El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

EL PERU ILUSTRADO 3 detenida discusión minuciosamente escri- reemplazo del Comandante Carrillo, lla- fuegos contestaron nuestros cañones y ta, deducía las o~serva.ciones siguientes: mado á Lima por el GobiernD. Hacién- nuestros valientes soldados por espacio de 1 . 1 ' El órde11 de los trabajos no es el dose, así mismo, otros cambios en el per- tres dias, hasta que llegó el memorable 7 que conviene á las circunstancias. sonal de los jefes, se ejecutaron otras ór- de de Junio, y con él la série de hechos 2.ª No está proyectado todo lo que se <lenes terminantes, y el ingeniero señor que ligeramente pasamos á referir para debe. Elmore (T.) quedó nombrado en primer terminar estos apuntes. 3. ª La comisión carece de la indepen- término para servir al E. M. G., á órde- Las fuerzas enemigas que en número d~ dencia y elementos necesarios. nes del Jefe de la plaza. cinco mil seiscientos oehenta hornbres y El señor Elmore dice en ese mismo do- El Coronel Bolognesi, resuelto á de- 28 piezas de artíllería atacaban la plaza de cmnento: fender á todo trance la posición que se le Arica, para combatir con mil seiscientos ccSiendo la clave de la defensa de Arica había confiado, a.trajo á sí á todos aque- cincuenta y uno, qne era. el número total de la posición del I\lorro, á él ha debido llos que podían ayudarle eficaz1nente en nuestros solclaclos, lo hicieron tan brusca y }Jrincipalrnente concretarse los trabajos su propósito. Activo, á pesar de sus avan- · rápidamente que solo llegaron á ser distin- <le fortificación completos. Para que sus zados años, todo lo emprendió sin arre- gui~las cuando estaban á tiro corto de Ji. fuegos no sean ilusorios, preciso es soste- drarse p0r la escasez del tiempo y su ab- fle, pues comenzaron á avanzar antes qu~ nerlos con las baterías de la encenadaj soluta falta de elementos. Organizó sus aclarase el día, protegidos por las sombra~ para lo cual los trabajos, completos tarn- brigadas para que cada cuerpo, cada ba- de la noche y las escabrosidades del terreno. • bien, han debido continuarse en los fuer- tería se sirviera con entera independen- El día había llegaclo, y la lueha se hacía tes de ésta. Por último, es conveniente el cia i pensó, desde luego, sériamente en terrible y encarnizada. El bravo Coronel establecimiento de un campo atrinchera- las medidas de resistencia, leyendo con Bolognesi asistía personalmente con su Je- do que diera ventajas á la guarnición so- avidez el memoranrlum de que anterior- fe de Estado Mayor y ayudantes á los lu- bre cualquiera fuerza invasora.» mente hemos hablado. gares donde el combate era más recio, aui- a:Hasta hoy se ha defendido Arica arti- En estas circunstancias, sobrevino la mando á la tropa con su ejemplo y llevan- llando el Morro por el O. y el E., levan- catástrofe de 26 de Mayo, en el Campo do el e~1tusiasmo á todas partes; mientras tan do tres baterías en la ensenada y cor- de la Alianza, y, en vista de ella, comen- el·Comandante Moore, por·su parte, encar- riendo una línea de trincheras en la pam- zaron los aprestos para resistir decidida- gado ele sostener el último palmo de la pa, por el E. La defensa del O. debe re- mente-, los ataques del enemigo, cualquie- plazn,, aprovechaba de la pequeña dotac.ión chazar todo ataque por el mar y la del E. raque fuera la suerte que se esperase á los que á sus órdenes tenía para dominar las cualquiera invasión por tierra. Pero ¿se defensores. Seguro como era el sacrificio, eminencias que primero resultaron coro- ha cunseguido hacer de esta plaza una la decisión unánime fué porque la caida nadas. verdadera fortaleza? ¿cuál es el plán de se hiciera con estrépito: precisaba hacer Generalizados los fuegos desde la pri- fortificación que se tiene?>> al enemigo el mayor daño posible é im- mera batería hasta fa cresta del Morro, el «Es evidente, agrega el ~eñor Elmore pedir que cayeran en sus manos los pe- lomajc <!_!_Ue las separa parecía un a.bismo en seguida, que cualquiera que sea ese queños elementos con que se contaba has- cerrado por negras nubes de humo que,. plan, si él existe, la conducción de los ta entónces: la plaza había de ser, pues, semejando una tempestad horrible, espar- trabajos no ha correspondido á las apre- tornada sobre montones de cadáveres y cían la muerte y e1 esterminio en esa consi- rniantes circunstancias que los han mod- hecha ruinas con todas sus fortalezas, derable extensión de territorio. vado » muelles y ferrocarriles, y todo quedó así Por fin, despues de una hora y media El ingeniero de Estado presentó al se- arreglado en esa memorable noche. ele heróica resistencia, cuando gran pa.r- ñor Contra-almirante la planta de lapo- La presencia de la primera partida de te de los defensores habí.an caido muertos