El Recreo

~ EL REC-RE-=-- o--=======-· ---- -- - r_ -=--=:..--cc-1-65_'---=~ 1 ---- - - ~- ------ =- ========= ==---'=----= Qné c1clicioso olor los a.iros llena! La ignorancia alcanzará en el siglo terminantes, irresistibles, crcerias en mis Qué bella y meln,ncólica la tarde XIX un lugar en los museos de antigüe- palabras? Se estierH1e por la bóveda serena, dades. -¡ Dios mio, Dios mio! este hombre es De su luz y su pompa lmciendo alarde! una serpiente que se ha enroscado en Orillas del arroyo sonoroso Que entre el césp ed en perlas se desata, Lffvantan flor es mil su tallo h ermoso De esm eralda, clo púrpura y de plata. La virtud que tiene po:· hermana tl, la pobreza., es dóble virtud, y solo algunas mugeres la practican con verdadero he– roismo. torno de mi cuello para ahogarme. ¿ Qué quieres de mí? habla, habla pero pronto; la ver<lad por desconsoladora que sea es menos horrib]e que esta duda cruel en que me tienes hace media hora. -¿Quiéres saber la verdad? -Si. Entre la modestia y nna corona de hri- Doquiera luz! doquiera movimiento! llantes, Eienta mejor la primera en In, Doquiera animacion! doquiera vic1a! frente de una mujer, y puede ser su dia- -¿ T endrás valor para oírla? -Valor, ah! si; ten<lré todo el . que ' Dulces notas de amor derrama el viento dema ele sobe1·ana. Entre los labios de su flor querida: Dulce canta el arroyo desde el monte 1 Sobre guij as de oro r osbab nclo:. 1 Y á lo léjos, allá., se oye el smsonte, '\ Su cantar armonioso clerramanclo, :¡ . 'Aquí estaba la fl or qnomi ah:na i?quieta j Iba ansio sa buscando en los J,Hrdmes, '.1 fas pura que la r osa y la, Yioleta, 1\fas que .lo8 aromáticos ja,zminee. .A,qní estaba mi flor , m edio-doblada 8obre el -verde rama,j e qu e es su lecho; Desde h oy adornar á mi fryn te helada, O yjvirá dormida entre rm pecho. Es blanca cu al la pálida m ejilla A quien r obó_el carmin un hl,bio _n.mante; Y al sacu chrla , r esb alando bnlla P~r su seno una lágrima radiante. Obj eto de un amor snblime y san to ' Que abrasa ya mi cornzon ! emblema De una vida mejor, clonc1e n o hay llanto, Sino inmenso placer, dicha suprema! Solo p ara ese amor ,ive mi alma, !1 1 Solo por él mi con1,~on. respira, Solo en él- busco m1 tnunfante palma, li Solo por él resonará mi lira. 1 J OSE J OAQUIN BORDA. Nada ennobl ece tanto como el amor, y es imposible que exisJ.a. un hombre que no haya amado uunca. El seria un rnonstriw en la preciosa creacion ele Dios. El corazon mas débil y cobarde es aqueJ que CHtá ejercitado sc;lo en la feli– cidad. La deRgra.cia es la<] ne al ecciona para el h eroisruo y para los grandes sa– crifiuios. La solt->clad es el asilo que bu.:-ca un cornzon clt--Hgarrac1o por la mano del do– lor: snlo en ella puede llorar sin s<~r mter– rumpido, y no hay para el corazon he– rido , un bálsamo ma,s saludable que las lág rimas. se n ecesita. parar.o morir hasta pue deje ~atisfecha mi vrnganza. -Pues bien, tu mujer ~ quien amas á quien rindes cltmtro de tn corazon un culto ferviente é idólatra, por quien trabajas dn dia y de noche, · por quien, ambicionas los aplausos, los laureles y la gloria, tu mujer el ideal de todas tns concepciones, eJ tipo para ti de la pnrezH, y de la virtud, el ángfl que te sonrie en los triunfos, que te consuela en tus dolore~, que forma con sus a– las un pabellon á cnya sombra reposas t-ranqnilo durante la noche de las fatigas del clia .... -¡Ac,1ha!!! _ r u mujt-'r olvich1.lo lo qne es, que te debe, lo que la amas, en los brazos de un hombre indigno y miserable. Federico