El Recreo

~ -t~ EL RECREO l . ma=n=o=a=l=p=e=c=h~o=, =y= a=1=·1=-n=n=c=a=n=cl=o==Sl=1= 1=·0=-==y==lo=s=--d-=o=.=s--=j óvenes hablaron largo rato sario, prenda que todo espaúol lleva en- el uno al oido del otro; tónces consigo, guardó las cuentas entre Despt1es, el mancebo de la choza abra- , su puño cerrado. zó á Andrés, y este puso en sus ma- Su misterioso conductor subió á paso nos un objeto que brilló á la luz de largo y sin detenese en la inmensa es- un relámpago. calera. Malclonado lo sintió abrir una (Contin:uará.) puerta, empujar una piedra, y á poco sintió sobre su rostro el viento de la noche. Desde ese punto el aragonés, reali– zando su pensa,miento, comenzó á dejar caer una á una · las cuentas de su ro– sario. Cada uno ele aquellos granos era para, Maldonaclo una letra, parte inte– grante del precioso iten erario que de– bia darle la posesion del inmenso te– soro que apénas habia tenido tiempo ele entrever. Despues de media hora ele .marcha, los bntzos que sujetaban al aragonés lo dejaron en tierra. U na mano desató la venda que cubría sus ojos, y 1\falclona– do volvió á encontrarse en la misma es– quina ele San Blas de donde poco an– tes habia partido con la hija del cacique. Delante ele él esta,ba Andrés El atleta que le habia v<·mciclo y denibado era aquel niú o <le diez y seis aúos! Sin embargo, ¿qué era esa morti:fi– cacion de amor propio ant e la inmensa alegría que inundaba su alma á esta idea: dejaba marcado el t esoro! Así, cuál seria su rábia cuando a,l separarse de él, Andrés que hasta en– tónces no había pronuncia,clo una sola palabra, le dijo alargándole algo entre la oscurida.d de noch0. -Señor caballero, aquí están las cuentas de tu rosario que ibas perdien– do en el camino. EN BOCA DEL ULTIMO INCA. Ya de los Blancos el cafirm huyendo, Hoy á la fa,ida del Pichincha Yine, Corno el sol vago, como el sol anliente, Como el sol libre! Padre Sol, oyt~ ! por el pol YO yac~ De Manco el trono; profanadas gimen 'I1us san tas aras: yo te ensalzo solo, Solo, mas libre! Padre Sol, oye! sobre mí ht marca De 1,Js esclavos srñnlar no qnise A las naciones; á matarme vengo, A morir libre! Hoy podrás verme deisd,~ e1 mar ]t'jauo, Cuando comiences en ocaso á hundirte, Sobre la cima del vuJca.n tus himnos - Oantarn1o libre! Mañana so1o, cuando ya de nuevo Por el oriente tu corona brillr, Tu primer rayo dorará mi tumba, Mi tumba libre! Sobre ella el cóndor bajará cle1 cielo; HuLre el1a el cónclorgueenla8 cumLres vive Pon<.lrá sns huevos y armará su nielo, Ignoto y hure! J OSE E. CARO. PINCELADAS. nas llenas, y siempre ocupadas las sec– ciones de "literatura'' é "inserciones. Pero con ese mismo argumento les podria combatir y apoyar mis razones. A Pscepcion de las bellas. Tradicio– nes de Palma, que ahora se publican en el ''Comercio,'' y de otros bonitos artículos qne jm;erta e] "Correo del Pe– rú,'' ¿s? vé en los periódicos algun nue– vo trab1-1jo literario de personas que lo Jrngan por puro gusto? Si uo es del que está paga 1 lo pr1ra escribir cu las distin– tas secciones del periódico, es algnna reimpn:>sion que merece tales honores; ó es dd q ne se ha comprometido á el1o ó por alguno otro moti YO determinado, que está distante de ser conce1::ido por aficion, por gusto ó por enriquecer la lite– ratura nacional. Es verdad qne todo en fa, vida. hn– m;:n1:t tiene su algo, mas ó ménos me– ritorio, mas ó ménos recomendable; pero es igualmente cierto, que en los dias tras– curridos hemos estado sumamente pobres ele noticias que poder comunicar á los lectores de] ''Recreo." D0 tarde en tarde se oye e] canto de algnn poeta; tiempo hace que ias clis– t1 ngnidas escritoras de Lima nos tienen c,.,n de.seo~ de gnstBr de sus esquisit.as cornposiciones, esceptuando tamhien á la, inteligente