blación, con las líneas aproximadas de las caballería enemiga en Chacalluta, el dia ó heridos por las ba las del enemigo, se to- resistencias de sus terrenos y su proyecto 30 de Marzo, sujirió la idea de minar el có fuego en retirada, como se hizo, retro- de mina, insistiendo á la vez en que la lugar que, probablemente, les serviría de cediendo hasta la falda del Cerro Gordo, defensa del ~iorro no debía concretarse aguada, y se dispuso la colocación de las donde el Comandante Latorre trató de or- al simple montaje de caño:in:es en posicio- cargas, lo que llevaron v::i.lerosamente á ganizill· los restos de artesanos para conti- nes que dominasen el mar y los diversos cabo, en la madnrgadadel 2 de Junio, los nuar allí la resistencia. Mientras tanto el pliegues del terreno por su retaguardia: señores Elmore y U reta que habían ido á valiente Coro11él Arias, sin retroceder un 1<es preciso, decía, hacerlo inaccesible á entregar su existencia por dar el primer paso, se batía cuerpo á cuerpo con los pri- 1~ fuerzas de infantería que pudieran ata- ¡atrás! al inva~or y levantar la gran figu- meros asaltantes, hasfa que, rodeado por carlo, para que su artilleria sea intomablc ra de Arica á la altura que era debido, todas partes, en momentos en que la ba- y, i'>or lo mismo, de acción segura y cons- para que, al mirarla, tuvieran que retro- tería iba á ser tomada por el enemigo, tante;» y, desarrollando con entera luci- ceder de espanto. cumple su consigna un heróico artillero dés sus planes, manifestó al señor Con- · Despues de esto y, habiendo caído el dando fuego á la Santa Bárbara, hacién- tra-almirante la manera de llevarlos in- señor Elmore prisionero en poder del ene- dola volar en mil pedazos y arrastrando á mediatamente á cabo; debido á lo que se migo, el ejército chileno que no había pe- los numerosos soldados que habían osado obtuvo p'or ventaja el cambio de la bate- leadó en Tacna y que se componía de tres subir los primer1..1\>. Así terminó el fuerte ría de Chuño á Cerro Colorado, mientras numerosos regimientos, un cuerpo de in- más avanzado de Arica, y de él no s0bre- una guerrilla cualquiera podía apagar los fantería y 28 piezas de artillería, entre vive un artillero, ni uno solo de los solda- fuegos de las baterías que quedaron en cañones de montaña, volantes y ametra- dos que supieron defenderlo hasta rendir pampa. Pero los flancos quedaron descu- lladoras: llegaba por trenes á las inmedia- su existencia. biertos; las eminencias sin minas y la pam- ciones de Arica, restableciendo algunos A pocos instantes ele estn la reserva ene- pa solo interrumpida por un macizo de de los daños que en la vía ocasionara la miga aparece en el alto que domina la ti.erra que, á pié ó á caballo, podía ser fá- explosión ·de Chacalluta. cresta del Morrn; no era posible sostener c1lmente flanqueado. En la noche anterior al 5 de Junio se má8 el fuego en esa parte y el Comandan- En este estado las cosas, ocurrió el ca- movía el campamento enemigo, y duran- te Moore dá la órden de reventar los caño- ñoneo de 27 de Febrero y con él se sus- te ella sus soldados montaban la artille- nes que mandaban en persona el Coman- pen~ieron tod?s los trabajos comenzados. ría donde les pareció conveniente, á 3000 dante Espinosa y el capitan Daniel Nieto. Circunstancias muy graves, que no es métros unas piezas y á 5000 las otras, de Hecho esto, el Coronel Bolognesi hizo re- del caso enumerar determinaron la salida las fortalezas de la plaza. Claro el dia, tirar la gente al último palmo de terreno del ej~rcito á !~cna, quedando la plaza enviél;ron á la plaza á un mayor Salvo pa- que en el Morro le quedaba: la cortina de Anca defimtivamente entregada al de- ra que notificára la rendición á nombre que limita con el mar! cidi~o Cpronel _Don Francisco Bolognesi, del General Baquedano, , - -ae~nues ele Tan luego como avm1zó el enemigo, la el dia 3 de Abnl, en que el Estado Ma- haber sido dignamente ecibido r'e-rr-re~ó r.csnE{lta voz del comandante Moore hizo Y?r General tambien se trasladó á aquella á su campamento evando la 'resp~esta oír la' &rden de 1 fitego (i la Santa Bcirbara! cmda~'. para no. volver más, como lo del Coronel Bol nesi, consignada en es- Corre el operador á obedecerla, paro sea anunc10 un expenm.entado jefe. . tas pocas .o elocuentes palabras: <C/a que el ful~ 1 ú~rnnte falló ó que. por la pre- Con. el nombramiento del Coronel Bo- plaza no "' rinde; quemará su último car- cipitació·n!i1de momento s.e deJase de ~len~r logn~s1! se ~levó á la jefatura del Morro tucho.)) ~ntónces fué que se rompió el ca- al aún re1ui to en el delicado maneJo de al d1st111gmdo Comandante Moore, en ñone poi parte del enemigo, á cuyos Jabelectl'i , a.d, es lo cierto que el depósito )

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