lanzó un rugido y s~ apo– U n j ad i os! es palahra vaga. cita sin yó en la pared sin fuerzas ya para lugar, pero qne ~mgun corazon sensible sostenerse. lo repite sin rmocion. ÜLORlNDA M. DE rrURNER UNA BROMA DE CARNABAL. Pon FELIX PrzCUETA. III -Todos los dias al oscurecer, con- tinuó con irritante calma aquel más– cara infernal, cuando tu la crees eu– tregada á actns de caridad, cuando tu la snponPs ejt~rcien<lo la mas sublime de las virtude& en las casas de los des– graciados y junto al lecho de los en– fermos, esa mujer hermosa, pero con l la hermosura del ángel caid~, va á una casa de misernhle apariencia, donde ha- El t . , d d d • F <l • bit.a una criatura perversa que trafica pa 10 a on e con UJO 1 e enco 1 1 l d b 11' l d · , ¡· t • con e 10nor y con os e eres; a 1, a ommo era oscuro y so 1 ano. ll l h b t b · PE iJSA' » 1· 1 :n ¡rLNTOS, D l 11' ·b· 1 t d en aque a casa, e om re que e ro a 1, VI 1- ese e a 1 se percl 1a e es ruen o . . t·d d t 1 1 d 1 1 1 b •a 1 . s11s cancrns, Yes 1 o e ar rsano, ocu to e sa on, como e ram1 o eJano v b · 1 d b1 , l 1 S d d 1 lb t 1 ., sn rostro a10 a o e mascara que e ¡ 1 DEDICADO Á ~rr Qü 1-::n.IDA A:\IIGA. LA, EÑORA sor o e mar a oro .ac o. t 1 •· f' • 1 ~ •t 1 A b b t bl l d · pres a.n a rn ,urna y os a1e1 es, goza 1 m os esta ~n em anc o . e na.. de lo ue tú dfüwraciado .... ·¡ . · nLrnr \.. ,: . DE VELAzco. Ambos estuvieron largo twmpo srn q b. . . • , 11 Y decir una palabni, 1rnro arnj(rn<lose mu- --:-Basta, Lasta ) a, _mtei rurnp10 Fe- 1 / La be11eza sin v~rtud es en. la . socie- tuamente con la mirada toda la hiel <lenco con voz ~cpulcrnl, lo qn_~ nece- 1 dad, Jo que la ort1gft en e~ _Jardrn: su de sus corazones. sito. lo_ q~rn qmero, l~. qne e~1.10, ¿ lo 1 verdor es agraclal.>le, pero pica al pnme- -Habla, gritó Federic.o, cruzándose oy~s bien. lo que ex1.10 de t1 son las ro que la toca. de brazos y acPrcándose mas al dom inó . senas exactas de e~a casa. 1 _:_ Voy á hablar, contestó el ot.ro -Si~ue á tu m·1jer mañana por la ¡ 1 1 1 El amor f"S el ingrediente mas nece. mirando con ansiedad en torno suyo. tarde, síguefa cuídadosamente á tra- sario para el matrimonio. Cuando vió envuelto en las sombras vés del laberinto de estrechas y de tur- 11 que proyectaba un arco drl patio á otro t.uosas calles ~n que se engolfa cuando II La be1leza sin pudor es una flor inodo- hombre, vestido como él de dominó negro, acnde á esa cita vergonzosa, síguela re- 1 ra del desierto, que nunca tuvo perfume pareció recobrar ánimo, y levantando pito, y la verás entrar cante1osarnente ,:, ni bebió el rocío del cielo. con orgullo la cabeza le dijo )enta y en_ la casa nún~ero '2,7 de Ja calle de N., u pausadamente á Federico estas terribles mira por el OJO de la cerradura des- 1 En el matrimonio y el amor en j ene- palabras. · pues que ella haya entrado y fo con- 11 1 ral el roa~ eficaz preservati,·o contra el -Tu mujer te vende y engaña como vencerás de una; ~osa y es: qt!e e] abuso y la indiferei~cin,, es _el yuJor: _la á un inocente. hombre del dommu no es un rnfame ¡ ;i mujer que lo posee Janrns deJa 1:a de s~r m- -Mentira, gritó el desgraciado Fe- calumniador, sino un amigo que te a- 1 uli: tt•resante, ni aun para su prop10 mando. derico, crispando los 1mños con furor. ma lrn.sta el punto de vela!· por tu ho- -Y si yo .te diese pruebas claras, nor como por el suyo propio. . ~ - -. - - ---=-··~-- - ·-=_::;-----~=--=-·-===--- ·.,......--====== ====== ====== ~

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