos. Concluimos este pobre artículo, dejando á otros compú1eros lanohle aunque árdua tarea de hacer no solo perdurables sino tambien populares los episodios de la Patria witignc1,. J osÉ RA::.'IIO~ l\IE::mozA. ---◄---.--- f L POSTRER SUSP.IRO. Ah! ¿cuanu.o ténc1rá mi dolor eterno Término en el silencio ele la tumba? ¿Cuando r eposad, mi pocho tierno Bajo la tierra en Lloncle sucumba? ¿Qué, sin ti es el peso ele la vidtt? ¡Es el infierno del dolor profundo! ..... . Sin tí ¿c1o estil. el bien que al placer con– vida? ¡Fuera do tí nada tiene ol mundo! ..... . Reposar tranquilo entr e tus brnzos. Buscar en tus lá.bios una sonrisa · ¡Ah! liga.rme á, tí con eternos lazos, Beber <le tu aliento 1n, HUtil brisa; Eso serí.t el bien verdadero, EntCmces al mundo desccndi ra La vida. que, en la gloria, considero, Pai:ian los ángel •s en dicha entera! ¿Porque si tan fücil ¡ay! tu bellez~t Seducir pll(lo mi pecho ama.nte, rru corazon lleno de dure;!;a, .En Lt anciec1a,cl me tiene esperante? ¿Porque, porque tu bondnc1 no ignala A tu hermosurn.? Si tíeues un nlma ¿Como de tu crnelc1n,c1 haciendo -gala Dejas que llor e sin solaz ni calm;.t? 8 i dices qne pn,rn. mí _yn, no existe 1\Ias esperanza ¡ay! qno el olvido; Si tu Yoluntacl tanto me resiste, J osÉ TEoDosrn RosAs. EL ALMA DE JUDAS. I. PUES st>üor, como .t·.stedes saben muy bien, despues que .Judas .estampó en et rostro del Hombre-Dios aque] beso fatal qne lo entreg6 en manos de los verdugos; e1npezó á r efleceionn.r y 11eg6 á compren– dt>r q ni> era un 1nfame.. E] Di vino l\Iat:>stro babia predicado el arrepentimiento como medio <le sa1:v.acion; ' Judas <le bia haberse arrepentido de su ' inmensa culpa, .de su horible asesinato: pero el ,·orazon empedernido del ingrato discípulo comprendiú su gr:m fa.lt -a., mas no llegó á c.onvencerse de que una fo.lta grande pnecle borrarse con un grande arrepentir11ient.0: J nchs, no tenia fé~ PrE:>sa su alma de a.troe;e~ r0morclimientos. infla– mada y lar.a su ment , no halló '-en su descsperacion otro medio de .arrancarse á tantos pan-ceres qne el .suicidio. La voz de Dios, q ne le condenaba, resonaba sin eesar en sus oídos con terrible acento, y ve,ia caer sobre él la maldicion del género hmuano. Pá.li<lo, desencajado, salió de J ena.sa- 1 len, formó un nnd.o corredizo con nna cuerda q He ató á un á1 bol, rode.ó Rn cuello con eJ lazo fatal, pronuució una terrible ' iu1!>recacion qne hizo trrn.lilar (lp, PRJmnto los mOi atlons d~ las ca,veTnas infernales y , se lnnzó al espacio. Un míntitl) <'le"'pnt>~, ,J nclns e.rn cao.áv€ 'r. 1 ¡ Su a.lma n.b.andornmdv el cuerpo, i-.e ele- ¡, vó por los aires. 1 Era negr.a como la -cnlpa. 1 Sin dt1u.ajequivocó cJ ~aruiuo., pm~s q11e ' se dirigió al cielo, y sin detenen,e un mi– nuto llamó á la puerta. Un ár.g<~J acndió prcimroso y miró por el agnjero m.e Ja [lave. Al vn aqHPlla fa- , cha. de rnnrci-é]ag-o, se quedo a.dmirn<lo y elijo con voz so·mora: , 1 --~ - ... - - -=-, -~==-- . --==~ .

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