revistaclura de 1a "Pátrüt." Ha?ia algnnos 1uesPs que el Club Lite– rano no daba esas científicas conferen– cias de otros tiempos; en fin, todo de– mostralm nn desfallecimiento notable en nnestra j 11ventud ilustrada q ne resentía el patriotismo. ' -¡Indio maldito! - le gritó Maldo– naclo al alejarse ele allí- tú me lapa- garás! . Y fué á buscar al Intendente con quien se encenó largo rato. P€ro ya hny esperanzas muy bien fun– <laclas e.le qne mejore la i:;ituacion ren– tística, debido á las negociaciones que Los tiempos que atravesarnos son de ha renlizado el general Prado en Lon~ tan notoria escasez, de tan general po- dres, Y creo que la sola noticia ha bas– breza, que, ya sea en las cajas fücalt1s t~do para qui~ se despeje un tanto el ó municipales, en loH monetarios ó en cielo de la literaturci (perdonen este es- 10s bolsillos del prójimo; y no solo en tilo.) todo lo que es cnestion ele números y En efo'Jto; e] martes 27 de Junio se presupuestos, hay un déficit qne no pue- abri eron las puertas del Club Literario VIII Andrés, ántes de volver á, su casa s~ de saldarlo ni el mas esperto y hábil ele Lima y Mr. l)radier Foderé, deca– encaminó hácia un caserío vecino,y llamo tenedor de libros, sino que, hasta en las no de la Facultad de Ciencias Polít.i- 1 t l l noticias h. ay escasez y pohreza, razon por cas Administrativas de ]a Universidad á a puer a <. e un.a e 10z a. 1 · ' , La puerta se abrió, y un jóven al fa. cual, han demorado tanto mis pince- a 1 ~?orporarse, como socio activo, ]eyó parecer de la misma edad se prnsentó ladas. 1111 • iscnrso en francés, cuyo tema bis– en el umbral. Parece que hasta las luces del siglo t.ónco corn.prencle una época importan- -Andrés ! tú a esta hora! Algo ma- son escasas para alumbrarnos en la os- te para la hoy Re.pública Francesa. lo sucede. 1\Ii padre dijo hoy que la coca. curft sitnacion qne atrav<"'zamos. El problema político-social ''de co- estaba amarga; y ya sabes que es m_a- No me eqtfrvoco, lectores mi os, a1 ase- n:º. un pt~e,olo se levanta" fué el prin- la sefütl. gurarles de una rnanern absoluta, que c1p10 :filosofico que ocn 1 ') Ó á Mr. Pradier -Sí; y tú sabes tarn.bien, Santiago, en todo hay tibit::za, poca animacion y Fo<leré. que cuando Saxsah~:iaman se vuelven~- ningnn gnsto para ocuparse 0n entre- En el curso de su clisertacion ti ajo gro, alguna def.lgrac1a nos amenaza. :M1- tenim:ientos que solo sirven de adorno á la memoria un cuadro ele los mas no- ralo como se ha puesto! en la vida social del incliviclno. tables acontecim.ientos do Francia en el Un denso nublado se adelantaba tro- "Ba,rriga llena, cnrazon contento" ele- período de 1420 á 1460. d arl.oJ· •1ba su oscl11·a somb1;a so cian con mucha razon nuest1·0s 0 bl1°lo~·: l\/1" ·' 1 1 · · nan O, Y e e e ' - n , " 0 , 1.u.erec10 n1UC 10S e 00-108 muy merec1- bre aquel monte, que, como clecia el in- y este acertijo lo corroboran lrs hechos: dos indudab1emente. º ' dio, se destacaba negro del seno de ya se vé, "no sabe tanto el diahlo por mi cl~ctor don Octavio Oyague leyó la noche. dia,blo, sino por v:iejo.'' en segmdn una lucida disertacion so1re -Hallpa-mama está enojada! I-Ia.bla, Sin embargo, no fa.Hará vor ahí al- la in_stitucion de los jueces de paz qlie Andrés! guno que niegue lo qne dejo dicho, y tamlnen agradó á los asjstentes. ' • -Sí; pero hablemos tan bajo que no con algnna razon disculpablc 1 si Re quie- ~ª. numerosa concurrencia quedó muy nos oiD"t1n ni aun los espíritus que va- re, porque clespues ele revisar los clia- satisfecha ele la conferencia literaria que 1 ¡ gan e~ la trasparencia de los aires. rios de esta capital, verán sus colum- acababa de realizarse. [ ~ ·================ ===============:====~

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