El Recreo

~-'.2.-:r =. =- - EL RECREO- - - ¡ ==========.=-========;====--= · !1 "Este amor nos p·r;;;;_:~¡~~6 -e~-- ~{~{~~ su modelo -.Virjilio y- á · su compatriota género ele muerte. · Q~in,. el primer ase- Petrarca,. Sé co'ncibe· por su tierna cu– sino de su herma,no, espera á aquel que riosi<lad e11 los secretos de este amor, de un golpe nos quitó á los dos la vi- cuá11to amó él á Beat1'ÍZ y cuánto á- 1 cln,. "Estas fueron las ·1 alabras que lle- rnabn, despuos á su inrnjen cua1ido la garon •hasta mí al oirlas de los ln,bios hubo perdido. Pocas pájürns de poesía. de estas almas heTiclas, incliné la cabe- igúalan en sublime y melancólica be– za con el peso ele la piedad y por murho Hoza estos c1rnntos versos. El cuadro tiempo. Por fin, me elijo mi guia, "en q1~é os reducido, la pintura es sobria de co– piensas?" loros, pero la imprnsion es eterna,. Yo Cuando recobró el uso ele la palc1bra: mismo me pregunto; ?:por qué es esto tan -Ah! le contesté. Cuántos suoüos hala,- bello? gn .üos, cuántos deseos anlientes han Es porque la emocion ·en toLlo lo ·quq debido conducir est::Ls dos almas hasta constituye lo bello 011 la esprosi.on , nllí el último paso clel clolor! es completa, ó m jor di. cho, es incle fmi- D espu es m e clirijí hácia ellos, y nJ cl:1. La juventutl, la bellcí.m, la inocen– hablarles, empecé a,sí: "Oh Francisea: cia natm·a,l ele los tlos am~wtes, que no la, pintura de lai:; p ennis que ktc811 cor- cl0, e;onün,11 du r-;í mismos ni de los oLros; 1 rer tus lágrimas me llenan de melan- sus frent s indilrnclais sobro el misrno colfa -y de t ernma, pan:ij coutig,o. librn, que St:mPjm1te á, un espejo apé- "Pero dime: 011 el tiempo de tus Julces nas ornp,trnu10 por :-:ns a.lic11tos confuu– snspirns ¿de qué medio se Yn,li6 el amor dido s, los r1 t;.·;d t J rc.ffda lu goal pun– para lw.ceros sa,b2r qn e os amá,b3,is mu- to sus p.:. jJÚ;t. 1 ,1á.jenes y };1,s prccipitn, tuamcute? ¿De q nó estratagema se valió por la , iu, ttl r 0pcrcu cion d J lihro contrro parahacerosconfosar mutuamente el mis- i:;ns corazoucs, y clvl uno n,l otro con1,zo11, t erio fLÍm dudoso de vuestros deseos?," en el mibmO el lirio y n rl mismo Ella me contcst''.i: No hay c.1olor tan beso: tlivina, égloga,, qne empieza como grande para unn, alma como el r ecor- Dophllis Cliloé Por último, la naturaleza misma -del suplicio que arrastra en un torbellino , ele viento h elado á los dos culpables, pero que los lleva siempre enlazados en · sus brazos, haciéndose siempre la amarga y eterna, confosion de su anep eutimiento, p ero tambien ele su felicidad; b ebiendo sus lágrimas, p el'O gustando en el fon– clo de ellas algunas gotas do felicidad, ' flotando 011 el frío y en las tinieblas; pero teniendo tocfavía placer .en hablar ele su clulce falta, y clejanclo al lector ' inclociso sobro si sem\..ljfl,llte infierno es prnforiblo al cido ...... Qué mas se puede desea\· en un r ecitado ele amor! La poesfa ó la emocion pol'. lo b ello, no se encuont rn clesanofüu1n aquí por el poeta, 011 unos cuantos versos ma,s complotamento que en todo un poema,?· 1 rrambien es vonbcl que es por esos se– senta versos que hn, sobre-.;;i,hdo el poe- 1 ta. ]~l poet[l, de fa teología murió. El poda del amor es inmortal. - ALFONSO DE h\.MARTiNE. CON FERENC1AS <l ,ll' 811 el di:t clol desesr)ero los dias ele El t1'1·a110 qt10 10° es111'" c•1º11 f' "1)""10 l · ;:, º "' ,:u <.,l. SonnE Hrs·roRrA EN LA cm DAD DE AN- su felicic.facl. El seivible 1)oeta, tu senur, ellos v c111e 111·1·1·"11<.lolo"' /1, la ·"e'' ''()11 l't ' J '-- ,., ' ' " 0 ·' 'l'IOQUL\ [CoLmrnrA l POR EL D. D. que t e ncompaüa, lo s;:i,be. misnm spac1a confumle en 1m mism_o RrcAn.Do VILLA. ,,Poro ya que <leseas Yioleutamente arroyo sus sn,ngr s, solJre la, tierra, y conocer hasta el orígen clel n,mor que en un mi~lll') suspiro sus primeras y Scgnnda, Ca11ferencia. 