El Recreo
130 te noeturna, y el dia nos espanta ..... ¿ En dónde está tu hija? - -Yo ya no tengo hija., contestó viva– mente Irene. -Ah! Entónces 1a perdiste anoche.. Aquí está nuestro camarada Redokan@s que 1ft vió ayer. - Irene se estremeció convulsivamen– te; sns labios, parnliz:1dos por el terror, no rlllaieron articnl11,r ni nna palabra. ~Veo que h. huena rnn.<lre tiene mie– do, continuó el pira.ta con tono :-tmisto– so. Nosotros no q n eremos haceros mal; a} contrn.rio. Y tenJ.ió fa mano á Irene, q ni\.m rn– tiró la snya como si la ele] pira La fuera el co1míllo ele una vívorn. Los clemas pirn.tn.s formfl.han senii– círculo a.l rec.leclor ele sn j tfo, y manifes– taban con sns ademanes y sn Rc. :ti tml q ne venían como amigos y no como cor:sn.rios. Irene q ne conocín. la a~ tncia profun– da ele los insnln.res, se oL.- tina.l..m en creer que sn 1enguf1.j e pn.cífico era nn lazo que se le tendin., y (t cacla in:tante nurnentaban sus terrores maternales. Pero al fin fnó preciso sometrrse á la evidencia. El jtfe de los piratas vol– vió á tomar la palabra, y e.lijo, seüaln.n– do al oriente: -Buena. mn,clre, mirncl qne el diR, nuestro enemigo, ya se aproxinrn; vamos é dn.rnos á la vda, y cnando estP-rnos lé– jos temlrú.s que arrepentirte de habernos recibido tan mal. Es verchul q ne somos piratas, somos Jo que fueron nnestros padres: no lrny otro oficio mas honroso en el Archipiéla– go. Hacemos e] mal cn:=rndo la. ocn.sion uos obliga. á ello; pero e~ bien lo hace– mos con mayor gusto. El hombre ele mar es siempre hne– no, á 11osar de b caliclad d sn oficio. Como cada. in.-tan t~ del día ó de la noche puecle ser nuestra última hora, no– sotros contimrnmos siendo cristia.nos, lo mejor qne se puetle; y cnanclo la celad no nos permita sLg ür ejerciendo el oficio clE marineros, entónces bnscn,remos nna gruta bien abrigada. cm 1a isla cfo Oanclia , y nos haremos ennitn.üos; de rnanrr,1, q ne el · clia.blo <1_neclani bn rlaclo y so monlcd. las uíias. rr a.n to peor pn.ra él, 'i nos ha Yi– gila.do 1rn-1.l. El ángel de Ja. gnarda. hn. an dado mas vivo. Esto quiere decir, buena madre, qne todos nosotros no~ hemos eonmoYido, a1 ver e.los mnjeros tan pobres como Job economi½ando ambas, á pesar de 8ll mi– seria, lo necesario para mantener el alnm– brndo del faro en provecho de los ma– rineros. N osotrm; veníamos á daros la~ gracias á tí y~ tn hija; tú no ri_nieres des– pertarb. Pnes Li en : cléjclln. dormir. Po– bre rn nclrnclrn l Nosotros nos vamos dtjánc1ote <los cosas corno recuenlo nuestro. l\1irn pri– mero h mas esoncinl; es nn prcl:-tzo ele p e.rga.mi1v> , con _nn sello do lacre rojo. · Llen1 oso siempre contigo como un 1 escn.pubrio. 1 Si algunos camnrn<las Jl egnn á des- ~ ---·~---- -- - EL RECREO embarcar aquí, no temas nada:; muéstra– les ese pergamino y huirán como el dia– blo á la señal de la cruz. En cna.nto á la otm cosa, tú ,haras Je e1la lo que quieras.. rre la d':jamos en ·el embarcadero; puedes arrojarla al agua, 6 gu;:i,nlarla.; como gustes_ Adios, buena madre, ruega á los san– tos del Parais0 por nosotros, pues lo ne– cesi tilmos mucho. rrollos los pirntas se ·inc1inaron á Pjemplo de sn ,iefe, y en un n.l>rir y cer– rar ele ojim se 1rn~ieron á bordo_ L·-i pequeña golé·ta ?,arpó; sns velas se hinch,tron á 1a, brisa de la. fl.nrorn,, y como nni't g(')lontlrina vol ú hác ia ln. Pro– pJn title cloncle tL•nia sn ni.do. El corazon de Irene lo o cnpalrn. nn doble seutimient.o. el uno de grntitncl n. Di es, y d otro <le alegría por ~1a. sahn1- cion cl1~ sit hi_jn.. t:;ubió prcuipitH-damen– te la escale ra de la, torre v l>P-HÓ á Dio– ni~ia, lrnnrndecienllo sus ~t>jillc1.s c0n su· lá.grimas. En scgnicla 1::i. dichosa nrntlre lle– na nun tle ernocion con tú á sn hija todo los deta.lles ele la aventurn nocturna, no olvidan\.lo consa.grar h. D íos en c:acla frn– s~ un corto paréntesis en 1-1ccion de grn– crn,s. Tüdas las delicias dol cielo, q ne hi. tierra 110 conoce, iuuncbron el corazon ele las pobres reclnsr1.s; y el sol, e a. sonri– Srt etPrna ele Dios, cleslizanclo sus rnyos por la,<; grietas de la. !ln tigna tnrn-i, vi– no á demostrar ta.mbíc>n q ne los peligros nocturno hal>ian pasa<lo, que Lt calnrn ncrclía á. la tempesta.d y la villa á la mnert.e. -Bnenn. mn.dre, dijo Dioni, ia., n , ted ha clnclacl0 un momento ele ]a Pnwiclen– cirt, y eles pues do lo q ne me acaba, tle re– feri r yo á mi vez dnclo de usted . ¿ o se– rá q ne t3ale 11- tecl Lt.e nnn. pe, n.c.lilla c~pn.n– tosa? Ha. visl-o en n:>n.l idad tan horrible.