El Perú y la Primera Guerra Mundial

No obstante este contexto favorable, en esos años se produce un nuevo incidente entre el gobierno peruano y el gobierno alemán que terminó con la ruptura de relaciones. Nos referimos al hundimiento de la barca peruana Lorton, tema que será abordado con más amplitud en otro estudio del presente libro. Los hechos sucedieron el 4 de febrero de 1917, a las 3 de la tarde, cuando la barca peruana Lorton, construida en 1889, en Belfast, Irlanda, fue hundida mediante bombas colocadas en ella por tripulantes de un submarino alemán, por orden de su comandante. El hecho ocurrió en el mar Cantábrico, a pocas millas del puerto español de Suances. Después de tres disparos hechos por el submarino y luego de emitir señales para que los tripulantes de la barca abandonaran el Lorton lo más pronto posible, se produjo el estallido de las bombas que ocasionó el hundimiento del buque en pocos segundos. La tripulación del Lorton, comandada por el capitán Frank T. Sanders, naturalizado peruano, estaba compuesta de 19 hombres. El Lorton debía cargar, entre los puertos chilenos de Pisagua e Iquique, un cargamento no mayor de 2350 toneladas de nitrato de soda proveniente de los yacimientos de Tarapacá; este cargamento debía ser llevado a cualquiera de los puertos españoles de Bilbao, Pasajes o Santander. Fue así como el Lorton cumplió su cometido hasta su hundimiento el 4 de febrero (Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, 1916, pp. 5-8; 1917, pp. 2839). Frente a estos graves hechos, el Ministerio de Relaciones Exteriores peruano —que recién tuvo noticias del incidente el día 7 de febrero— ordenó por cable, al ministro residente del Perú en Berlín, que dirigiera una nota de protesta contra el gobierno alemán por los hechos ocurridos y exigiera las reparaciones correspondientes. Asimismo, ordenó a los cónsules del Perú en Barcelona y en Iquique enviar la documentación pertinente para fundamentar la reclamación (De Lavalle, 1919, p. 19). El 18 de febrero, el gobierno imperial alemán ofreció al gobierno peruano realizar investigaciones prolijas y otorgar amplias satisfacciones si se comprobaba que el Lorton había sido hundido en aguas españolas. Paralelamente, el gobierno peruano recibió la documentación de los cónsules en Barcelona e Iquique, hecho que le permitió elaborar un memorándum de defensa fechado el 30 de junio. La posición peruana se sostenía fundamentalmente en tres argumentos: 64

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