El Recreo

-=;==========--- -_--,~- .-- - Si es por el bien c¡ue 1wo se pro– pone- NO DEBE ARREDilARNOS. EL QUE DIRAN- Por el mal qu_e se puede hacer, ó por el vicio ó error en qúe Re puede incur– rir por debilidad- Debe ser el qu,e llarne la conciencia y el que inflame los cora~ones, con el amOT á Dios, á su,s criaturas y leyes , Alci1w E. de Luna . Cuzco, Febrero ele 18?6, EL GOLGOTt Pon, EL SExon. D. D. FuANcrsco :UrnANP~ I VBXGOA. (Conclucion .) III Mas temed, mortales ! Criaturas, t embla,cl! Qne humilde i p·aciente L o veis espirar I Justo i t errible V ereislo tornar. • · El Gran 8.aCJ;ificio, Consumado es yá; Till Dios humarnLc1o , )13 par;r, i bondad. -¡n, . ah rul o al nrnudu La presa infernal: P ero Juez severo. Un c1ia vendrá, No pobre i humilde, No victima yá; Sino fuerte i justo, Con Gran Magestad, A este mundo ingrato,, Celoso á juzgar. Ya no habrá mortales Perdon ni piedad, En el negro Infierno Eterno será El torbo ruido, Péndola fatal Que horril.Jle seüala, ! Un siempre, un j r1mas! Las puerbs del cielo Los pasQs atrns De los escojidos,- Cerradas serán. Cánticos de glor1a, Que no han de c 1 ~sar, '.I.1r011os i queruhos Allí elevan'í,n, Eterna la gloria Del justo será. La pena del ma,lo .... r !Una eternidad!. Cuzco. 1860. MmANDA r ·v ENGoA.. A LA MUERTE DE MI HIJA. (Conti1i1-taclo1i.) Ahora comprendo, Dios infinito, la ra– zon p01qué esta vida está llena de sufri– mientos i porque la muerte es neCL$aria para. toda criatura finita. Ahurn. cor::.1- prendo, Srñor, ;;orqné nuestros cloiores i los qnebrantos inherentes á, la muerte no son siuó el resul ta.do de nuestrn im– .perfeccion pre~cnte, irnperfeccion que re– sulta á, la, vez de la imnerfec..:c1011 de la,s condiciones violngicas de nnostra propia morada, Esta víüa no es sino un destier– ro doloroso i momenta.neo ele tu presencia i el mundo que habitamos n a<la mas que nn teatro ele miserias i de lágrimas, nn lugar de pnwba, de lucha, de preparacion para pmificar el almR.. En tonces 1a. muer– te no viene á ~er sino <~l momf'uto en qn r, la criat.nra espiritnal, adquiere- su lil,er– tad para, p;;i,sar de un estr1do <le vidct á otro; de un mundo {t otro mnnclo; ele una estrella á .otra estrella; ele nn sol á otro sol, mas i mas perfecto, lll[tS i mas proc– cimo á tí: la rn nerte no es sino un a t ran– sicion, una m et.amórfusis inefable q nP sufre la sustancia espiritnal, eu la qrn~ se desp ier ta del sueño de esta, vida á ln, r ea– lichLd de un mnndo su p erior ó interi or, s egnn sus méritos ó clemt'rítos. Sin tí, ó nn~erte, el progreso infini tn scriá imposi– bl e h cris{ílida celeste jam{is ckspnta– ria d b sn letargo para clesp1egar $11S divi– nas al as i lanzarse eu lo~ ambitos d el fir– ma.meuto pnra ::-,cr 1n lh'n~g riu a 1 .t ' rnH, tl e los mundos. ¡ O n oche silenciosa i sublime ! abreine los arcan os que enc ierras en la incon– mensurable profunditla<l de los e~p itcios; mnrstrnme el Yerdadcro conc ierto de Jas mari1vi ! las ele la crea,cion i dcrranrn gobre 1111 corazon lacera.do e1 valsnmo Yit.al de 1a es pernn zR. i de la fo, sefüLlandome n1 cada, 11no de los astros r ef111gentes que se balancean en los espacios otras tantas mora.el.as ventnrosas á donde. irá á r eu– n ir:-;e mí espíritu con los objetos de su ::tmor; in~pirnme la c-ic>.ncia de la geogra– fia celesw d e cuyas zorHL$ sul>limet:i et> eternn, viagr.ra 1a persona hnma~a. ¿ Q1~e 1:.s In. tierrn, en m edio clel torbellmo Yort1- gi noso (le millares y millares de sules, ~e co1rtelaciones, d e n elmlosas sin fin qne g1- n rn c·n los e$pacios sid1jrn.les ? ¿ Qne cosa es tjn m edio d e aqUt-' lla corte res1)lande– ciente ele a.Rtros, corruscantes de lnz, de l>e lleza, dt 0 • fúl g id.os coloreR, ele magni tu– clt>.ci incomensnrab1 er-; ? P[tlido atomo arre– batado i per<liclo en medio del concierto l}niversal de los mnntlo~ qne cruzan el étr-r, sin aperci hirse siquiera de su o~cura existencia. ¡ La tierra ! mezquino ca1nho– so, imperfecta mancion en doncl? se cobi– jan las lá.grim.as. i los drJlores solamente de seres tarn.bit>n imperfectos; ¿ que es al lado ele 10s rnages,tno-so-s astros sus Ye– cino.s? monos qne el cisco. candente des– p,rnndido. do nna fragua, menos. que un ' mos·quito. co.mparado cvn el espacio á ~=============== ==============-=='-= - --- ---- ---===----:=-:..