El Perú desde la intimidad

1 Hacemos esta precisión porque en diversos repositorios se conservan otras cartas escritas por Candamo, o dirigidas a él, de varias de las cuales damos noticia en las notas de esta edición. Sin embargo, para mantener la coherencia de la publicación hemos optado por presentar solo las cartas del archivo familiar. 2 Es importante la obra colectiva coordinada por Carmen Mc Evoy sobre La experiencia burguesa en el Perú, que estudia el periodo comprendido entre 1840 y 1940 (Mc Evoy 2004a). Ulrich Muecke, por su parte, plantea también la validez de la utilización del concepto de burguesía. Afirma que desde mediados del siglo XIX emergió una elite económica apoyada en el guano, pero que pronto empezó a invertir en otras áreas, como la agricultura de exportación, los ferrocarriles y los negocios financieros. Solo invirtió pequeños montos en producción industrial, por lo cual no puede ser llamada burguesía industrial. Pero tuvo éxito en liberarse de la dependencia del guano a inicios de la década de 1870, diversificando sus actividades de inversión. Sostiene que por la gran cantidad de actividades financieras y comerciales se debe hablar de burguesía y no de oligarquía o plutocracia. El hecho de que entre ellos se pueda encontrar descendientes de la aristocracia, o que sus miembros adquirieran tierras, o que dependieran de privilegios del Estado no es razón para dejar de considerarlos burgueses, ya que la burguesía europea del siglo XIX compartió similares características (Muecke 2004: 12-13). 3 Este concepto es aplicado para el Perú del siglo XIX por Fernando de Trazegnies, quien lo entiende como una desviación del capitalismo, en virtud de la cual se adoptan ciertos elementos capitalistas, pero procurando que no signifiquen una alteración de la estratificación social tradicional (Trazegnies 1992: 30). 4 Por ejemplo, en carta desde Valparaíso, fechada el 13 de octubre de 1883 (N° 204), afirma que en Chile los puestos públicos son desempeñados «no por soldadotes brutales y arbitrarios, sino por gente culta, y que conoce sus deberes». 5 Carmen Mc Evoy pone de relieve la dimensión regional del republicanismo, al igual que el común vocabulario político de los líderes hispanoamericanos, lo cual refleja «la existencia de una matriz político-ideológica común para la región» (Mc Evoy en Espinosa 2001: 25). 6 En las últimas décadas, muchos autores han estudiado ese periodo, signado por la exportación del guano. Véanse, por ejemplo, Basadre (1983, III y IV), Bonilla (1994), Contreras (2004), Gootenberg (1998), Hunt (1973), Levin (1964), Palacios Moreyra (1983), Quiroz (1987) y Yepes (1972). 7 Sin embargo, hubo peruanos que participaron en los negocios de Dreyfus, como fue el caso de Andrés Álvarez Calderón, que vivía en Europa (Bonilla 1994: 101-102). 8 La casa Dreyfus, a su vez, estableció vínculos contractuales con entidades financieras europeas para contar con su respaldo en la explotación del guano (Bonilla 1994: 99). Se gestionó un primer empréstito con Dreyfus en 1870, que resultó exitoso. Sin embargo, el siguiente, de 1872, no tuvo los resultados esperados. Las relaciones entre el gobierno peruano y la casa Dreyfus se deterioraron, iniciándose una larga etapa de controversias (Basadre 1971: 396-399). En muchas cartas de este epistolario hay menciones a la casa Dreyfus. 9 En este epistolario hay varias referencias a la Peruvian Guano, tanto en las cartas de Carlos Candamo como en las de Arturo Heeren. 10 En diversos trabajos Carmen Mc Evoy ha estudiado la importancia del Partido Civil 811

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