El Perú desde la intimidad

XLIII. CATALINA DEL VALLE DE CARRILLO DE ALBORNOZ Su casa, noviembre 21 de 1892 Señor don Manuel Candamo Muy apreciado señor y amigo: A pesar de haberle encargado a mi primo Felipe Varela que viera a usted en nuestro nombre, no he querido dejarle de dirigir esta pidiéndole un inmenso servicio. Conozco que no tengo títulos para ello, pero qué no hará una madre que defiende los únicos intereses de sus menores hijos. Cuando mi suegra y yo entramos con mi tío don Ignacio de Osma 837 en un arreglo de arbitraje, ambas al tener que dejar definitivamente arreglada la elección del dirimente, lo nombramos a usted conociendo la renombrada fama de rectitud y probidad que con tanta razón goza en esta, y también que como padre de familia vería con interés los derechos de mis hijos, que les falta ese apoyo; así es que le suplico encarecidamente acepte este delicado cargo. En el laudo del señor Pasapera, que con tanta conciencia ha estudiado esta cuestión y la ha juzgado, verá cuán clara se presenta la razón de nuestra parte. Además, si no tiene inconveniente, tendremos mi suegra y yo una entrevista con usted y en ella le podremos aclarar cualquiera duda que tenga. Pidiéndole mil excusas por esta molestia y deseando de su parte una contestación favorable, queda de usted su más atenta y segura servidora, Catalina del Valle de Carrillo de Albornoz838 *** Chorrillos, abril 27/1893 Señor don Manuel Candamo Mi estimado amigo: He deseado dirigir a usted esta, y esperaba el resultado final del asunto 783

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx