El Perú desde la intimidad

en el contexto del Perú de la segunda mitad del siglo XIX. Véanse, sobre todo, Mc Evoy 1994 y 1997. 11 Es interesante la presentación que el historiador alemán Ulrich Muecke ofrece de su interés por el estudio del Partido Civil, que en un principio fue visto como un trabajo sin objeto por muchos de sus colegas (Muecke 2004: 1-3). 12 Debemos a Jesús Cosamalón una sugerente aproximación a la vinculación de los artesanos con el Partido Civil. Aquellos se convirtieron en «el nexo que permitía vincularse con el sector popular con mayor probabilidad de contener potenciales votantes», ya que eran considerados como un sector compuesto por personas trabajadoras, honradas y que buscaban la paz y la estabilidad política (Cosamalón 2004: 184). 13 Un interesante análisis de la República Aristocrática —desde otra óptica— es el planteado por Manuel Burga y Alberto Flores Galindo (Burga y Flores Galindo 1991). 14 Este fenómeno está vinculado con la reforma electoral de 1896, que explicamos más adelante, al comentar las cartas que Candamo escribió desde Lambayeque durante la campaña electoral de 1897. 15 Fue bautizado en la parroquia matriz del Salvador de Valparaíso el 19 de octubre de 1799 (AMC, Partidas de bautismo). 16 En 1839 estableció con otros dos socios —Pedro Kossüth y el genovés Pedro Denegri— un negocio de préstamo de dinero y de cambio de moneda, «que los elevó del populeo de los tres Pedros ricachos a la fascinadora realidad de millonarios» (Clavero 1904: 26). Quiroz lo incluye en la corta lista de los más importantes comerciantes en el Perú a partir de la década de 1840. Además, Pedro González de Candamo fue uno de los tenedores de bonos de la deuda interna, que fueron convertidos a bonos de la deuda externa, lo que supuso un importante beneficio económico (Quiroz 1987: 38 y 65). 17 Véase Clavero (1904: 7, 12, 15, 27, 30 y 46). En el mensaje del presidente Castilla al Congreso extraordinario, el 20 de marzo de 1851, se refirió al ferrocarril al Callao, señalando que sería «tan bueno como los mejores del mundo», y que haría desaparecer la distancia entre Lima y el puerto, con las consecuentes ventajas para el comercio y el público en general: «Debo hacer aquí en justicia una honrosa mención de los recomendables empresarios D. Pedro Candamo y D. José Vicente Oyague, que consagrando a tan importantes obras sus caudales, sus afanes y su tiempo, han hecho al país un distinguido servicio» (Instituto «Libertador Ramón Castilla» 1956: 252). Véase también Regal (1965: 18-77). 18 En el epistolario de Vicente Rocafuerte, quien fue ministro del Ecuador en el Perú entre 1845 y 1847, se mencionan las relaciones que tuvo con Pedro González de Candamo para la gestión de un empréstito (Castillo Illingworth 2003: 80-81, 86-87 y 98-99). 19 Es esta la casa que luego fue heredada por su hijo Carlos, y habitada hasta su muerte por Manuel Candamo, su esposa e hijos. El inmueble sigue en pie, en la esquina de las calles de la Coca y Villalta (hoy jirones Carabaya y Ucayali). Luego de 1904, la viuda de Manuel Candamo siguió residiendo en esa casa, hasta inicios de la década de 1920, cuando se trasladó a un inmueble mandado construir por ella en la avenida Wilson, entre los jirones Tarma y Huancayo. La casa de la calle de la Coca fue comprada por Pedro González de Candamo el 20 de agosto de 1850 a la señora Manuela Oyague, sus 812

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