Weskov —compañero de regimiento del cabo Adolfo Hitler—, pero no faltaron los que, aspirando a la independencia de su país, se pasaron al ejército serbio, como Nicolás Lesevich (Meseldzic de Pereyra, 1985, p. 38; Spoja, 1998, pp. 299-300). Finalmente, hubo al menos un peruano fallecido en el hundimiento de un buque norteamericano. Lamentablemente, no tenemos registro de su nombre, pero era uno de los 15 tripulantes del carguero Vigilancia que pereció al ser torpedeado por el submarino U-70 el 16 de marzo de 1917 (Carlisle, 2007, p. 58). 3. LA GUERRA EN EL MAR Al iniciarse la guerra, Alemania contaba con una poderosa y moderna flota, pero que aún estaba lejos de poder equipararse a la británica. Tras algunos encuentros menores, ambas fuerzas finalmente se enfrentaron en Jutlandia, el 31 de mayo de 1916, luego de lo cual la flota alemana se encerró en sus puertos y la guerra en el mar se concentró en torno a la agresiva campaña submarina alemana. En el Pacífico se encontraban los cruceros de batalla Scharnhorst y Gneisenau, y los cruceros ligeros Leipzig, Nürnberg y Emden, que formaban el escuadrón de Asia al mando del vicealmirante Graf Maximilian von Spee (Scheer, 1934, pp. 13-14). Asimismo, había un considerable número de naves mercantes, algunas de las cuales fueron artilladas para actuar como auxiliares del escuadrón, pero la gran mayoría buscó refugio en puertos neutrales. Spee debía conducir una guerra de corso, bombardear las costas e instalaciones militares enemigas, cortar los cables submarinos y enfrentarse a fuerzas iguales o inferiores, con el fin de comprometer en su búsqueda a la mayor cantidad de naves enemigas. Los escuadrones británicos de China y Australia, además de buques rusos y franceses, a los que luego se sumaron naves japonesas, fueron empleados en la búsqueda de las unidades alemanas en el Pacífico Norte y Oeste, mientras que otra fuerza al mando del contralmirante Christopher Cradock debía cerrarle el paso hacia el Atlántico y buscarlo en el Pacífico Sur (Yates, 1995, pp. 16-30). Tras reunir a cuatro de los cruceros, pues el Leipzig se encontraba en la costa norteamericana, así como a dos cruceros auxiliares y varios buques mercantes para que sirvieran de apoyo a su división, el almirante Spee trató sin éxito de interceptar el tráfico marítimo australiano, despachando al Emden para que operara en el Índico. Para fines de agosto era claro que 112
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