__--=-=-·-· ---- --- üondo so ech~t ú volar, 1w-•11os q1w una gota clA J1uvíá, parn, el oceau o sobre cuya inmensi<ln,d cae. ¿ l qne es la lrnmani<lai:.1 'llle puebla sn diminuta, supt>rfü:ie, 011 comparacion de la gerarqnia do las l1 uma.nú.lades que pneblan mundos super iores ? Lo que es la tiern-t en comparaeion de los so1es que resµlnnd ecen en la vüt "Jactea: lo que t>l feto es al h ombre; lo que el hombie es al angel. rrrü,tc i d esfigurado prisionero de unn, cR.rcel somuri6., mañana , emmclo la. muer- te rompa el fragíl i tosco mol<le <le tn envoltura, te despertarns en mm. zona superior, hnjo mm nneva luz, bajo un a nueva forma. Solo lHH:'strn pequeñez i nuestra inteligencia empañada con el denso velo (1e sns órgano8 no nos permite ]pvantrLr nuestra fre nte para ver en cada uno de los soles otras tantR.s rnR.nsiones refo lgcn t0s q ne nos estan prometidas por ía bondall üivin::t, i creü1.mos que nu es rra tierra rrn el úuico crntro ú. cuyo alrnle– dor girab.rm las remotas constelacicmrs i nebulosas, considerandouos nosotros co– mo los úni cos scr<'·S jnt0l igtmtes dignos de bu1bucir u.l n ombre ele la Divinidad No: nuestro pl an eta, 110 es mas qne 1rno do los m 11 ndos 11111.8 pe<1u eños é imp(--rfec tos de la i nmen1'a creacíon, 11tro ligada. á otros mundos i (t otros soles 111:finitmnellte mas , g:randes i espléndiclos, ru.;Í con~o nu Pstra liumanic.18,cl 1mper foctc1, está li ga<1a tam– hien á otrns hum,rni da<lPs snr>eriorcs. Un lnzo tlc sol iclaric1ad, el e ori¡:e~ i ::le eles tino une á tc)(.los loa sert:'s iut.eJ igente~ ü(--1 nui– Yers n. ¡ Qn(, ! el orgn 1]n¡.;o gnsann cfo la ti~n,1, ¿creerá en 18. lilasfemia de q ne b onrni– potencia cren.<l nr¡-1, se hc1, limi tt~(Ju á ha- 1 1 cer son rr.ir la Yicla i clespleg,iT la, inte1i- , 1 .i encia solo sobre la fillperfie;ili del átomo de nnestrn, tierra i que mas allá el e nnes– trf1 trrwsitoria. humanidad ha ca.ido en 1n. irnpottncia i en el ·eterno reposo ? ¿ So creerá qn e esos gigau tel-!cos soles, re11 tros c1e otro:; tan tos &tstemns planrt.a 1ios, q ne ,, lncen por millares en modio (1 1 las ::iilen- 11 ciosa.s noches, son descon1mrnl1-s <lecier- 11 to:-;. ínrnensos cada.veres lan za d os a.1 es - :! pncio para r ecorrer sns órbitab ün·,1rialJks sin obj oto alguno ? ¿ Qne t·rns ndmnsf1.- - ' ras que los Pll\' nelYcr1. esa 1uz qne les in unda, esn.s nnves -i mares qne so agitan, como en nuestro mundo, n o n1irn <:'ntan mi solo sor 1 ivi e11te, ni una. flor, ninp:1rn,L intel ij encia qm' ad mi re la, hc>ndad i 1rt , 1 sauir1nria divinas, nrnnifestH.clas en t odns '! 1 las obras el<.'.\ la creacio11? A donde qnit.'- - 1 raque penetró tn R-nbiclnri11,,, a11í se creó ! el órden i el caos hnyó <le tn presencia, ¡l. como la n oche lrnyo del sol ; á donde q niern q ne tu amor se r•sti ende, allí na,ce j la vic1a, palpita de sentimiento el cora.z;on 1 de todo ser i sonríe la, ,es.peranza!. E. nui– ven:;o entero está pne>s lleno de vida, de intelijoncia i de sensibilidad t La tierrn no es el m ejor de los mnn<lo..i:; de ]a. cren– c~01.1., al contr~ri~, lrni una. ge-nirqnin, iHfi– mta de supenonclad: luego hai tamb.ien la misma gerarqnía de s;IJ)l'\riori(lad en ~

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