El Perú desde la intimidad

Chosica Muy distinguido amigo: Sabe usted bien que desde que le conocí, hace más de una decena de años, siempre merecieron mi más alta estimación, manifestada en diversas ocasiones, sus nobles dotes personales. Puede usted, pues, creer que sinceramente pienso que el Perú tendrá en usted un gobernante digno, por su alta cultura y por su inteligente patriotismo, de las exigencias de nuestra época. Después de la abstención del señor Piérola ningún ciudadano tenía más títulos que usted para continuar la era de política desinteresada y progresiva que se inició en 1895 y a la que usted volverá a dar un nuevo y ya inaplazable impulso. Deseo que su salud se restablezca rápidamente y que pronto podamos conversar sobre la situación que su espíritu, superior a las pequeñas pasiones, puede aclarar sencillamente en bien de todos, dando a su gobierno la amplia base de todas las fuerzas políticas de importancia que tiene la actualidad. Pocos países como el Perú, en los momentos actuales, necesitarán tanto de una política eminentemente nacional, y pocos hombres como usted tienen dotes y están en condiciones tan favorables para llenar esa imperiosa necesidad. Las verdaderas cosechas son aquellas que se recogen y no aquellas que se arrancan. Perdone usted que, sin pensarlo, a una simple carta de personal, afectuosa felicitación le haya dado un giro pesado; pero es la consecuencia del supremo interés que me inspira el Perú y su simpática personalidad, a la cual deseo ver coronar con un verdadero triunfo civil, una carrera inmaculada, dirigida siempre por el civismo superior del estadista verdadero. Mande usted en su afectísimo amigo y seguro servidor, Mariano H. Cornejo753 Lima, junio 6 de 1903 Excelentísimo Señor Manuel Candamo Lima 686

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