El Perú y la Primera Guerra Mundial

su única opción era dirigirse hacia las costas sudamericanas pues las fuerzas aliadas le cerraban el paso hacia el Índico y el Pacífico Norte, las cuales habían capturado además las posesiones alemanas que podían apoyarlo (Fayle, 1920, vol. I, pp. 148-150). La inteligencia alemana en el continente estaba dirigida por el capitán de navío Karl Boy-Ed, agregado naval en Washington, cuyo principal colaborador en Sudamérica era el capitán de corbeta August Moller, agregado naval en Argentina, acreditado también en Brasil, Uruguay y Chile. A lo largo de 1914, ambos oficiales lograron despachar 37 naves en apoyo de los buques de Spee (Bisher, 2008). Obviamente, los comerciantes alemanes a lo largo de la costa americana también brindaron valiosa información sobre el movimiento de naves enemigas, lo que se facilitaba por el hecho que varios de los sistemas de radio y telegrafía habían sido instalados por empresas alemanas y, en muchos casos, estaban a cargo de operarios de esa nacionalidad92. Al mando del capitán Johannes Haun, el Leipzig se había alejado de aguas mexicanas para dirigirse a las costas de California en busca de naves canadienses. A principios de setiembre, al conocer que las fuerzas británicas basadas en Vancouver serían reforzadas para ir en su caza, Haun decidió dirigirse a Galápagos con el mercante Marie, mientras una escuadrilla formada por el crucero japonés Izuma, el francés Montcalm y el británico Rainbow lo buscaba en el Pacífico Norte (Barthe, 1971, pp. 73-77)93. El Leipzig y su acompañante arribaron al archipiélago ecuatoriano el 18 de setiembre, luego de haber capturado una semana antes al tanquero británico Elsinore, a cuyos tripulantes dejó en la isla San Cristóbal. Tras algunos días en Galápagos, donde aparentemente fueron reaprovisionados por la barca noruega Kala (Bisher, 2008, p. 10), el Leipzig se dirigió en busca de nuevas presas frente a las costas peruanas. Los dos primeros meses de la guerra no produjeron gran alteración en el tráfico marítimo en la costa oeste sudamericana, pues solo los buques mercantes alemanes buscaron refugio en diversos puertos al conocerse el inicio de las hostilidades. Sin embargo, el 23 de setiembre se tuvo la primera noticia de naves de guerra alemanas en el Pacífico, pues el vapor Ortega, de la Pacific Steam Navigation Company (PSNC), que había salido del Callao hacia Liverpool fue perseguido el día anterior por un crucero de esa nacionalidad en el estrecho de Magallanes94. 113

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