El Recreo

~ 108 1 ~ con sus ramos benditos, atravesaron el vasto ·campo de olí vo_s que habia hecho ese clia el gasto de la fiesta en la ca- pilla católica. Antes de embarcarse se sentaron no lejos de la ribera, á la sombra de unos tamarindos, cerca de una fuente de agna viva, para tomar allí una ligera culo- ' cion; y cle'puesdesatisfac~rse cnn los recuerdos del admirable Bnrngc:1io del dia, pasaron á las cosas profauas, y Dio– nibia dijo á su madre; -La envidia es nn gran pera.do ::i. los ojos ele Dios, ¿no es ciert()? -El ca,tecismo te lo Pnsciía, hija mia, contestó I:"ene. - Pero si la inkncion ('8 buena, ma– dre 11111-1,? -Sol o Dios juzga )a~ intencic•nes. -Pues bien! él juzgará la mía ...... Escúcheme n¡.;tc,d .... Yo en vi dio al dne– iío d.e esr.e o!ívnr, Y vPn usted por· qné. La. otra tardt> el fiol Hl\ ocnltnba c,rJtr~ las nnbecilln,H r1,jas, y dij11110H: mafü1,ua hará bnen din., y fa, 11(\cl1, surá bella. El sol casj u nnca nos engaña,, pern Psa vez ¡ ¡ nos en~aüó. La trn.mun ti na éru t>t'ZÓ á so– pl/-1.r á<. media noche; los buri ne.-, snfriP– H ron grandes an-\rías; uná tartanazozohr6, ~ y cuando clespertamo:-;, el ciclo esta ha to- 1 <.lavia negro y la ternpt:stad sc>phiha ann ... -P<.:ro qué tiene - gue vPr et-io, inter- 1 rum!>ÍÓ la madre, con el olivar y el pe– cado de }r1, rnviclia? -Voy á decirlo á á usted, madre mia, dijo Dioui~üt :;;onrienclo. Si el R01 no:; en– gafüt ¿de quien ,~onfrn,remos cunrnlo no. va1.n.os :i acustrn? Con qué trnnqnilicl!lcl li no veriamos ac,·rcar:-;e ht hora dP -dormir, si f11en1,mos suficientemente rica:-; pnra manttlner enct1ncl1tlo todas las noch ~:-;, s in f'xcepc:ion, el fo rrnl ele In, t<11Te ! Ese, mn.rl. re mia, 's 1ui f<ueño de noche~, y mi idea fij;.1 < l.nn- 1.nte el dia: tener un beltc> faro cumo e l de .Mi tylene, nn venladero sol de la noche, siempre encenriido, desde el cre– púsculo de la, tanle hasta la anrorn. Si este olívar me perton ·ciera, la parte mas peq uefü.t de Rll eoHecha ele acei t~ nos bas– taria para mantPrnff vivo ese sol desde el primer clia del nilo hasta el último, y ha– ríamos maH de l{) que mi padre prometió. lié a.qní toda mi ambicion en el mnndo. -Pobre muchaclrn! elijo la. m~clre. abrazando :i Dioni~,iR; Dios te oye en ei:,: tos lll<Jment'1s, y El colmará á tns <le– soos. pues son clt·mr1siaclo modestos. Tú santificas la amhicion. J..Jas dos mujeres se levantaron y se dirigieron hácia la orilla del canal, tn don– ch\ laH agn:-trdnba h. barcíl. en nna peque– iía enseni1c1a. sobre la cnal se prorncta- bn, In. ¡.;ornbra de los pinos. ~ EL RECREO APUNT.',.CIO~ms CRÍTICAS SOBRE EL LENGUAJE' POR D. JOSÉ RUFIXO CUERVO. (Continuacion.) GENERO. Ln. parte que está al rededor de nn pueblo ó 1 ugar se llama los ofue?·as y en manera alguna las af1iera:,: descni– dóse por tiwto el ilustrado escritor qne en cierto clocnmento ele grandtl 1m1)()r– tanc ia, Ji jo: "En las rifueras de la, ciudad estR. l.nm como auxi liarcs." Ons.- Esta voz: E:'S el adverbio ofne1·a sus tan ti vado, y los tales q ne sufren es– ta transformacion snel<-n Stff mascnlinos, co 1 no los cercas, los le.fós, el sí, el no, los nones, y lo propio acon t.ce con otras parrfon las, v. gr. el pro y el contra, mi ay&. Lr. voz alarma no es en su origen sino t-'1 grito ó St-iíal que se d[L para lla– mar á la,s armas; ni,;óse despnes sustan– r.i vamnJte et-iCn biénduse hs rlos partes componentes en nna so1n. palabra. Por tanto creemos puesto en rnzon t"] darlt-> el gérnm) mnsc;nlino como Jo hace )a Acad1.m1ia; no obstante es de advertirse q ne otros diccionQ.rios, acordes con nn uso lrn.stante g1'nera1, le dnn el opnPstn: en 1\Iartmoz de la Rosa se nns ofrrce por el pronto d signiellte t>jcmplo: "Un déficit de cincuenta y SPÍS millo1ws ca.usó vivas alarmas."-[Espírit1.i del Siglo, lib. I, cap. IV, f'n unn, 110fa.] Traeremos algunos pasos dr. Cervantes dond.e se cncnt>ntra el nso primitiYo y ~e hecha ele ver qne ta.mbit>n se decía sen– cjllame nte arma. "Por todo el pueblo se lenmt6 una confnsa Yocerín, diciendo; ol arma. al arma, que turcr,s ha_v en la tierra."