– CO.'a? Olvidó pec1iranoche á, Ditis qne alPj¡1,n1, de su s1rniio lo fantasm,as ele la noche? -Ilijn. qneric.1a, contestó 1a rnnc1re, pa– rrce <~ne los piratas han clejndo ]n,. lrne- 1las rle , us pasos: LájvnoFl y vnmc1: á v<'r. L:ts dos rnnjeres rxci tn.cln.s por lllrn cnriositlf\.ct. 11111>' nn.t nrnl, bnjaron nl em- 1rnrcac.1ero encontrn rnn 1rna. ce, tn. llena. de pro-risic;nes de toda. ci-pc·cic. Ln. mis ma cx clamncio11 f-e escnpó ele los l:Hiios c1c a.rn bns mujeres; eJ mismo ade1rn1 n recha-zú el regalo. Un rscrúpu1o c1e dc1icadc7,::t cristia– nn, 1irohibía usnr los cttlp;1bles })roclnc– tos ele ia piratería., y ann cederlM :í otro~ Pronto se tornó la n', olncinn (Jne 01 de– ber indicaba: la ccsrn. foé nm1_jacla á la. corri eute de lns ngnnR. Hecho C'ste sncri– fic.;io, d 1mn ordinario les pareció mrjor á, laR n:clrnm.s. · Terminada ln. convaler·rncia, Irene no !rnclo continrn1r sus trnhijos; la. sa– lud no vino acompaiincla. de las fuerzas, y Dionisia sola 110 po<lia reparar ]os per– ,inicios qne 1n. casa hnhia sufrido; Jn. dP– licadeza do sus manos ::ipénas le permi- {(} tía un Iiger0 trabajo de ·agnja, y ann es- J te erí:l, interrumpido con frecmencia por 1 la me<litacion. Sus recuri-:iOS quedaban rec1ucidos á "las pequeñas monedas dt plata que mra mano invisible. habia de3ade> en la ribe– ra-; pero clespues del clesE'mbarco de los .·I piratas este -pequeño tesoro balJia ·veni- . 1 do á ser sospechoso, y las manos de fas dos crib'timrns no se atrevian á. tocarJo. 'l1al ·vez esta bolsa ele cuero seri-fl. tam– hien -proc1ucro u.e la gE'nt'rosid-a.d de los piratH.s. La chula era pC;:rrnitida, y e1la ern sirficiPnte para snspencler c1 empleo del clinero. En las circnnstancias criticas y en las incerfi<lnrnbres de la c<•ncit'ncin, las dos mnjerPs t omaLan siempre C'l par– tido de ·aguardar nrrn el e esas n~Yt'laci o– ncs d e la Proviclcncin, (J11C son infojilil es pn.ra los anaco:·etas c1d üe:íerto, [1, qnie– ne8 nunc,L abandona Dios_ Irene, que c1espues ele la aYenturn, do los piratas encontrabr.u con mas fr cuen– cia en su cama el insomnio que el ·sue– úo, oyó una noche un ténne é intermi– tente ruido,muy chrnrso del que proc1u– cia la brisa,la tempestad ó lat:i conien– tes en las agua del Bósforo. Los séres humanos que yi·rnn en Jn, soledad, en comunicacion perpetua y cti– recta con la, naturaleza, aclquier n un oíclo mas fino pue el de la raza f,-•lina, porque en ellos la ntzon acompairn el instinto. El mas pequeüo rnido que no ten– ga su nota con sponcliente en el tecla- do ele la monta1ia, del llano, c1e la sel- 1 Ya ó del mar, llega á sus oídos con una desarmonía sosp<::chosa, y los nterrori– za mas que el producido por un formi– dable hura.can. Enlol3 rnidos sobr cnaturn,les l1ay siem- !1 pre un peligro, y si se carece Üd ,alor, la prudencia tlebe -re-lar. Irene Yoh-ió (t tomar el puesto acoR– tumhrado en el obserrn.torio de la tone, y fijó la Yista n el Bó, forn; sus aguas estaban tranquilas y r etlej aban como un mipcjo la luz del faro. Ti el menor so– plo ele Yi -uto :1gitaba los -rc-rd s copos ele lo" pinos. Dos rnidos mny cli-rnr,·os so percibían en el alfeizar clo lrt tonl'; el . un,nto ele los gri l1oR, y ln, r -R11irncion agita.da de un nacln.clor. Irene Yió en– tó nces salir á un hombre qne i=:o ocul- tó cletras de las rneas del dosrmbnrca- , clero. D spucs signió un profurn1o silrn- ' cío, como si el na.dador so lrnbier[t qup– da,clo dormido en el lecho de al o-as de la playa. . 0 De repente un brazo desnudo asomó detras de una rnca y colocó 11, la luz del farn un objeto que la, c.1istm1cia no permitia distingui:i:, pern que clespiclió un ligcrn sonido n,rj entino, ñ. posar el e que la mano lo colocn,b,t con cnid::1,(10 sobre 1n. arena. La oca,sion era c:1h iL 1rnra que I . i rene de.) arn, de oproYcclrnrLt. -Es el mensajero ele la PrnYidcncia, se dijo para sí; vamos á él sin temor. Es un amigo.
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