de la misión del ministro norteamericano Logan y de las gestiones por la paz: «En esta vez, el carácter de la intervención americana ha sido tan amable como bien inspirado. Se nos han ofrecido buenos oficios para el caso que deseemos aceptarlos espontáneamente como medio de compeler al enemigo a someterse a nuestras condiciones de paz (...). Los bien intencionados esfuerzos del agente diplomático americano Mr. Logan, son hasta este momento impotentes para vencer la tenacidad y pasivas resistencias de nuestros enemigos. Convencidos, al fin, en la cesión absoluta e incondicional de Tarapacá, rechazan, sin embargo, la cesión igual que nosotros exigimos, de los territorios de Tacna y Arica hasta el río Sama, como el medio único de armarnos contra las eventualidades del porvenir y de procurarnos, a la vez, los elementos de nuestra futura paz con Bolivia» (Fernández Larraín 1991: 373-374). Explica Aldunate que antes de romperse las negociaciones su última propuesta había sido la de conservar Chile por cinco años Tacna y Arica hasta el río Sama, programándose un plebiscito al fin de ese periodo. El país que se quedara con esos territorios, pagaría al otro 10 millones de pesos. «García Calderón y los demás notables peruanos, prisioneros hoy en Angol, resolvieron en un momento, aceptar estas proposiciones. Pero al tiempo de formalizar el pacto burlaron sus compromisos y burlaron al mediador americano, a protesta de que el Congreso del Perú no ratificaría jamás la cesión territorial en una línea más al norte de la quebrada de Camarones» (Fernández Larraín 1991: 374). 360 Se trataba de un cometa descubierto el 1 de setiembre de 1882 por la tripulación de un barco en el golfo de Guinea (Hermann 1996: 123). Benjamín Vicuña Mackenna menciona el caso de los cometas vistos en Chile desde el siglo XVIII hasta 1882, con motivo de la aparición de ese año (Vicuña Mackenna 1931). La Patria. Diario de la mañana (9.8.1882), incluye un extenso artículo titulado «Un nuevo y extraordinario cometa», firmado por Camilo Flammarion. En el mismo diario, los días 21 de octubre y 17 de noviembre de ese año, se registran otras noticias sobre el cometa. 361 El Diccionario de la Lengua Española registra la voz «crup», que vendría del inglés to croup. En algún caso se le asocia con la difteria, y en otros con la neumonía. 362 Se refiere a la muerte de la niña Josefina de la Puente Olavegoya, de 11 años de edad, hija de José Agustín de la Puente Cortés y de Jesús Olavegoya Iriarte (AAL, Defunciones, Sagrario, tomo 21, 1880-1883, f. 249). 363 Miguel Iglesias (Cajamarca, 1830 – Lima, 1909). Hijo de Lorenzo Iglesias Espinach y de Rosa Pino. Hacendado, fue prefecto de Cajamarca en dos oportunidades: entre 1865 y 1868, en el contexto de la reacción frente al tratado Vivanco-Pareja, y entre 1872 y 1873. Iniciada la Guerra del Pacífico, organizó una fuerza de tres mil hombres, al frente de los cuales marchó a Lima. Apoyó el pronunciamiento de Piérola contra el vicepresidente La Puerta, y asumió el ministerio de Guerra y Marina durante la dictadura pierolista, encargándose de la reorganización de las fuerzas militares. Combatió valerosamente en la defensa de Chorrillos el 13 de enero de 1881. Más tarde, con el «grito de Montán», el 31 de agosto de 1882, afirmó la necesidad de negociar la paz con Chile. Consiguió la virtual unificación del país, al igual que el reconocimiento de su autoridad presidencial de parte de Chile, lo cual permitió la suscripción del tratado de Ancón. Tras la conclusión de la guerra, enfrentó la oposición armada del general Cáceres, quien no acataba su autoridad por considerarla fruto de la protección chilena. La guerra civil que se suscitó terminó con la renuncia de Iglesias a la presidencia, en diciembre de 1885 (Tauro 2001, 8: 1271-1272). 856
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