El Perú y la Primera Guerra Mundial

Galápagos, mientras que el crucero Newcastle y las naves que venían del Atlántico Sur hacían lo propio en las costas chilenas. En su viaje hacia el Caribe, el Australia arribó en el Callao en la tarde del 18 de diciembre, pocas horas después del vapor alemán Luxor, que había reabastecido al escuadrón de Spee. El crucero australiano continuó su travesía al día siguiente, tras recargar carbón y luego que el almirante Patey llevara a cabo una visita oficial al presidente Benavides110. Dos días después arribó el Izumo, en el que izaba su insignia el almirante Moriyama, quien también llevó a cabo las visitas protocolares del caso y zarpó al día siguiente, mientras que el Asama ingresó al puerto. Durante las 24 horas que ambos cruceros permanecieron en el Callao, tres centenares de marinos japoneses rindieron homenaje al marinero Eichiro Koyima, tripulante del buque escuela Ryujo, muerto en el Callao en 1883 y enterrado en el cementerio de Bellavista (Sakuda, 1914, p. 1601)111. Ambos buques japoneses permanecieron patrullando frente a nuestras costas hasta recalar en Paita el 11 de enero de 1915, mientras que el Hizen arribó a Puerto Pizarro el 24 de diciembre, escoltando a cinco mercantes británicos112. Tres cruceros británicos que se encontraban buscando al Dresden recalaron en el Callao entre el 15 de enero y el 2 de febrero para reabastecerse: Kent, Newcastle y Orama113. Debió ser por esa época que el esfuerzo de inteligencia británico, que había estado basado en Esquimalt, Vancouver, se desplazó al Callao, donde asumió estas labores el mayor de infantería de marina Aidan Isaac Bell114. Tras varias semanas en los canales del sur chileno, donde fue reaprovisionado por el Sierra Córdoba, el Dresden se hizo nuevamente a la mar y el 27 de febrero capturó y hundió a la altura de isla Mocha al velero británico Conway Castle, que había salido de Valparaíso doce días antes hacia Queenstown y Liverpool con 2300 sacos de cebada. El 6 de marzo interceptó a la barca peruana Lorton, que se dirigía del Callao a Valparaíso, y al día siguiente le transbordó los tripulantes del Conway Castle, los que fueron desembarcados en el puerto chileno una semana después115. Pero la suerte del crucero alemán estaba echada. Aislado, con varios buques enemigos buscándolo y con crecientes dificultades para reabastecerse de carbón y víveres, a principios de marzo se dirigió a bahía Cumberland, en la isla Más a Tierra, donde el 14 de ese mes fue alcanzado por una fuerza británica. Tras un breve intercambio de fuegos, el capitán 118

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