El Recreo

E~ 104 EL RECREO {lf ======================-================ A LA SRA. M. v. DE P. A usted mi bnena amiga que con se– ñalada indulgencia encomia mis escritos, dedico este artículo rogando á U . que lo acepte con ·1 a bondad que la canw– teriza., dit'limulando bUS defectos y como una prueba solamente ele la sinceridad dd a precio que le profeso. R M. EL DIN EílO. Pode1·0s0 caballero Es Don diuero (Quevedo ) I Sin duda que al ]nr r c,1 . epígraft-> que encabeza este rnquítieo 6 insusta ncial articnlo, s~ pregunfará el 1ect.or ¿ qué vá á decfr este poú?'C esc.;r·ito1· a cerca del cl·inero? Mncho cn:•.<.:vrá su cnriositlacl si. digo, qm' voy n. haular de 1ni impor– tanc ia del clrn,cro. Veo yá 1a ir611 icc1, sonrisa de nrns e.le:. un crítico f.rntíl. Y en efecto. h,Hna cier– to punto los doy la rn.:wn; 1;or que l1a– b1ar del asun1,o emrn ciaclo, es ig nal á ocu– parse en probar que el Sol al umbra, <]Uf' el fuego quema, qnc Jn, nieve se derrite ó que el aire es ieclespensable para la vida,. - Sin embargo, no todo r>or sabido que sea es f¡.1,sticlioso ( 1 1 rC'petirlo ; pues com0 dijo algnien, no hay un absnr<lo qnt' a1gu n sábio no lo hnbi<'rn c1ic;l10, ni. ha t1ejrulo do vvrse q 1w nn ignoran te pro– nuncinrn, unn, se11ti-ncin, N ihil novuni sub Sote esLí, repPtic1a cler:,de 8al1>ruo11, rlc uuca en bocn, hasta no otros. St--111t<"Iwia (J1H-' hizo ef-cril>ir :,,] di.-tin– gmdu pot'fa E;:;pruucecla cuando dijo: Nihil novnm snb Solo dijo el sábio Nada, ha y n/uevo en el rnundo, haJ"to lo c;icnlo, Que como dice.u vnlgarmen 1 .c~ rábio Por probar un nnevo sentimi ellto. ¿ Qne raro será que yo me ocupe de una mrttf'rÜt mil Y CCPS trfttnda ha. fa el rnstío , tan mimosea<1a,, conculcada, tri- 1 la.da. , cl ebaticla, combatida, proclamad,1,, ernm.lzadn., n'proha<1a, sn.llt.ificadn, mal– decida, en smn c1cfenc1icla y Pfrucac1a? ¿Pern, que clir6 del elemento vitn,l c1c las sociedaclcs? II dada por los mismos labios del que no perdona un centavo de ovencioncs . La solemnidad de las fiestas r eligio– sas y cívicas, el lujo ar'quitectónico de los t emplos ¿dónde sacan su causa ó á qué deben su orígen? A la 1·iqiwzci. Sin embargo hay quienes aseguran que la, r eligion no n ecesita c1e Diner·o. Esto en el fondo de las creencias es indisputa– ble; poro, p r1,r::i, el culto externo es en.– dispensable t ttmbien . Por nuestra p arte siempre creeremos á pie j untillas que hasta, p ara ser vir– tuoso, para h a,ccr buenas obras, parr1, co11 seguir ll1 feliciclacl eterna, no estn. c1emas, el Dinero . ¿Quién siendo tocln, cristiana rnl1i ,ne la cara de hcrcgo? "¿Quién hace que al hombre a']_ucge El clcsprocio y la tristezc? La pobrnza." Rn.zon tuvo Quevedo pa:rn decir lo que se lcé en los versos prescec1ente ; por que hubo uno que habiendo perdido á su madre, cuyas virtudes roldaba acon– gojn,c1o, c1ijo: "lo r¡ue .c;ie)l1o es no llerar– ln como deseo y cual f'lla men°cia por .fal– fr¿ ele Dincrn. A lo cual agregó otro: justo es lo que es-te homlJJ'e clice, pues hcu;- ta 11ara ser 7nbre se necesita, principal, pnr que mnclws 1;eces 'llllO no recibe 'llna limosna po r falta, ele cambio . III E l rnilitn.r Rarrifrca l:l, rnlud y fl.Un fa Yich, por q1 té? Ln, contcsLcion todoR la. darií,n con Ccrrnntes en sn frmoso Qni- jot"'! A ]a. guerra, me llevn, mi ncc0sidad Si tuviera, dineros no fuera, en vcrclacl. IV. Las Yirtnclcs mismas va.n por el mismo ca.rnino. Cu{Jnta buc.rnn, conducta tomó la misma, S('nu1, segun un esperi– m ntac1o escritor c1ijo. Las rirtuclf's se pienlen en el interes Como los ríos en el 1nr11·. De un gran guerrero de nuestro si– glo, se dice que repetía siempre que se trataba de cualquiera empresa: Solo se necesitan tres cosas, para con– tar con el biien éxito: plafo, platci V 11ias plata. Del mismo héroe se r efiere que trLm- bien ao-reg aba en algun¡;t,S ocasiones : N o hny lw~ibre q1.ie no se 1;enclctJ, y la única dífirnltcul está en el vrecio. Sin dud a, que bien estudiada tendría la naturaleza b u– mana, quien es citado por sus sentcn– ·ciosos dichos. (1. 