11 nos p erdió, trataré ele lrnbbr á posar do última.s rPspirnciones de a.mor. mis lágrimas, como el que llorn, lrnblrmclo. El ci elo qno los c1.1,stiga con una se- I ORE ION "Un cha, leimos juntos por cliversion, veric.fa.cl morn,l, p ero con nn resto de .J.A 1 AC ..... · J cón10 el amor so apoderó clcl corazon clivína, L;Ompasio11 en el otro mundo, y 1. / ele Lancelot. Estábamos solos Y sí:ü nin- que al mé11os los permite, ( n medio cfo gmm c1esconfümzi'L de nos otros mismos. sn rigorosn, expiaeion, el consnelo eterno Sciiorns y Scüorrs : 1 "Leidas vá muclJ.as l)áiinas, se nos l e 110 ser· 0 1·110 t111O 0 11 el c.lol e ·f· · · J J e , .., or, co1no orno os marn esté en m1 pnmera con- , eclipsó e1 clia y uuestros semblant3s por- no fueron mas que 11110 en la falfa. frrencia, ompez,.n6 1n, histc,rin, por su ver- dieron su color y temblaron, pe1·0 una L · 1 1 t · 1 1 l a coi p aR10n <. e poe a conmovic o, cLt<lero ptmLo < e p,v-til a, por b crea- sola imágon nos hizo Sn(.mmbir Y nos que los interroga y que los emvi<.lia cion dt>l Universo . l xm1ió. . . - "Cuando lcfamos que 1a sonrisn, en- ~se r econoce en sns 1rnhtbrn,s] cuando Pero el U ni vcrno rs anterior nl hom- - los com1¡r1,dcce. bre, 1>orn ne es el esceual'io en qne :fi- 1 treabiertni ele los labios cle la querida · 1 E l principd culpa,ble, el amanto, que g·nrn.; d1•lwrín.rnos, 1-_nrns, ig_· norar cómo se 1 habia siclo besada por el m:ts amoroso ll · 11 d ~ se ca. ,J,, que _ora, e vergúemrn y c1' YOrificó <·1 h t-cho 1JOrtent.oso de su e.re 1- r ele los amantes, ontónces este, que ojal:i 1 1 1 b . . . e o_or, por rn er causado b, muerte y cion. f:\i c,mocemos tn.l hecho, ese co111 ' - no sea separaclo ele mí Jamnis! 1111pn- 1 t· 1 1 1 d. 1- • 1 e cas 1go ue a que é per 1ó IJvr 'xcoso cimiento 110 Irn 1>odido ser adrnti: ,ic.lo ni mió t emblando un ueso en 1111 )Oca,. ·1 do amor, fa mujer Francisca, la osposa, 11or la razon, ni l)Or la exiwrÍc'nci a, · lue go El libro y su autor foernn los únicos 1 11 f 1 A 1 l . que rosponc o y cuenta e a, sol:,_, por los la revehcion, es ilecfr, In, conrnnic:=t.cion cómnliccs de nucs tn1, a, ta. que e u1, l t / d 1 t l ,. ... e os, on1n,n o o· oc o soure sí, por aquella rncdiELÜt ó i11rn edin.t.a do Dios con los ' no lei!'nos 111as." 1 1 1 1 suporiori<.hul <. o a.mor y do abnegttcion horn bros, lrn siLlo ntcesaria }Htrn. que }a l\Iientras qno una e e as a nrns me t' J. 1 h · d 1 · .i hablaha do esta mninera, la otnt llor1:1,- que cons ILnyo e erornnio e a lTIUJ;;r lrnmn,niclad no iguornso lo que era pre- en la pa.sion. ci,·o c1no s111>ies0. Si Lios no se hubiern. 1m, p ero con ümto desespero, que yo me r ; d0Smayé ele pieclad, y como si foese ñ La narrttcíon mismni, que es simple, revelado (t su criatnrn. predilecfa, ella 1 •, · , t· corta, naturn.1, como la confosion ele dos hal)l'ia jgnorndo ln.s relaciones qne 1n. li.- ¡ monr, ca1 en· 101Tai como cae un cuer- L' 1 t b ninos. ~.cr,ahan con su Crn1,do r, y 1wdrin, creer po muerto en a un~ a. · ¡ El grito ele venganza que al fm se es- que el 1111mdo no lrnbia tenido princi- /' v. capa ele esto co:razon D,mante contra a- pio, confundi6ndc,1o con Dios. 1 quel Cain que hirió en sus brazos á ai- Ln, itloa de 1n. cren.t;ion es inseparnhle ,_ Safo, en su estrofa del fuego, no tiene quel que. ella ama. del co12ocirnicnto d<: Diu¡:;; lfl, idPa de Dios nada, mas incendia.riG qne estos dos a- La tierna delicadeza c1c sentimiento es t;1 unida{¡, la ele R olio·i on, lazo místi– maintes solos con el libro cómplice que con que Francisca se abstiene do pro"" co por el cnal n'conocem~s nnost.ra d 0 ,pen– interpreta su mutuo silencio, que aquel nunciar directamente el nombro <.lo su doncin _: l:t Religion, ,q ne nos enseria lo beso involuntario que lo3 estraivia, y, amante, por temor ele hacerlo avergonzar que es Dios y sns a.t.ri1rntos, 1.1 ue:s.tra en fin, que este suplicio cambiado en delninte de dos estranjerós, ó por temor natundcza y n ~1estro de¡:;tiuo, no p 11 ccle ,, amarga felicidad., c on el recuerdo ele ele que nombre tan querido no Je haga existir en _toda su pureza si el mismo 11 su separac·i:m en la tier.ra y por el .sen- desgarrar su propio corazon á ella, y al Dios no nos la ha reve1ndo. Negar :a !/ •t ,timiento ele su íncliv isibilicl acl en el cas- .que ella nombre,11a obliga R. decir él, este, revelncwn _seria, rnrns, i1ega.r 6, Dios, a:pa- 1 ,, 1 fiao. Si Dante tuviera múchas pájinas aqnel ele cuya alma ojalá no sea nunca g;,1.r 1a ·ümca lní.': qne nos alumbra en ;j e~no la de Francisca, seria supeúor ái "desunida,." ! nm.·stro trán~i to por 'la -tierrn, descono- 1 . ~ -~

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx