en un terreno de mayor verdad. Se lo digo después de haber estudiado en Londres solo todo lo que se ha escrito en pro y en contra de Dreyfus, y de haber enseguida repetido el mismo estudio aquí con el abogado suizo durante tres meses consecutivos. Hay varias cuestiones muy buenas que plantearemos con la más grande confianza nosotros los tenedores de bonos, como introducción a la de preferencia. Demostraremos como la luz del sol que el saldo reconocido por Piérola debe rebajarse considerablemente, pero no llegamos todavía a la conclusión de que Dreyfus deba al Perú S/.666.666. Diremos que sobre esto deben reservarse los derechos del Perú, haciendo entender que hay varias cuestiones no tratadas por nosotros. Con esta seguridad, ¿qué necesidad tiene la Cancillería de apresurar negociaciones con Francia? Aguardaremos el desenvolvimiento de las cosas; pero mientras tanto preparemos nuestras baterías. En la época política que se inaugura será para todos los que miramos con pena la situación interna y externa del país, que los civilistas, dirigidos por usted, estudien los asuntos, insinúen las soluciones, al mismo tiempo que abandonan la aspiración de ser Gobierno, funesta idea que los ha llevado al desprestigio y que los amenazaba de muerte definitiva. Se presta un gran servicio juntándose para enfrenar a los locos y, en todo caso, se siente satisfecho un hombre honrado cuando en tiempo señaló el mal y el remedio. Y va usted a ver cómo los demócratas se manejarán locamente, y cómo habrá necesidad de que grupos respetables se encarguen de decirles la verdad. 840 Deseando que no se desaliente usted y que me comunique sus órdenes, me repito de usted atento seguro servidor. Carlos Wiesse841 788
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