1 apoleon) . VII. La posesion de un palmo mas ele tie– rra ó la mas p equeúa ventaja tenito– rial os en la mayor parte ele las veces la causa ele sangrientas gu erras, de des– truccion y luto. Por qué? Por su relacion mas ó m en os media- ta con el Dinero. VIII ]Huchas veces he oido a 10s que n – tic:ndcn, ó pretenden entender, c1ü=putar acaloradamlnte sobrn los medios do me– jorar la, ley de eletci(¡Jl{'S, áfin rle evd 1 1r los escándalos y desgraclrLS, que ele al– gunos wios airas 'cr>nimos 1n·esencianclo, J)ara fonnar clnalirlacle., tria[jclades, cua – trialidrtcfrs cC:. Y sin embargo ele no per– to11cccr yo al nún1ero éle esn,s altas in– teligencias, ni. al clo los prnfundos polí– ticos pensacloros (8prit fort) me ª""~n– turo á opin. r, q11e el dia c11 que la r 7 ;pu– tacion; sew1rlur1a y ch mas cargos c1e tu l 1 género fs' dr clarr,sen concejil , ces:irinn I' tantos c1 ,sórdencs qne la nacion spcc- ¡¡ 1 tri, y lamenta impotente. Se acabnria , ó so atenuaría al menos es fervoro.·o 11 Patriotismo, qu tn,nto mal nos cu sb. Qp¡.;rnian ]os afanes de los qn c para trabajar por b V('nturc¿ de su querida pát?-ia sin reparar rn medio nlgnno, C'Tll– plean 1rn:fa h 1rnmue y el fne 0 ·o. .,.a, sé que los mornl.i~tn,. ·, l0s ~0e:iak - (1 tas, los füé,sofos y sobro todo los polí- ,¡ ticos pr fundos pens, 1ores, ponc1rn.n el 1\ scmblnn+n amo~ta.r::n.c1o y osco; y yo les 1 conte. b,ré de~c1e nhorn, parn, c1 tone s: Y. scHorcs: para q 1' tantos brillantes Ll– zonnmiento y rngmnr n,_os tan lógic s El autor c1ol rcnombrac1o Quijote legó cuarn~ yo no mo reiicrn nrns que al lo siguiente : mundo prÚ,ctico? ¡Ah! cuánto cfo lo que "Soy d intercR, en quien se 1lamn. patriot-ismo, no es mas quepa- I Pocos suelen obr:1r bien, triomi.·mo ! y si obran sin mí es gran milagro, l\1oise8 a1 descenclrr dP1 Sinay encon- 'I Y cmü soy to roo consagro, tró n.l pucl)lo <~Re jido danznnclo al der- Por siempre jamas mnen." 1-c,clor <1(.'l brc'rro de oro. . 1! La refüúon roco1nio11d", la l)obreza, y ~ · t 1· , Al pn 'O de' 1wogn'so q 110 n os corn.1n- " "'' yo CLO 1111 par e ' 1 ro: , l -r I JUOs a , ·1 h3,y órdenes que la profesnin, • ce ª n, pe 1 .'! ('Cdon, no scrn. nada cstra- Am que mi dicho merezca desprecio - l t 1.· l 1· que 1:i )c mufo:an, la enaltecen, y no - uo e qne a.muH'n • o e nu, 1zon los con- ,...., La virtuc.l taml)ien tiene su precio. · obsti •te, r-,,.1 "'l Dinero no se lrn1ienm ~_resos mrnm.0 8 , purs. que h a. ta el pon- eregiclo iemplos, capillas, convent,w, ni YI. tdicn.<lo ha sido c.lnnh zn.do en otro ti em- establc·ei _ 0 1 ( cesiono . po, como lo <.lire la h ü;toria de Roma ¡ Prouc:rnh1 os por un momento üel A qué atribuir, si no todaR, pero al Y Avjg non. 1 Dinero, y vc.LJmos que los pastores os- menos l a m¡1y01· ele las r evoluciones y ¡' pírituales mismos mirarán fo, cura de c1isencionef:l políticas en el escenario c1e D es¡mes de tanta eharln, sin haber di- 11 almas, como tarea muy p esada, sjenc1o las cliscorc1ias civiles? ..... .. .. . ...... ... ... al cho nndít en s1~sfancia., conclniremos con lj 11 en el fondo tan liviana, y tan r ecomen- Dinero . el ingenioso Qnevc 1n. l. ..,: ~ ·===============================: ===-=====--====-=======~ .. 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