El Perú y la Primera Guerra Mundial

No obstante, antes del final de la guerra la moneda peruana se depreció respecto a la libra esterlina y el dólar. Hacia diciembre de 1918 los tipos de cambio fueron 0.2 libras peruanas por dólar y 0.93 libras peruanas por libra esterlina. Una vez que la Primera Guerra Mundial culminó y los Estados Unidos y Gran Bretaña desaceleraron el proceso de creación de dinero, la moneda peruana se depreció. El tipo de cambio entre la libra peruana y el dólar aumentó de 0.21 libras peruanas por dólar en diciembre de 1919 a 0.28 en diciembre de 1921, mientras que el tipo de cambio entre la libra peruana y la libra esterlina aumentó de 0.83 libras peruanas por libra esterlina en diciembre de 1919 a 1.15 en diciembre de 1921. Pese a que la excesiva liquidez en los años de la crisis no causó una mayor depreciación de la moneda, puede haber sido uno de los factores más importantes que luego motivó el boom inmobiliario y financiero en la década de 1920. En el corto plazo, la abundante liquidez puede generar una sensación de bienestar y fomentar, además, la inversión en determinados proyectos riesgosos y de larga duración. En el largo plazo, sin embargo, puede representar un obstáculo serio a la asignación eficiente de recursos y una causa de problemas financieros. En resumen, hacia inicios de la Primera Guerra Mundial el sector financiero enfrentó problemas de liquidez. Los temores respecto a la fuga de capitales llevaron a retiros bancarios. Pronto, sin embargo, el gobierno autorizó la emisión de billetes bancarios. A lo largo de la guerra, la liquidez aumentó de manera considerable debido a la emisión de los cheques circulares así como a los crecientes depósitos. Tales billetes bancarios fueron el antecedente directo del Banco de Reserva, un banco privado con intervención estatal y que luego sería totalmente absorbido por el Estado. 5. ENTRE LA GRAN GUERRA Y LA GRAN DEPRESIÓN Tras el fin de Primera Guerra Mundial y la crisis mundial, se produjo el aumento significativo de la oferta mundial de productos agrícolas, la disminución en la demanda por metales y la consiguiente caída de los precios de las materias primas46. Como todo país exportador de materias primas, el Perú enfrentaba un escenario desfavorable para su sector exportador. Después de alcanzar un pico en 1920, los precios cayeron en 61% en 1921. En los siguientes dos años, los precios se recuperaron; sin embargo, no llegaron a los niveles de 1920. En el periodo 1924-1927 los precios cayeron siempre. Hacia 1927 los precios solo representaban el 94

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