A todos saludos; a Correa que recibí su carta del 24. *** Baños de Cauquenes, mayo 31 [de 1883] Mi querido amigo: La última carta de Jesús, en la que me habla de su viaje sin embargo de lo dicho por mí, me hace esperar aún las próximas cartas para decidir mi viaje a esa. Si, como espero, la que le escribí el 8 de éste en la que terminantemente le digo que suspenda su viaje, ha hecho el efecto debido, me lo dirá en la próxima que será del 21, y entonces ya seguramente podré irme de aquí el jueves 5 para estar en esa el viernes 6 por el expreso. ¿No necesita usted nada de Talca? Sombrero, paraguas [roto] estaré en esa [roto] la mañana del [roto], puede hacerme sus encargos pues hay buenas tiendas. Escríbame el jueves bajo la cubierta de Peralta, el dueño del hotel donde me hospedo. Aquí está Aníbal Correa, 765 con su señora la Carmela Irarrázabal, y me ha hablado de usted, que lo recuerda mucho. El tiempo estuvo lluvioso ayer pero hoy está precioso. Supongo que allá tendrán ustedes buena lluvia. De Valparaíso me escribieron aconsejándome que me demorase unos días, que se iba a ver si el Brasil conseguía que nos dejasen ir a Valparaíso. Como lo dudo, no me [roto]. Ha leído [roto] del jueves, el editorial [roto] diplomáticos, habla de la acción conjunta abortada. Las conferencias de Lavalle continúan, pero creo que no se llegará a más resultado que al ridículo. Sin embargo, no falta quien crea que antes de junio todo estará concluido. Viviremos poco si no lo vemos, pero ya estamos bien escarmentados para tener esperanzas. Adiós pues, hasta muy pronto, y le envío un fuerte abrazo. Su amigo C. M. E. *** 702
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