El proceso de la independencia en Maynas, 1820-1824 : articulos escritos para El Oriente

- 33-- axiomá-tica, asi como la reP.eti- .ción de un mismo acto, de un mo do reiterado, acaba oor convertir lo en movimiento automático.- Decid siempre á un niñoqne mien ,te y en mentiroso ha:bit~.ml que- dar á convertido de segmda.-Ve- j.ad á un escolar constantement~ afir mándole rns defectos, es prec1 pitarlo cada vez más en ellos, res tár1dole todos sus bríos é incapaci tándole para que tal vez reaccio. ne en las virtudes que precisamen te le faltan.-Lo mismo, exacta- mente lo mismo, acontece con las naciones.-Increpad, de ordina- rio, {t un pueblo su falh de virili dad y llegará á dársele, á la pos- tre, mentalidad de esclavo.-Ved, pues, cual es el escollo peligroso que debe justamente evitarse en la educación de los esc0lares y de los pueblos. Educarlos á ambos es, pues, in- fundir impulsos de iniciativa y de trabajo; es inculcar nociones de libertad y justicia; es suminis- trar ideales de bienandanza J pro o-res~· es enseñar que el éxito., no ,., ' . . es maná que cae del cielo, m suer te que favorece á los predestina- dos sino meta que hay que alean zar 1 con esfuerzos reiterados é in- telio-nües de voluntad, de acción ~ . v de trabaJo: es convencer pro- f'tmclamente al niño de que es bue no y del todo apto para la lucha, lo cual le infunde la confianza en en si mismo; y á los pm:blos de que, son virile~, libres y sucepti- hles de perfección, conceptos que fatalmente lo~ sugestiona y los hace dirigirse hacia esos irleales sin desviación alguna posible. La verdadera educación debe pues,. sugerir siempre ideas de fuerza, de poderío y de adelanto; aho""gando del todo los concept0s contrapuestos de debilidad, aba- timiento y retrogradación; suce- diendo en esto, cab2tlmente, lo que dice el poeta Olmedo en su canto á]unín: -"Acometed que siempre, del que se atreve más el triun fo ha sido, quien no espera vencer, ya es tá vencido".- Debe hablárseles, con todo entu- siasmo, del patriotismo del i nea Manco, de la abnegación y herois- mo de Cahuicw, - del sacrificio de Pumacahua,- del carácter de José Olaya, de María de Bellido, del riojano José Gonzalez y de los doctores Francisco de Paula Gon- zalez Vijil :y Mariano Alvarez; de la hombria de bien de los doctores José Armas, Sirntiago Fig·ueredo y Manuel Pino; y del civismo del di- putado coronel Domingo Orue, de los Mariscales Ramón Castilla .v ,To- 'sé de La Mar, de Manuel Pardo, Nicolás de Piérola y Manuel Can- damo. I como ejemplo de deber cum- plido, debe exhibírseles el que nos ,, han legado con su actitud y sacrifi- - cio el sargento Juan de ]os Ríos, cuando se verificó el asalto de ]a convención nacional en 1856, por el comandante Pablo Arguedas; y e] de igual clase Potenciano Cho- quehuanca, cuando se verificó el asalto del palacio de Gobierno en Lima, por los revolucionarios, el 29 de mayo de 1909, para derrocar al Presidente don Augusto B. Le- guía; quienes -lejos de amilanarse ante la situación y de confundirse y hacer causa común con los asal- tantes, requirieron por el contra- rio sus armas, que emplearon re- sueltamente contra ellos y matán- dolos de esta suerte recibieron á su turno de un modo estoico la muer- te, siendo por ello víctimas del de- ber y de la disc.iplina militar. La Patria ha recogido esta bella lec- ción de tales héroe$ muÍ,¡1 imos (que

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