orden del Jefe Supremo, según comunicamos a Usted en nuestra carta de 21 de enero último, para facilitar a Usted los fondos que necesite en esa eventualidad. Su Ilustrísima me ha encargado que recomiende a Usted muy especialmente el andar de las cañoneras; pues, como Usted sabe, si no son mucho más veloces que los buques de la escuadra chilena, ninguna utilidad tendrían en la presente guerra. La artillería debe ser de la mejor por su sistema, y del mayor calibre que puedan resistir esas naves. Inútil creo hacer a Usted más recomendaciones, pues está Usted bien al corriente de lo que necesitamos y de los elementos navales que más utilidad pueden prestarnos. De un momento a otro se esperan aquí graves noticias del sur. El 25 del pasado desembarcó el ejército chileno, fuente [sic] de once mil hombres, en el puerto de Pacocha sin resistencia alguna. El 27 terminó el desembarque y se ignora el plan del enemigo. Se dice que en Moquegua hay una división de dos mil hombres al mando del coronel Gamarra, que algo puede hostilizar al ejército invasor. El general Montero tiene a sus órdenes once mil hombres más o menos, ocho mil peruanos y tres mil bolivianos. Dentro de breves días debe librarse una gran batalla cuyo resultado será de inmensa trascendencia para nuestro país en uno u otro sentido: quiera Dios que la suerte de las armas nos sea favorable. El 27 tuvo lugar un encuentro entre el «Huáscar» y el «Manco Cápac», que terminó con la huida de aquel después de haber recibido dos balazos del «Manco Cápac», y de haber muerto su comandante por una bala de rifle. En los diarios hallará Usted los detalles de ese combate naval. El orden interior se conserva inalterable. El Jefe Supremo ha expedido dos decretos que han producido profunda alarma en los exportadores de productos nacionales, y en todos los interesados en la suerte de los bancos. El uno se refiere a cierta contribución que puede llamarse de cambio, que deben pagar esos exportadores, y el otro obliga a los bancos a pagar al tesoro público en moneda de plata el monto de su emisión en la fecha en que el Estado de hizo responsable de ella. El cambio sobre Londres ha fluctuado entre 8 ¼ y nueve peniques en el curso del mes pasado, y hoy está a 8 y ¾. 754
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