- [Galatea. lib. II.]-"Con grandes YO– ces comen1,ó á gritar: arma, arma, q11e ba.ieles turquescos se desc:nbren ."-[ J b. lib. IV. ] ¿Qué PS esto, cn.pitanes? ¿Qnién no toca Al arma en tal sazon? [N urrumcja.J En el siguiente ejemplo mnestrn que alm,íúar es mascnlinn y no pndTán decir las ama-,, cocineras y demas personas e.fusdemfú1faris, '-la almíbar está clara, biiena."&. A las abejas hurtan ]os p:rnn.lcs, Siendo flojos y tímic.loF: moi-cones; l\In.s P-llas snelen contra aqnel los tales DesenvHinar ngndos agni,iones Con cnyn.s pun tF1.s el sab1·oso almíbar Se les convierte en un amargo i.dbar [Villavicio~n. J Algnnos jó\·enes pertenecientes á fa– miliu.s cristianas 11Pgaban famhicn nl mis– mo pnnt,1> á disfrutar del espt>ctácnlo clf'l rna.r, embellecido por el sol de 1n, prima- Oh-,'.nche, 1n1.tgre. Muchos 1sal1en que vera; ó 6. mirar por última vez á lajóven se debe decir las clánches. la 1n1.1,gre, y bella criatura que se emlmrcal.H1. con su pPro 110 lo hacen y ceclen (1. la corriente rosario en la mi-1,no, y con el pens,tmíento de) vulgo ignorante por p) necio trmor ~ quien no quiere parecérseles. Animo, ! pues, y usemos de estas voces segun que ]ns presentan los siguientes ejemplos: '- La madera. del pino ería rnuchas eldnches."-[ He.rrern, Agr. gen. lib. III. cap.XXXIX,]-"Entrnron á D. Quijote en una sala, des:nmóle Sancho, qutdó en valones y en jubon de c::nnnza, todo bisunto con la 1nugre ele las arma~."- [Cervantes. J Dlleflo. Por hPcharla de remirados y pul– cros tn el hablar, diceri algnnas y algunos. '-yo soy la duefío, tú eres la dueño dP la casa," y lo peor clt-'1 cnso es gue indu– clablementP- se ha sarac1o esta pen-grina je:_igo_rrna, de nnn gramáti ca cn ctellanFl. pu– bhcn.da añ()s n.trns por un com~iat.riota mwst.ro, y en la. que se leen las si– guientes palabraR: wran correcta seria la fra::--e este hombre es el duefi.o de la eas.a, como esta 1n'l1.fer es la a'1,1,efio &." E.'Ü-' es un error garrafa] porque ó se considPrn á duefio como epiceno l esto t'S, corno representubvo d~ los dos sexos _á la Vfü'.; sin variar de génno gramati– cal], y entónc0R bay que decir "el duefio de la casa es Diego, el duefi.o de 1a c::isa es 1\faría ;·· ó l)ien se le dan las dos formas clneiin, d ueñr t. De 1o primero son argumento las e: s.pn' siones mi du(!ño, dne– Fí.o mio, qne s0 dirigen así á hombres como á mujeres, y paRajes como el si- , guíen te de Lope de V t>ga: j Ya sabeis qne clnña Juana Ha sido 1rnsta atr1í tirana, T,Ln di1,efío ele mi albedrío Como del vuestro .... [Los milagros del desprecio.] 1 1 1 El Diccionario oficial de la lengna trae :Í las dos vocf's dueño, dueña en la acep– cion de q ne hablamos, y conrn muPs– tr:=t de q ne e] decir duefía, no es una novPo.~d. puede Vt'rse e] pasaje siguiente 1 dP Tírso de 1\lolina, y antes citado por , Be1Jo: ¿Qnerei~rne YOS declarar Qnién soi~?-No os ha de import.ar· U na <l 11efü1, de esta casa- 1 Duefía, porqne la s0ñora 1 Sa::~: .d:~:o:: 8 ~n::~o: 1 :~ son los qne ij conocen e) legítimo género ele este vo- ! cab1o: por esto se oyi:>n á cada 1mso cosas como r¡ue para preparnr unos hne,·os estre– llados 6 revne.ltos [ vnlg-o frilos ó pericos], t;S nwnest<~r 'Wi sorten : deue decirse ttna sarten; ejemplos jnstific:1.tivo s: '-E~tn.nclo ya a.sí del todo inntilizarlo, m:rn<ló trr-tn fnego y qne le tostn.sen en : 7a sa1·fpn hasta que e::q>Ír[Lse."-[D. Fé- 1 1 1ix Tó1ws Am::1t, !Jfacabeos, lib. II, cap. VII.]-'-Felicia11a habia ya encen- 1¡ elido m1 fopgo como ln. frng-ua de una ¡¡ ft>rreria .... y frein. en 1.ma sarten trrs ó 1 cnat.ro ta,ic1da~ <le tocino."- l'rrneba:Juan Palomo, IV.] ji en Dios y la Caridad. de grnngearse los motes de ped::mtt's ó 11 (Contin1.lClrá.) puristas con qne los tontos regnhm á Desgano clicen los gne no han repa- J .~=================-==---..:=-===-=----- -- --- ·-- --....c.~=~

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